Formas de Enseñar y de Aprender

Por.  F. Terrazas.

“Reconocimos que en esta odisea pedagógica más que crear conceptos había que crear consensos y construir inéditos viables”

Marín, R.

La educación promueve la libertad y la autonomía personal y genera importantes beneficios para el desarrollo (UNESCO), por lo tanto la labor docente es imprescindible para que los individuos adquieran los conocimientos necesarios para su desarrollo integral.

El docente es entonces la figura social que impulsa y motiva el aprendizaje en sus alumnos y debe elaborar una serie de instrumentos que le permitan transmitir la información necesaria éstos, para que éstos encuentren motivante su propio proceso de aprendizaje.

 Una frase popular dice: “Cada maestrito carga su librito”, si bien es cierto que en muchas instituciones existe la libertad de cátedra, es necesario que todos los involucrados en el proceso docente sigan ciertas pautas comunes para cubrir los perfiles de egreso que se hayan definido de forma institucional.

A lo largo de la historia se han desarrollado estilos de docencia de acuerdo a las necesidades de la sociedad, podemos entonces darnos cuenta de que éstos no se habían modificado demasiado desde la edad media, cuando iniciaron las primeras universidades.

La forma de enseñanza tradicional privilegiaba al docente en el sentido de considerarlo como el omnisapiente, aquél individuo con la autoridad suficiente para inocular en sus pupilos de forma directa el conocimiento absoluto.

El alumno, un ser pasivo, se dedicaba únicamente a filtrar la información que le proveía el catedrático, además de que tenía que desarrollar una impresionante capacidad mnemotécnica ya que el docente prefería como evidencia de su aprendizaje, casi una transcripción de todo aquello que él le había provisto con anterioridad.

Sin embargo todo evoluciona y como todo proceso social, surge la necesidad de modificar esta estructura rígida y esquemática. Así comienza una tendencia a la educación centrada en el alumno, en el cual el docente deja de ser el protagonista y le cede su sitio a los alumnos. Éstos tienen entonces que desarrollar su propio conocimiento a través de información que le provee una figura denominada facilitador, tutor o guía, también de otros estudiantes.

El alumno por lo tanto, asume un papel activo y el control absoluto de la incorporación de nuevo conocimiento. Además este tipo de metodología posee la flexibilidad para que el usuario defina incluso la forma en que desea ser evaluado.

Quizás esta nueva estructura de enseñanza en cierto período, parecía ser la más adecuada ya que rompía con la tradición que había venido deteniendo el desarrollo académico de las instituciones. Ofreciendo una forma más activa de participación de los alumnos. Sin embargo no todo resultó como se tenía pensado. Pero como pasa la mayoría de las veces, las teorías no embonan en las prácticas de la vida real.

Así mientras que en la primera forma de enseñanza, todo el proceso se centraba en el docente, el segundo se centraba en el alumno. Era necesario encontrar un equilibrio, en el cual tanto docentes como alumnos jugaran un papel activo.

Así se desarrolló una nueva concepción de la educación, entendida esta como un proceso, y éste a su vez, como un conjunto de actividades que se realizan con cierta secuencia y en el que todos los involucrados son parte importante.

La tendencia internacional, apunta a que los individuos deben adquirir las técnicas que les permitan lograr un aprendizaje a lo largo de la vida,  “aprender a aprender“. Con estas premisas podemos ver que la modalidad centrada en el aprendizaje resulta óptima.

Además de que a raíz de la introducción de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICS) las aulas institucionales dejaron de ser el único espacio para la enseñanza y ahora existe la posibilidad de ofrecer programas en modalidades a distancia. Que si bien, ya se utilizaban en el modelo de educación centrada en el alumno, ahora adquieren mayor importancia debido a la flexibilidad que ofrecen.

 Como lo menciona la UNESCO en su breve nota:  “El aprendizaje móvil, también llamado en inglés “m-learning” ofrece métodos modernos de apoyo al proceso de aprendizaje mediante el uso de instrumentos móviles, tales como los ordenadores portátiles y las tabletas informáticas, los lectores MP3, los teléfonos inteligentes(smartphones) y los teléfonos móviles.”

Entonces entramos a una etapa en la que la educación centrada en el aprendizaje no se limita por barreras físicas, mucho menos áulicas, si no que puede establecerse una actividad de aprendizaje desde cualquier sitio en el que el estudiante se encuentre.

Podemos esquematizar esos tres estilos de docencia en la siguiente tabla:

Escuela tradicional (centrada en el maestro): Nueva (centrada en el alumno)

 

Emergente (centrada en el aprendizaje)
Estructura rígida

Educación enciclopédica, se privilegia el acopio de información.

Docente como figura omnisapiente y activa.

Alumno como ser pasivo.

Educación fundamentalmente  individual

Estructura flexible.

Educación abierta, donde el análisis y uso de la información sirven para la adquisición de conocimiento.

Alumno como ente activo en su aprendizaje.

Docente como un ente guía.

Educación individual y colecti

Estructura flexible.

Educación abierta donde la transferencia, el análisis y el uso de la información son la base para crear conocimiento individual y conjunto.

Docente y alumno partícipes del aprendizaje en conjunto.

Aprendizaje colectivo.

Con todos estos antecedentes,  en el desarrollo de los programas de capacitación para usuarios que ofrece el Sistema Universitario de Bibliotecas Académicas y del desarrollo de la materia Tecnologías y Manejo de la Información (TyMI), se han tomado en cuenta únicamente las competencias básicas de Trabajo en Equipo y Comunicación, establecidas dentro de las diez competencias básicas para la docencia de acuerdo con el modelo educativo de la UACH, esto debido a la naturaleza de nuestras actividades como profesionales de la información.

También los lineamientos internacionales sobre Alfabetización Informacional, muy apegados al concepto de la UNESCO sobre el apoyo para el desarrollo de individuos que logren un aprendizaje a lo largo de la vida.

Esta estrategia surgió debido que el tiempo que generalmente se otorga a los cursos de inducción y capacitaciones es tan limitado que apenas les da a los bibliotecarios el tiempo suficiente para explicar de forma escueta los recursos que se tienen.

Sin embargo, aún nos situamos en una tendencia paradójicamente tradicional. Si bien se ha intentado que los docentes de la materia TyMI, sean partícipes en el desarrollo de habilidades informativas en los usuarios, aún estamos luchando con tendencias tradicionales de enseñanza. El reto consiste en capacitar a los docentes y sensibilizarlos a cerca de la importancia de que dejen a un lado los métodos tradicionales de enseñanza y que se conviertan verdaderamente en parte activa del proceso de aprendizaje.

Si logramos eso, seguramente enriqueceríamos enormemente la labor docente, fortaleceríamos el quehacer bibliotecario y favoreceríamos el aprendizaje significativo en los alumnos.

Referencias

Guevara, G. (2002) Las pedagogías del conocimiento. En: Lecturas para maestros. (pp. 73-75). México: Cal y arena.

Guzmán, I. (2007)  El papel y las funciones de la universidad en la producción y reproducción del conocimiento. En: Universidad y conocimiento (pp 7-17) Ed: Mc Graw Hill – UACH.

Marín, R. (2007)  El trabajo académico en el modelo educativo de la UACH En: 10 Competencias Básicas para la Docencia.

———————   Primera competencia. Eso es puro rollo: Identidad universitaria. En: Universidad y conocimiento (pp 7-17) Ed: Mc Graw Hill – UACH.

UNESCO (2003)  Desafíos de la Universidad en la Sociedad del Conocimiento, Cinco Años Después de la Conferencia Mundial sobre Educación. [En línea] Disponible en: http://unesdoc.unesco.org/images/0013/001344/134422so.pdf  [Consulta: 24/10/2011]

——————-     Derecho a la educación. [En línea] Disponible en: http://www.unesco.org/new/es/education/themes/leading-the-international-agenda/right-to-education/ [Consulta: 28/10/2011]

——————-     El aprendizaje móvil. [En línea] Disponible en: http://www.unesco.org/new/es/unesco/themes/icts/m4ed/ [Consulta: 28/10/2011]

Práctica docente y estilos de Docencia

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