La Voz del Bibliotecario

Espacio de reflexión


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Consejo Nacional para Asuntos Bibliotecarios de las IES

logoconpabPor. F. Terrazas.

Del 4 al 6 de Junio, del presente, en la Biblioteca Central Universitaria “Dr. Carlos Maciel Espinosa” en la Cd. de Tuxlta Gutiérrez, Chis. se llevó a cabo la XXX reunión anual del Consejo Nacional para Asuntos Bibliotecarios de las IES (CONPAB-IES).

Dentro de los temas que se trataron se presentò el documento de Normatividad Bibliotecaria en México: Iniciativa de modificación a la Ley General de Bibliotecas.

Puede consultar el documento completo en el siguiente vínculo: Normatividad Bibliotecaria en Mexico Mayo 28 2014

Así mismo, la MBCI Claudia Pérez Aguilar, Coordinadora General del SUBA, fue seleccionada, dentro de la mesa directiva del Consejo, como Vicepresidenta , por el período 2014-2016.


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Sistemas de Gestión Integral

Del 13 al 15 de Enero, en las instalaciones de la Biblioteca de la DES de Salud, se llevó a cabo el Curso de Auditores Integrales para personal de la Coordinación General del SUBA de Dirección Académica, además de varias coordinaciones de Unidad Central y de la Dirección de Planeación, con el fin de preparar un grupo de Auditores Integrales que puedan apoyar en los procesos de auditorías internas.

Este curso abarca temas de las normas ISO 9001, ISO 14001 y OHSAS 18001, debido a que el Sistema Universitario de Bibliotecas Académicas, se encuentra en un proceso de Certificación que incluye el cumplimiento de dicha normatividad en veinte bibliotecas ubicadas en todo el estado.

Cabe señalar que el Sistema Universitario de Bibliotecas Académicas tiene un certificado de procesos desde el 2011, de acuerdo con la norma ISO 9001:2008.

El personal bibliotecario se encuentra trabajando desde el mes de agosto en este proyecto, con el fin de documentar los procesos en el área Ambiental, además el de Seguridad y Salud en el trabajo.

Este curso culminará con la Auditoría Interna del Sistema de Gestión Integral que se realizará los días 16 y 17 de Enero, con apoyo de las personas que asistieron al curso.

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Integración de Sistemas de Gestión

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Por. Fabiola Terrazas

Unidad de Servicios Bibliotecarios

Coordinación General del SUBA

curso

En el mes de Agosto del 2011 el Sistema Universitario de Bibliotecas Académicas (SUBA) de la UACh, obtuvo la certificación de procesos de acuerdo con la norma ISO 9001:2008.  Este sistema abarca la Coordinación General y quince bibliotecas, con presencia en todas las Facultades de la UACh.  El servicio impacta de forma directa, tanto a  alumnos como a los docentes.

Debido a la maduración del Sistema, a través de los elementos de toma de decisiones que le proporciona el Sistema de Gestión de la Calidad, la Dirección de Planeación y Desarrollo Institucional, en trabajo colaborativo con Dirección Académica a través del SUBA, busca la implementación de un Sistema Integral, que ya no únicamente se base en la normatividad ISO 9001:2008, sino que incluya la certificación en ISO 14001 y OHSAS 18001.

Todo esto de acuerdo con algunos de los Ejes Rectores del Plan de Desarrollo Universitario (PDU), que busca dirigir a nuestra alma mater, hacia una institución de excelencia educativa.

Entre éstos, la promoción para el desarrollo de una universidad saludable y la consolidación de una universidad comprometida con el cuidado y la conservación del medio ambiente y con un fuerte sentido de identidad.

Para esto, el personal de la Coordinación General, los Jefes de las Bibliotecas y personal de áreas administrativas universitarias, se capacita en los lineamientos de estas nuevas normativas.

Además de realizar actividades para la evaluación de Impacto ambiental de las Bibliotecas y seguridad y salud en el trabajo.

Así, la Coordinación General del SUBA, avanza con el fin de ofrecer cada vez mejores servicios a la Comunidad Universitaria y ahora en vías de ofrecer espacios seguros y amigables con el ambiente.

¡Orgullo de ser UACH!


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Fomento de la lectura como una labor del bibliotecario

logouach2011                                                                                                                                                                                                       escudo_original

26 Feria Universitaria del Libro

III Jornadas Universitarias de Biblioteconomía.

Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.

Universidad Autónoma de Chihuahua

Sistema Universitario de Bibliotecas Académicas

Unidad de Servicios Bibliotecarios

Fomento de la lectura como una labor del bibliotecario

Terrazas, F.

Pachuca, Hidalgo.

Agosto, 2013.

“La literatura y la historia son ramas de la memoria humana,

son la memoria registrada”

Lessing, D.

“El libro y las bibliotecas nunca han sido objeto de antagonismos”

Roggau

biblioteca

A pesar del estereotipo tan arraigado sobre los bibliotecarios, como entes pasivos, poco a poco se ha ido avanzando y por lo tanto la labor bibliotecaria se diversifica, especialmente con el desarrollo constante de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICS) que han cambiado radicalmente algunos paradigmas en todos los ámbitos, incluyendo por supuesto el educativo.

Sin embargo hay labores sociales inherentes a esta profesión, que aun cuando pudiera considerárseles tradicionales, siguen siendo muy necesarias y que quizás en el ámbito de las Instituciones de Educación Superior no ha tenido gran resonancia, me refiero a ese término denominado Fomento a la lectura.

En el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, el verbo Leer se define como:

1. tr. Pasar la vista por lo escrito o impreso comprendiendo la significación de los caracteres empleados.

3. tr. Entender o interpretar un texto de determinado modo.

El punto clave en ambas es comprender, entender o interpretar.

En las Instituciones de Educación Superior, tiende a asumirse que los estudiantes son lectores per se, sin embargo hay una marcada diferencia entre leer, escribir, y en ser lector. Además de que en el panorama nacional la mayoría, por no decir todas, las iniciativas para esa actividad, están dirigidas a educación básica.

Pero, ¿Por qué de una década a la fecha, la lectura se ha convertido en un eje temático para la educación?

En mayo del 2011, bajo auspicios de la UNESCO, nace el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC), organismo intergubernamental, que trabaja en la creación de condiciones para el desarrollo de sociedades lectoras. Este organismo ha venido trabajando desde entonces con los diferentes países que son parte del proyecto.

En el pasado mes de Julio, en la ciudad de Bogotá en Colombia, el CERLALC y la Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe (OREALC/UNESCO Santiago), se reunieron para elaborar la Agenda de Educación del 2015 y entre los temas que quedaron en la mesa se incluyen los siguientes:

  1. La lectura, la escritura y la literatura como herramientas vitales para la integración y el desarrollo social.
  2. El papel de los creadores, las editoriales y las librerías, los mediadores (bibliotecas y escuelas) y el Estado frente a las transformaciones que está produciendo este cambio de paradigma.

Esto detona una serie de herramientas a nivel mundial, que permitan a las sociedades establecer parámetros de medición para las habilidades en comprensión lectora.

También en PISA

El Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), tiene por objeto evaluar la educación en los países que la integran, y hasta qué punto los alumnos cercanos al final de la educación obligatoria han adquirido algunos de los conocimientos y habilidades necesarios para la participación plena en la sociedad, además de determinar si los estudiantes adquieren las competencias básicas de aprendizaje para lo largo de la vida en la sociedad.

Este instrumento se ha aplicado desde el año 2000 en nuestro país, a través del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, cada tres años, y además de las competencias Matemáticas y Ciencias,  incluye el área comprensión lectora.

Ésta mide la capacidad para comprender, emplear, reflexionar, interesarse en textos escritos con el fin de lograr metas, desarrollar conocimientos y participar en la sociedad.

Las escalas son:

Escala global / subescalas: Acceder y recuperar información, Integrar e interpretar, reflexionar y evaluar.

De acuerdo con los resultados del 2009, nuestro país obtuvo el general de 425, lo cual lo sitúa en el nivel 2, cuyo máximo esperado, es alcanzar el nivel 5 con un rango de más de 625 puntos. Se espera que los resultados de la aplicación 2012, se tengan disponibles a finales de este año.

Los resultados de PISA nos dan un panorama para saber en qué punto de comprensión lectora nos encontramos a nivel educación básica, sin embargo hay otros puntos interesantes que se deben tomar en consideración, por ejemplo, la legislación y los programas gubernamentales que sobre este tema están disponibles actualmente en nuestro país.

Por el momento contamos con los Estándares Nacionales de Habilidad Lectora establecidos por la Secretaría de Educación Pública (SEP) en el 2010, que se plantean como objetivo, propiciar que la lectura se convierta en una práctica cotidiana entre los estudiantes que cursan la educación básica.

Es necesario puntualizar, que las iniciativas que surgen como resultado de todos estos objetivos que derivan de la UNESCO – CERLALC en el ámbito de la lectura, no podrían realizarse sin una debida legislación que regule lo que a ésta se refiera, así tenemos que, el Artículo 5 la Ley de Fomento para  la lectura y el Libro decretado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), el 24 de Julio del 2008, Capítulo I, Artículo 4, dice:

La presente Ley tiene por objeto:
I. Propiciar la generación de políticas, programas, proyectos y acciones dirigidas al fomento y promoción de la lectura.

Capítulo II, Artículo 10, fracción VII. Promover el acceso y distribución de libros, fortaleciendo el vínculo entre escuelas y bibliotecas públicas, en colaboración con las autoridades educativas locales, las Instituciones de Educación Superior e Investigación, la iniciativa privada y otros actores interesados.

Dos años después, el 23 de abril del 2010, en el DOF se publicó el Reglamento de la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro.

En su Capítulo III, Del fomento para la lectura y el libro, Artículo 5 estipula:

I. Situar a la lectura y el libro como elementos fundamentales para el desarrollo integral de la población.

Así la legislación cumple con establecer los lineamientos para el acceso a la lectura a través de los libros, apuntándole a una educación más integral para los individuos.

Pero eso, ¿de qué manera va relacionado con las bibliotecas?

En el mes de Junio del 2013, se llevó a cabo la Mesa de trabajo del Foro Nacional de Armonización Legislativa Bibliotecaria (FNALB), organizada por el Colegio Nacional de Bibliotecarios, la Asociación Mexicana de Bibliotecarios A.C. (AMBAC) y el Consejo Nacional para Asuntos Bibliotecarios de las Instituciones de Educación Superior (CONPAB-IES), con el fin de realizar propuestas de reforma a la Ley General de Bibliotecas, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 23 de junio del 2009.

Esta ley únicamente en su Capítulo II, artículo 7, fracción XV, menciona: “Llevar a cabo o patrocinar investigaciones encaminadas a fomentar el uso de los servicios bibliotecarios, tanto impresos como digitales, así como el hábito de la lectura”.

Referencia bastante pobre en contraste con los programas que se derivan de la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro. Sin embargo esto es un antecedente para los profesionales de la información, quienes deben involucrarse de forma más activa en el diseño de programas para favorecer la lectura.

Desde otra perspectiva y siendo optimistas, puede considerarse como una ventaja, que a raíz de esta cadena de influencias internacionales y la legislación nacional, se detona la creación del Programa Nacional de Lectura y Escritura, el programa México Lee y el Programa Nacional de Salas de Lectura.

Aquí, tres ambiciosos e interesantes sobre los objetivos del Programa Nacional de Lectura son:

  1. Identificamos y discutimos los retos y las necesidades para formar lectores.
  2. Diversificamos las formas y espacios de lectura.
  3. Conversamos acerca de lo que leemos.

Aun cuando el programa va enfocado a la educación básica, el programa menciona el fortalecimiento de las bibliotecas de aula y el mejoramiento constante de los acervos.

Ahondando un poco sobre el programa Salas de Lectura, que inicia con la publicación de la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro, en donde se define a como:

“Espacios alternos a las escuelas y bibliotecas, coordinadas por voluntarios de la sociedad civil, donde la comunidad tiene acceso gratuito al libro y otros materiales impresos, así como a diversas actividades encaminadas al fomento a la lectura”

Este programa ofrece a personas voluntarias a hacerse responsables de una Sala de Lectura, en el lugar que le parezca más conveniente, CONACULTA le ofrece capacitación y una cantidad de volúmenes con textos para una diversidad de población que va desde preescolar hasta educación superior. Si bien en un inicio, se acotaba la creación de Salas al ámbito civil, ahora se plantea la posibilidad de ampliar su alcance e involucrar directamente a personal bibliotecario de instituciones que lo deseen.

Es necesario también tomar en cuenta que desde la iniciativa privada se han gestado proyectos con un fin similar, que se concretan en el programa Diviértete leyendo, impulsado por el Consejo de la Comunicación, quienes apelando a la mejora de la educación, con base en las propuestas de la OCDE y los resultados de PISA, han generado una intensa campaña mediática en el que se propone que los niños y jóvenes le dediquen a la lectura 20 minutos al día.

Si tenemos todos estos soportes y programas, entonces ¿Qué pasa con las IES?

Como podemos observar, todos estos programas y leyes, apuntan educación básica, como base para la formación de ciudadanos más integrales. Sin embargo, volvemos a la premisa de que al considerar a los estudiantes de nivel superior, como lectores per se, nos estamos olvidando que todos esos programas apenas tienen una década y que a la población que actualmente estudia en las IES, recibió de manera menos insistente, el beneficio de éstos.

Para cubrir un poco esas carencia, existen algunos casos en donde las Instituciones de Educación Superior, han desarrollado programas que han sido más insistentes, involucrando a las autoridades de todos los niveles, tal es el caso de la Universidad Veracruzana, quien realizó incluso concursos entre los estudiantes de las áreas de diseño, para elaborar las portadas de los libros que su propia editorial imprime y que además forman parte de los Clubes de Lectura que se organizan en las diferentes bibliotecas. Así mismo involucró al personal docente, administrativo y bibliotecario ofreciéndoles capacitación como formadores de Lectores.

En el norte del país, Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, a través de la Dirección General de Difusión Cultural y Divulgación Científica, en el 2009, impulsó la creación de talleres de los cuales se obtuvieron actividades interesantes e incluso atractivas para la comunidad en general, tal es el caso de la elaboración de pequeñas lonas con citas de los textos que más les habían llamado la atención a los asistentes de los eventos de lectura que se realizaron en esta Institución.

Estos son grandes esfuerzos, sin embargo, atomizados y su influencia se limita al área geográfica cercana a donde se desarrollan.

Existen universidades que incluso llevan programas de Fomento a la lectura hacia su comunidad, tal es el caso de la Universidad de Baja California, quienes apoyan a una escuela primaria y le ofrecen acceso a libros.

Aquí las iniciativas son abundantes, pero lo importante sería que se generara un programa que involucrara directamente a las IES. El Foro Nacional de Armonización Legislativa Bibliotecaria, tiene la consigna de llevar las propuestas en estos temas para que se contemplen en la Ley Federal de Biblioteca, que como ya se ha mencionado, es demasiado escueta.

Lectura: formato impreso o digital

Un componente que no podemos dejar a un lado, si de lectura se trata, es esa idea del libro en formato digital como una panacea.

Tanto se ha dado difusión a la maravilla de leer en una pantalla y el hecho de asumir que los jóvenes de hoy prefieren lo digital y no pueden sobrevivir sin la tecnología, que existen posturas encontradas que no acaban de encontrar su punto de equilibrio.

En primera instancia, la idea no suena nada mal, bajo el argumento de la facilidad de transportar una cantidad enorme de libros en un dispositivo relativamente pequeño, el ahorro de hojas de papel, de tintas y otros agregados, sin contar con la simplificación del proceso editorial.

Sin embargo no podemos asumir que las Instituciones educativas, por lo menos en Universidades Públicas puedan garantizar que todos los alumnos posean un equipo de cómputo, tampoco el hecho de que sepan acceder a esa tecnología para proveerse de libros, el grado de alfabetización informacional de los estudiantes es un factor para tomar en cuenta.

Quizás en ciertos sectores de la población el uso de este tipo de herramientas sea mayor, pero no hay que perder de vista que algo tan simple como un fallo de batería te arruina hasta la más hermosa lectura.

La experiencia de leer un libro impreso y uno electrónico son diferentes, además es importantísimo hacer énfasis en que se debe considerar el hecho de no trasgredir los derechos de autor al momento de acceder a un libro digital, lo cual es un punto que rara vez preocupa a los estudiantes.

La lectura y las TICS no están peleadas. Existen alternativas que ofrecen apoyo y que pueden hacer más atractiva la labor de fomento a la lectura, una de ellas es a través del involucramiento de los bibliotecarios en las redes sociales, con el fin de publicar los avisos o difundir citas bibliográficas de los textos que se tengan disponibles.

De esa manera los estudiantes pueden poco a poco ir interesándose en algún texto en particular, estar enterados de las actividades programadas, compartir datos interesantes sobre autores. Si bien son herramientas sobre las cuales no se tiene un control, su informalidad resulta atractiva y es de fácil acceso.

Como ejemplos están las cuentas de Twitter de @Diviértete_Lee, @Salasdelectura, @Toda_la_UNAM, quienes además utilizan redes para publicación de fotografías, accesos a Facebook y hasta blogs.

Los bibliotecarios como formadores de lectores

En materia de capacitación, y por fortuna, los bibliotecarios no están solos, ya que con el fin de ampliar las posibilidades del proyecto Salas de Lectura, el CONACULTA cuenta con un Aula virtual de Formación y Actualización en colaboración con Universidad del Claustro de Sor Juana. En la cual ofrecen cuatro cursos básicos:

“Yo mismo” como creador y gestor

Proyectos culturales

Ortografía y redacción

Escritura creativa

Que al poder cursarse a distancia amplían las posibilidades de acceder y volverse también una amena experiencia, ya que no sólo se comparten las actividades con colegas, sino con voluntarios que aspiran iniciar con su proyecto.

Combinando lo formal con lo informal

El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA, 2004), realiza la propuesta de promover las posibilidades de colaboración entre la academia y la biblioteca para que los estudiantes encuentren, a través de los libros y de la lectura, la llave para, de manera personal y permanente, abrir las puertas al aprendizaje en todas sus formas.

Esto también va acorde con los programas de la UNESCO-IFLA sobre el aprendizaje para lo largo de la vida y por lo tanto un involucramiento de las Bibliotecas para lograr estos fines.

Partimos entonces de la premisa, que no es lo mismo aprender a leer, que desarrollar el gusto por lo que añaden a la experiencia personal los libros y la lectura.

Aquí el cuestionamiento es ¿Cómo puede alguien contagiar ese gusto por la lectura si al final, es un acto íntimo entre el lector y el libro?

 

Podríamos encontrar una pista en las XLIV Jornadas Mexicanas de Biblioteconomía, organizadas por la Asociación Mexicana de Bibliotecarios, realizada en el mes de Mayo en la ciudad de Morelia, Michoacán, quien a través de su Sección de Fomento para la Lectura, presentó algunos proyectos en los que los bibliotecarios con apoyo del CONACULTA con sus Salas de Lectura se han involucrado en esta labor, desarrollando habilidades y programas sencillos que aplican en sus instituciones.

Pero esta búsqueda de capacitación sobre fomento a la lectura no está generalizada, sino que en la mayoría de las ocasiones surge a raíz de una iniciativa muy particular que poco a poco se va consolidando.

También hay que tomar en cuenta que además del programa de la encuesta sobre prácticas lectoras en la Universidad Veracruzana, no se tienen datos que nos muestren la realidad en cifras de los resultados.

 Es innegable que lograr la consolidación y permanencia de un programa de esta índole, es todo un reto, especialmente ante la diversidad de necesidades de capacitación para estudiantes de Educación Superior, quienes requieren estrategias de involucramiento diferentes a las utilizadas en los programas gubernamentales.

Es por tanto una falacia, aplicar las mismas estrategias utilizadas para Educación Básica y Bibliotecas Públicas, que para los estudiantes de las IES.

Sin embargo, son rescatables algunas actividades que comparten y han dado buenos resultados  como los Círculos / Clubes de lectura, los Cine debates y las Lecturas gratuitas. Éstas propician una holgura bastante aceptada debido a que mientras más académico, formal o rígido sea el programa de actividades, menos placentero suele parecer.

Consideremos entonces como enemigos acérrimos, tanto la apatía de los estudiantes, lo cual es lamentablemente una queja recurrente y un conflicto para los docentes de las IES, y por qué no decirlo, también el bibliotecario no lector.

Es que, tanto se ha juzgado y hasta ridiculizado mediáticamente a los políticos al ser cuestionados sobre los libros que han leído o los más significativos, que quizás sería aún más trágico si esas mismas dudas, tribulaciones y expresiones que denotan su falta de hábitos lectores, se replicaran en los rostros de aquellos que somos guardas y custodios de la información que se genera a través de diversos formatos.

No hay que perder de vista que si el mismo bibliotecario no está habituado a leer, pocas serán las posibilidades de que pueda llevar con éxito su meta de fomentar la lectura.

“Un lector se hace, no nace”, insiste Garrido. No es necesario ser demasiado exigentes con los incipientes lectores, existen tantos títulos como gustos. Satanizar ciertos autores, a quien por primera vez se le ofrece la oportunidad de elegir lo que desee leer, lo único que logrará es auyentar y sofocar los primeros tintes de curiosidad del lector en potencia.

Se debe fomentar el gusto por la lectura desde diversas perspectivas, quizás al principio sus lecturas sean sumamente sencillas, quizás hasta podrían parecernos simples, pero conforme él mismo va definiendo sus gustos, se irán refinando sus elecciones.

Si bien las colecciones de las Bibliotecas Universitarias, tienen como prioridad cubrir la bibliografía establecida en las currículas, siempre existen alternativas para adquirir títulos de diversos temas, no es tan complicado hacerse de una colección de libros de novela, cuento, poesía, ensayo, incluso pueden solicitarse como obsequio a los mismos alumnos al finalizar el semestre.

Meta: Leer por placer

Es que leer, ese acto tan simple e íntimo, en el que a través de las letras se van formando universos, es el espacio propicio para vivir muchas vidas, para experimentar nuevas emociones, para enamorarse y hasta para morir.

Según Roggau (2006) “La concepción de la lectura que tenga una comunidad no puede disociarse de la imagen que tenga de las bibliotecas y por ende de los bibliotecarios”

Castro, C, Jarvio, O, Garrido, F, Ojeda, M. (2008) proponen la práctica de lectura con un propósito encaminado más allá de fines utilitarios.  Lo cual nos ofrece un panorama muy amplio para los bibliotecarios – infotecarios.

Porque ¿Dónde más que en las bibliotecas, que son un crisol del conocimiento y un espacio multicultural, además de ser los responsables de la guarda y custodia del material documental en el que está contenida la información, sería el espacio idóneo para favorecer a los lectores?

Así, una vez que se ha planteado todo este panorama amplísimo, podemos concluir que hoy más que nunca y aunque pareciera un servicio arcaico, el bibliotecario juega un papel decisivo en el fomento a la lectura, en un país donde se lee poco, debido a múltiples factores.

Primero, porque las bibliotecas poseen colecciones de literatura, las cuales son susceptibles a ser difundidas entre la comunidad de usuarios.

Segundo, porque como profesionales de la información tenemos en nuestras manos la posibilidad de poner nuestro granito de arena para invitar a los usuarios a que se lleven en préstamo libros de Cuentos, Novela, Poesía, entre otros, que les sirvan para pasar un rato agradable.

Hay que pensar de nuevo en el lector como usuario pleno de la cultura escrita y en sus necesidades, considerando a los diversos mediadores en cada espacio y actividad.

Replantearnos la idea de la lectura, partiendo de la premisa de que, nuestra personalidad también se construye con base en todo aquello que leemos, y me atrevo a decir que no únicamente lo que leemos, sino todo lo que de esas lecturas puede convertirse en información significativa. Ahí la gran labor que tenemos los bibliotecarios, quienes deberíamos en primera instancia desarrollar ese gusto.

Enfrentemos ese reto, sembrar quizás la semilla de la curiosidad, por eso, leamos; no de manera obligada, sino como una forma de aprehender otras vidas, otros espacios y otros lugares. Una vez que hayamos hecho esto, quizás triunfaremos transmitiendo ese sentimiento en otro individuo.

Referencias:

Cámara de Diputados (2008) Ley de Fomento para la Lectura y el Libro. [En línea] Disponible en: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LFLL.pdf  [Consulta: 06/08/2013]

Cámara de Diputados (2010) Reglamento de la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro. [En línea] Disponible en: http://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5140516&fecha=23/04/2010  [Consulta: 06/08/2013]

Castro, C; Garrido, F; Jarvio, O; Ojeda, M. (2008) Prácticas Lectoras en la Universidad Veracruzana: Una encuesta. México: Universidad Veracruzana. Dirección de Planeación Institucional.

Dirección General de Bibliotecas (2004) La lectura: Clave del Aprendizaje Permanente. México: CONACULTA.

Garrido, F. (1999) El buen lector se hace, no nace: Reflexiones sobre la lectura y formación de lectores. México: Ed. Planeta Mexican S.A. de C.V.

Grafólego (2013) La metamorfosis de Fran K. (2:04). En. Letras Libres. [En línea]  Disponible en: http://www.letraslibres.com/blogs/el-grafolego/la-metamorfosis-de-fran-k-204  [Consulta: 18/08/2013]

Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (2012) ¿Qué es PISA? [En línea] Disponible en: http://www.inee.edu.mx/index.php/servicios/pisa [Consulta: 22/08/2013]

Manea, N. (2012) Otra genealogía. Letras Libres. [En línea] Disponible en:

http://www.letraslibres.com/revista/convivio/otra-genealogia?page=full  [Consulta: 14/08/2013]

Roggau, Z. (2006). Los bibliotecarios, el estereotipo y la comunidad. (Español). Información, Cultura y Sociedad, (15), 13-34. Recuperado de la Base de datos Academic Search Complete. [Consulta: 14/08/2013]

Terrazas, F. (2009) Te invito a leer. [En línea] Disponible en: http://wp.me/p2PWK-b8 [Consulta: 14/08/2013]

Aquí podrá encontrar el resumen de este artículo: El fomento de la lectura como una labor social del bibliotecario


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Reformas al marco jurídico de las Bibliotecas de México

foronacionalHoy inicia el Foro Nacional de Armonización Legislativa Bibliotecaria, como antecedente, podemos ver que la Ley General de Bibliotecas fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 21 de enero de 1988 y su última reforma fue en el 23 de Junio, del 2009.

Aquí los organizadores presentan algunas de las razones para actualizar la legislación en materia bibliotecaria:

1. Requerimos un instrumento legal que exprese la política bibliotecaria nacional.

2. Requerimos un instrumento legal que asiente las bases para la concertación en materia bibliotecaria a nivel nacional entre los diferentes actores, para todo tipo de bibliotecas, tanto físicas como digitales, de índole mexicana dentro y fuera del territorio.

3. Requerimos un instrumento legal que sirva para que distintas formas de administración bibliotecaria estén en mejores condiciones de infraestructura e infoestructura para atender, servir, tratar y ayudar a sus usuarios.

4. Requerimos un instrumento legal del que se puedan desprender los ordenamientos necesarios para el establecimiento, desarrollo y mantenimiento de las bibliotecas en México.

5. Requerimos un instrumento legal que establezca las condiciones para que las bibliotecas crezcan y se mejoren con calidad, atendiendo en todo momento las necesidades de información, formación y recreación de la sociedad mexicana.

Este es un evento organizado por la Asociación Mexicana de Bibliotecarios A.C. (AMBAC), el Colegio Nacional de Bibliotecarios A.C. (CNB), El Consejo Nacional para Asuntos Bibliotecarios de las Instituciones de Educación Superior A.C. (CONPAB) y la Comisión de Bibliotecas y Asuntos Editoriales del Senado de la República.

Pueden seguirlo a través de: AMBAC


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Reformas al marco jurídico de las Bibliotecas de México

foronacionalLa Cámara de Diputados, a través de la Comisión bicamaral del Sistema de Bibliotecas del Congreso de la Unión y la Dirección General de Servicios de Documentación, Información y Análisis, realizarán el próximo miércoles 19 de Junio en la Cámara de Diputados. la Mesa Redonda “Reformas al marco jurídico de las Bibliotecas de México”.

Esta actividad, es parte del Foro Nacional de Armonización Legislativa Bibliotecaria, evento organizado por la Asociación Mexicana de Bibliotecarios A.C. (AMBAC), el Colegio Nacional de Bibliotecarios A.C. (CNB), El Consejo Nacional para Asuntos Bibliotecarios de las Instituciones de Educación Superior A.C. (CONPAB) y la Comisión de Bibliotecas y Asuntos Editoriales del Senado de la República.

El objetivo de este foro, de acuerdo con los organizadores, es

Declarar la responsabilidad de las bibliotecas de México con la sociedad y establecer la alianza social que se exprese en compromisos plasmados en el texto legal, en el contexto de los procesos democráticos y la interculturalidad, que atienda los requerimientos de información y conocimiento para el desarrollo, la cultura y el gobierno, además de coadyuvar a la mejora de la calidad de vida y al desarrollo humano a través de las bibliotecas como derecho social, la administración bibliotecaria confiable, transparente y de calidad, así como al aseguramiento de los derechos de acceso a la información y al conocimiento, al disfrute de la lectura y a la participación en la cultura por medio del Sistema Nacional de Servicios Bibliotecarios.

Puede consultar el documento completo: Presentación

Es muy importante participar en este importante evento para la comunidad bibliotecaria a través del foro digital en los siguientes vínculos:

Facebook: https://www.facebook.com/FNALB

Twitter: https://twitter.com/FNALB

Linkedin:

http://www.linkedin.com/groups/Foro-Nacional-Armonizaci%C3%B3n-Legislativa-Bibliotecaria-5022727?gid=5022727


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Felicidades maestros

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El docente tiene una labor fundamental en la sociedad. Es el encargado de formar individuos que puedan superarse en la vida y retribuir con su trabajo, lo que la sociedad les ha otorgado.

Actualmente el reto del docente es aún más grande, ya que debe buscar las estrategias pertinentes para que los alumnos puedan aprender a aprender. Lo cual no es nada sencillo, debido a la complejidad que esto requiere, además del reto ante el uso de las tecnologías de la información y la comunicación.

El docente es a la vez alumno, ya que aprende a través de las experiencias de sus alumnos y tiene la obligación de prepararse cada vez más, con el fin de ofrecer a sus alumnos las pautas adecuadas que le permitan formarse como profesionista.

Esta celebración sugre a raíz de que en 1917 el entonces presidente de la República, Venustiano Carranza, publicó un decreto en donde se instituyó el 15 de mayo como Día del Maestro, conmemorándolo por primera vez en 1918.

Por supuesto, también se hace extensiva la felicitación a todos aquellos bibliotecarios que también tienen una labor importante en la docencia al capacitar de forma continua a los alumnos en el uso de los recursos que ofrecen las Bibliotecas.

¡FELICIDADES MAESTROS!


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Entrevista con el Mtro. Josue Aranda Rojas

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EL COLEGIO DE MICHOACÁN A.C.

BIBLIOTECA LUIS GONZÁLEZ

Por. JULIO CÉSAR RAMÍREZ RODRÍGUEZ

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La formación de bibliotecólogos y bibliotecólogas mexicanos en el extranjero ha sido desde sus inicios una importante veta que ha permitido la reintegración de profesionales en el ámbito laboral, educativo y político de nuestro país. Basta mencionar por ejemplo a Juana Manrique de Lara como la primera bibliotecaria mexicana que incursionó en el extranjero a inicios de los años veinte y quien realizó importantes aportes a las bibliotecas públicas de nuestro país. Posteriormente, le seguirían no menos destacados personajes que de regreso al país hicieron aportes fundamentales para el desarrollo de las bibliotecas mexicanas.

Josue Aranda Rojas es uno de estos bibliotecarios mexicanos que lograron fructificar sus conocimientos adquiridos en el extranjero para coadyuvar con el desarrollo de la bibliotecología mexicana. Fue el primer bibliotecólogo mexicano que fundó los estudios de maestría en México en la Universidad de Guanajuato en los años ochenta. Por este logro y debido a su amplia trayectoria Josue Aranda fue reconocido en el 2009 con la medalla al Mérito Bibliotecario “Roberto Gordillo”.

ENTREVISTA

Inicio de los estudios preparatorios y universitarios.

La preparatoria la inicie en la capital del Estado en San Luis Potosi, ¡pero por razones económicas! no pude continuar con mis estudios ahí en la prepa, mi padre no podía ya sostenerme, mi padre era ferrocarrilero… entonces se me presentó la oportunidad, como a mí me atraía mucho el inglés, quería estudiar inglés y de hecho lo estuve estudiando en San Luis Potosí en el Instituto Mexico Americano de Relaciones Exteriores, ahí fue donde inicie mis primeros estudios de inglés. Dado que me gustaba el idioma, se presentó la oportunidad de ir a estudiar a Texas a una escuela donde ofrecen cursos de verano, exclusivamente de aprendizaje del inglés. Se dieron las circunstancias de tal manera que yo conseguí tanto de parte de mi padre como de la misma institución el apoyo para ir a estudiar a esa institución en Texas que se llama “Presbyterian Pan American School”.

Conocí de la oportunidad, como era una High School, de la posibilidad de estudiar y trabajar ahí, para terminar la preparatoria y por lo tanto decidí quedarme ya que me ofrecían beca trabajo. Ahí realicé tres años de High School, terminé la preparatoria e hice una solicitud para entrar a la Junior College en la Ciudad de Evanston Illinois, que se llamaba Kendall College y ahí fui a cursar en dos años la licenciatura en artes. Después de allí solicité ingreso a la Universidad de San Diego, ahí estuve un año o dos, no recuerdo exactamente, después pasé a otra institución que se llamaba Azusa Pacific College donde concluí mis estudios en sociología. Saliendo de ahí hubo la oportunidad de ingresar a la Universidad de California a estudiar el posgrado en Ciencia Bibliotecaria, donde me gradué en 1971.

Después trabajé por, dos o tres años en las bibliotecas públicas en el condado de los Ángeles. El condado de los Ángeles me ofreció formalizar mis papeles de migrante para trabajar con ellos ya que en ese momento se requería de, personal que fuera bilingüe y bicultural dado que en esos años el movimiento chicano en esos años estaba muy activo y se requerían bibliotecarios de habla hispana en las bibliotecas públicas de los Ángeles. Traté de arreglar mis papeles de migración pero hubo algo de oposición por algunos grupos también de chicanos que se oponían a que se contratara gente originaría de México; querían que fueran todos mexicanos o Mexico-Americanos nacidos allá, en Estado Unidos.

Su regreso a México

Al regresar a México busqué trabajo como bibliotecario ¡sabía muy poco acerca de las bibliotecas en México! En primera instancia lo que se me ocurrió fue ir a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Allí fue donde yo conocí a la licenciada Medellín y ¡pues le dio mucho gusto que hubiera un bibliotecario que fuera a buscar trabajo! pero después de hacer las indagaciones pertinentes para ver la posibilidad de contratación pues le dijeron que no, que no podían contratarme. Ya una vez que me dijo que no podía contratarme me dediqué a buscar trabajo en la Ciudad de México. Presenté mi solicitud en el consulado americano y traté de contactarme con la maestra Guadalupe Carrión, que creo en ese entonces era la presidenta de la AMBAC. No hubo respuesta de parte de ella, no sé si no le llegó mi carta ¡no supe qué paso!

Después recibí una llamada de parte del consulado americano donde me invitaban  a una entrevista, asistí a la entrevista. La bibliotecaria que era la responsable de la biblioteca Benjamin Franklin  me comentó que de todos los candidatos que tenían para el puesto que ofrecían yo era el candidato que cumplía con todos los requisitos pero me sugirió que conociera la bibliotecología mexicana. Me puso en contacto con la maestra Guadalupe Carrión, en ese entonces ella estaba en el CONACYT. Esa misma tarde me recibió la maestra y me dijo que las oportunidades para trabajar en bibliotecas en la Ciudad de México eran abundantes pero que le gustaría que yo conociera el proyecto que había en la Universidad de Guanajuato. Le dije que sí, que yo andaba buscando trabajo y estaba revisando todas las posibilidades que había para decidir donde trabajar. En ese momento se puso en contacto con la directora de bibliotecas de la Universidad, la licenciada Susana Franco Villaseñor e hicimos la cita para presentarme a la semana siguiente en Guanajuato. Esto fue allá por el mes de octubre del setenta y cinco cuando se hizo esta entrevista.

Viajé a la Universidad de Guanajuato para entrevistarme con ella y, me dijo pues que ¡que sí le gustaría que me quedara, que sí tenía la necesidad…! en ese entonces estaban apenas todo el proceso de catalogación y clasificación de los acervos de la Universidad y yo le manifesté que no era mi fuerte la catalogación ¡verdad!, de hecho cuando estudié no me atraía mucho (risas). Y bueno, le dije no sé si vaya a poder con lo que usted ofrece y me dijo, ¡no, yo tengo confianza que sí puede usted! Quedé de resolverle, ella quería que yo iniciara el primero de noviembre de 1975. Regresé a San Luis y pues bueno, estuve pensándolo bien, las posibilidades… México era una ciudad grande, yo estaba acostumbrado a los Ángeles California otra ciudad grande entonces me atraía mucho que fuera algo igual ¡verdad! pero yo sentía que al ir a la Ciudad de México iba a ser parte de… como un engranaje, que nada más iba ser parte de una maquinaría y Guanajuato ofrecía la posibilidad de desarrollar un proyecto que estaba iniciándose en la Universidad. Y pues gracias a Dios opté por esta última y decidí llamarle y decirle que aceptaba, que el día primero estaría por allá. Mi mente pensaba “que voy a hacer en Guanajuato que es un ranchito bien chiquito (risas)” porque sí, cuando vine a la ciudad a la entrevista se veía algo muy chico comparado con los Ángeles de donde yo venía.

Los motivos de estudiar bibliotecología

Casi toda mi carrera desde la preparatoria estuve trabajando de tiempo parcial y de tiempo completo durante las vacaciones. En Azusa Pacific College donde termine el grado de sociólogo los trabajos normalmente era manuales y cuando fui a una entrevista en el último año yo les dije: “ya no quiero trabajos manuales quiero algo más intelectual”. Entonces me asignaron a la biblioteca; al principio era nada más acomodar libros en la biblioteca pero, el bibliotecario de consulta pues como que, se interesó en mí, y a veces, cuando había una consulta me llamaba y me mostraba las obras de consulta cuando estaba ayudando algún usuario y, eso me llamó mucho la atención porque él me mostraba las obras y me decía para que eran esas obras. De ahí nació mí interés por la biblioteca por ver lo que se podía hacer con los libros y cómo se podía ayudar a los estudiantes a buscar la información que requerían. Él fue el que también me dijo: “hay posibilidades en la Universidad de California de que puedas ingresar y obtener una beca para estudiar ahí”. Yo quería estudiar psicología social después de la sociología pero ahí fue donde cambié mi elección.

Al entrar a la carrera me abre todo un panorama, de lo que son en realidad las bibliotecas, todo lo que conlleva organizar una biblioteca y ofrecer el servicio a los usuarios, el aprender en serio la catalogación y la clasificación. De hecho, antes tuve la oportunidad, mientras estudiaba el posgrado allá en la Universidad de California, de haber trabajado en el escritorio de consulta de la research library donde tuve la oportunidad de platicar y ver cómo los bibliotecarios profesionales ofrecían el servicio de consulta a estudiantes, profesores y público en general.

Entonces, mi idea de lo que eran las bibliotecas, al trabajar simplemente acomodando libros y dar consulta cambió, porque de hecho en las noches había turno de estar en la biblioteca, y el bibliotecario me propuso que yo me quedara a dar consulta, así es que vamos a decir que unos meses antes de concluir mi licenciatura en sociología yo trabajé ahí de bibliotecario de consulta. Entonces tenía una idea de lo que era pero al tener los estudios formales y haber colaborado con un bibliotecario me cambia por completo el panorama, y el respeto que investigadores y estudiantes tienen hacia el bibliotecario profesional, no como el concepto que se le tiene todavía lamentablemente en nuestro país al bibliotecario en general.


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Redalyc se renueva

redalyc

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Con una filosofía de: “La ciencia que no se ve, no existe”, hoy posee una interfaz mas visual, que  también es posible consultarla a través de dispositivos móviles.

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Formas de Enseñar y de Aprender

Por.  F. Terrazas.

“Reconocimos que en esta odisea pedagógica más que crear conceptos había que crear consensos y construir inéditos viables”

Marín, R.

La educación promueve la libertad y la autonomía personal y genera importantes beneficios para el desarrollo (UNESCO), por lo tanto la labor docente es imprescindible para que los individuos adquieran los conocimientos necesarios para su desarrollo integral.

El docente es entonces la figura social que impulsa y motiva el aprendizaje en sus alumnos y debe elaborar una serie de instrumentos que le permitan transmitir la información necesaria éstos, para que éstos encuentren motivante su propio proceso de aprendizaje.

 Una frase popular dice: “Cada maestrito carga su librito”, si bien es cierto que en muchas instituciones existe la libertad de cátedra, es necesario que todos los involucrados en el proceso docente sigan ciertas pautas comunes para cubrir los perfiles de egreso que se hayan definido de forma institucional.

A lo largo de la historia se han desarrollado estilos de docencia de acuerdo a las necesidades de la sociedad, podemos entonces darnos cuenta de que éstos no se habían modificado demasiado desde la edad media, cuando iniciaron las primeras universidades.

La forma de enseñanza tradicional privilegiaba al docente en el sentido de considerarlo como el omnisapiente, aquél individuo con la autoridad suficiente para inocular en sus pupilos de forma directa el conocimiento absoluto.

El alumno, un ser pasivo, se dedicaba únicamente a filtrar la información que le proveía el catedrático, además de que tenía que desarrollar una impresionante capacidad mnemotécnica ya que el docente prefería como evidencia de su aprendizaje, casi una transcripción de todo aquello que él le había provisto con anterioridad.

Sin embargo todo evoluciona y como todo proceso social, surge la necesidad de modificar esta estructura rígida y esquemática. Así comienza una tendencia a la educación centrada en el alumno, en el cual el docente deja de ser el protagonista y le cede su sitio a los alumnos. Éstos tienen entonces que desarrollar su propio conocimiento a través de información que le provee una figura denominada facilitador, tutor o guía, también de otros estudiantes.

El alumno por lo tanto, asume un papel activo y el control absoluto de la incorporación de nuevo conocimiento. Además este tipo de metodología posee la flexibilidad para que el usuario defina incluso la forma en que desea ser evaluado.

Quizás esta nueva estructura de enseñanza en cierto período, parecía ser la más adecuada ya que rompía con la tradición que había venido deteniendo el desarrollo académico de las instituciones. Ofreciendo una forma más activa de participación de los alumnos. Sin embargo no todo resultó como se tenía pensado. Pero como pasa la mayoría de las veces, las teorías no embonan en las prácticas de la vida real.

Así mientras que en la primera forma de enseñanza, todo el proceso se centraba en el docente, el segundo se centraba en el alumno. Era necesario encontrar un equilibrio, en el cual tanto docentes como alumnos jugaran un papel activo.

Así se desarrolló una nueva concepción de la educación, entendida esta como un proceso, y éste a su vez, como un conjunto de actividades que se realizan con cierta secuencia y en el que todos los involucrados son parte importante.

La tendencia internacional, apunta a que los individuos deben adquirir las técnicas que les permitan lograr un aprendizaje a lo largo de la vida,  “aprender a aprender“. Con estas premisas podemos ver que la modalidad centrada en el aprendizaje resulta óptima.

Además de que a raíz de la introducción de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICS) las aulas institucionales dejaron de ser el único espacio para la enseñanza y ahora existe la posibilidad de ofrecer programas en modalidades a distancia. Que si bien, ya se utilizaban en el modelo de educación centrada en el alumno, ahora adquieren mayor importancia debido a la flexibilidad que ofrecen.

 Como lo menciona la UNESCO en su breve nota:  “El aprendizaje móvil, también llamado en inglés “m-learning” ofrece métodos modernos de apoyo al proceso de aprendizaje mediante el uso de instrumentos móviles, tales como los ordenadores portátiles y las tabletas informáticas, los lectores MP3, los teléfonos inteligentes(smartphones) y los teléfonos móviles.”

Entonces entramos a una etapa en la que la educación centrada en el aprendizaje no se limita por barreras físicas, mucho menos áulicas, si no que puede establecerse una actividad de aprendizaje desde cualquier sitio en el que el estudiante se encuentre.

Podemos esquematizar esos tres estilos de docencia en la siguiente tabla:

Escuela tradicional (centrada en el maestro): Nueva (centrada en el alumno)

 

Emergente (centrada en el aprendizaje)
Estructura rígida

Educación enciclopédica, se privilegia el acopio de información.

Docente como figura omnisapiente y activa.

Alumno como ser pasivo.

Educación fundamentalmente  individual

Estructura flexible.

Educación abierta, donde el análisis y uso de la información sirven para la adquisición de conocimiento.

Alumno como ente activo en su aprendizaje.

Docente como un ente guía.

Educación individual y colecti

Estructura flexible.

Educación abierta donde la transferencia, el análisis y el uso de la información son la base para crear conocimiento individual y conjunto.

Docente y alumno partícipes del aprendizaje en conjunto.

Aprendizaje colectivo.

Con todos estos antecedentes,  en el desarrollo de los programas de capacitación para usuarios que ofrece el Sistema Universitario de Bibliotecas Académicas y del desarrollo de la materia Tecnologías y Manejo de la Información (TyMI), se han tomado en cuenta únicamente las competencias básicas de Trabajo en Equipo y Comunicación, establecidas dentro de las diez competencias básicas para la docencia de acuerdo con el modelo educativo de la UACH, esto debido a la naturaleza de nuestras actividades como profesionales de la información.

También los lineamientos internacionales sobre Alfabetización Informacional, muy apegados al concepto de la UNESCO sobre el apoyo para el desarrollo de individuos que logren un aprendizaje a lo largo de la vida.

Esta estrategia surgió debido que el tiempo que generalmente se otorga a los cursos de inducción y capacitaciones es tan limitado que apenas les da a los bibliotecarios el tiempo suficiente para explicar de forma escueta los recursos que se tienen.

Sin embargo, aún nos situamos en una tendencia paradójicamente tradicional. Si bien se ha intentado que los docentes de la materia TyMI, sean partícipes en el desarrollo de habilidades informativas en los usuarios, aún estamos luchando con tendencias tradicionales de enseñanza. El reto consiste en capacitar a los docentes y sensibilizarlos a cerca de la importancia de que dejen a un lado los métodos tradicionales de enseñanza y que se conviertan verdaderamente en parte activa del proceso de aprendizaje.

Si logramos eso, seguramente enriqueceríamos enormemente la labor docente, fortaleceríamos el quehacer bibliotecario y favoreceríamos el aprendizaje significativo en los alumnos.

Referencias

Guevara, G. (2002) Las pedagogías del conocimiento. En: Lecturas para maestros. (pp. 73-75). México: Cal y arena.

Guzmán, I. (2007)  El papel y las funciones de la universidad en la producción y reproducción del conocimiento. En: Universidad y conocimiento (pp 7-17) Ed: Mc Graw Hill – UACH.

Marín, R. (2007)  El trabajo académico en el modelo educativo de la UACH En: 10 Competencias Básicas para la Docencia.

———————   Primera competencia. Eso es puro rollo: Identidad universitaria. En: Universidad y conocimiento (pp 7-17) Ed: Mc Graw Hill – UACH.

UNESCO (2003)  Desafíos de la Universidad en la Sociedad del Conocimiento, Cinco Años Después de la Conferencia Mundial sobre Educación. [En línea] Disponible en: http://unesdoc.unesco.org/images/0013/001344/134422so.pdf  [Consulta: 24/10/2011]

——————-     Derecho a la educación. [En línea] Disponible en: http://www.unesco.org/new/es/education/themes/leading-the-international-agenda/right-to-education/ [Consulta: 28/10/2011]

——————-     El aprendizaje móvil. [En línea] Disponible en: http://www.unesco.org/new/es/unesco/themes/icts/m4ed/ [Consulta: 28/10/2011]

Práctica docente y estilos de Docencia

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