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Cromaphilia

“Todos sentimos el anhelo de lo salvaje. Y este anhelo tiene muy pocos antídotos culturalmente aceptados”

Pinkola Estés

El viernes 26 de abril a las 12 horas en las instalaciones de la Biblioteca de la DES de Salud, se inauguró la exposición fotográfica Chromaphilia del Arquitecto y fotógrafo Pierre Fudarylí.

La exhibición consta de 13 piezas, de las 31 que conforman esta colección. Estas piezas de retratos femeninos, llenos de color, nos muestran esa parte de la femeneidad y del juego erótico.

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En la inauguración se contó con la participación de autoridades tanto de la Quinta Gameros como de la Coordinación General del SUBA, además del personal bibliotecario y estudiantes.

Dentro de los invitados estuvieron presentes la MBCI María Antonieta Hidalgo Jefa de la Biblioteca y la MBCI Rosa Isela de la Cruz, Jefa del área administrativa.

La Coordinadora General del SUBA, MBCI Claudia Pérez A. dió la bienvenida a los presentes y expresó que las bibliotecas son recintos multiculturales, además que espera que ésta sea la primera de muchas exposiciones, también dentro otras bibliotecas del SUBA.

Así mismo, el Director del Centro Cultural Universitario Quinta Gameros y Jefe del Departamento de Difusión Cultural, licenciado José Ramírez Salcedo ofreció unas palabras, con las cuales se procedió al corte del listón y al vino de honor.

Para cerrar con broche de oro, se contó con la participación de Dakia le Fay y algunas de sus compañeras, que danzaron con gran maestría, demostrando que en las bibliotecas también existen espacios para las expresiones artísticas. La exposición estará abierta hasta el 9 de mayo.

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Aquí una breve reseña del trabajo de Pierre Fudarily:

Pierre Fudarylí, nació en la ciudad de Cancún, Quintana Roo  en 1984; su interés por las artes visuales surgió a muy temprana edad, por lo que inició sus estudios sobre los grandes maestros de manera independiente.

A los once años, comenzó a tomar clases de pintura, pero las tuvo que dejar por no encontrar un verdadero aliciente para su espíritu y libertad creativa.

Un año más tarde, apenas a los 12 años, leyó un artículo sobre Salvador Dalí, lo que ha significado una de las mayores influencias de su trabajo artístico.

Entre los artistas que más influencia han tenido en la carrera artística de Fudarylí se encuentran justamente, Salvador Dalí, Remedios Varo, Max Erns, Chririco, entre otros surrealistas.

Más tarde ingresó a la escuela de arquitectura, en donde se familiarizó con el uso de herramientas digitales para representación arquitectónica, así como con la fotografía digital, lo que da pie a intentar nuevos métodos de crear arte.

En el 2008 obtuvo el segundo lugar en el concurso de fotografía sobre conciencia ecológica con la obra “100 Watts menos”, así como una mención honorífica con el trabajo titulado “La basura no se crea ni se destruye, sólo se organiza”, organizada por el ISAD.

En el 2009 y 2010 participó en la exposición del Colectivo Gráfico SGG titulada “RANDOM” en el espacio cultural ISAD y publicó su trabajo en las revistas digitales Mitote, Deviantly Surreal y Bestia Magazine.

En el 2011, fue ganador de la beca David Alfaro Siqueiros, para la creación artística, en la categoría jóvenes creadores.

Participó en la exposiciones colectivas “FIARTE”, de la Feria Internacional de Arte en Granada, España, durante el mes de  febrero; “Imaginar sin límites”, en Cozumel, Quintana Roo y “La otra existencia” en Pandora’s box Gallery, Mexico D.F.

En diciembre de ese mismo año expuso por primera vez la colección “Chromaphilia” completa, en el Centro Cultural Universitario Quinta Gameros.

En el 2012 expuso de manera colectiva junto con los ganadores del Programa de Estímulos para la Creación Artística con su obra “Errare humanum est, sed perseverare diabolicum” en el Centro Cultural Paso del Norte en Ciudad Juárez y en el Salón de Usos Múltiples del Palacio de Gobierno durante el mes de abril.

Participó en la exposición colectiva “En situación de… arte”, en el Centro Cultural de la Ciudad en Juárez, así como en una exposición individual en el Centro Cultural Universitario Quinta Gameros, titulada “Nosce te ipsum”, que incluía obra retrospectiva del artista así como los trabajos del proyecto  “Errare humanum est, sed perseverare diabolicum”.

Este año  exhibió su trabajo en el marco del Festival de Cine de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Puebla, México. En febrero de 2013.

Durante este mes de abril, de nueva cuenta fue invitado a participar en la exposición colectiva FIARTE de la IV Feria Internacional de Arte, en Granada, España.

Y finalmente en el mes de mayor de este año estará participando en la exposición colectiva “Sexto Continente” que será exhibida en el Palacio de la Merced, en Córdoba, España.

Día Internacional del Libro

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 La UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE CHIHUAHUA 

En colaboración con el

Instituto Chihuahuense de la Cultura,

se unen a los festejos del

DÍA INTERNACIONAL DEL LIBRO

Entre las actividades que se llevarán a cabo, se realizará un  Homenaje al poeta Rubén Bonifaz Nuño  el martes 23  a las 11:30hrs, en las instalaciones de la Biblioteca Central de la UACh.

Nos acompañaran como lectores:

Víctoria Montemayor y  Luis Zamora

Además se realizarán Lecturas públicas y liberación de libros en varios puntos de la ciudad.

Personal de la Coordinación General del SUBA, estará el martes 23 a las 11:00hrs en las instalaciones del Centro comercial Fuentes Mares, en el que se leerán fragmentos de “Los Relámpagos de Agosto” del guanajuatense Jorge Ibargüengoitia.

El día 24 a las 18:00hrs en las Instalaciones de la Biblioteca “Carlos Montemayor” y como parte de Club de Lectura, tendremos la presentación del libro “Milagro en Los Alamitos” del escritor de Cd. Cuauhtémoc Fernando Suárez Estrada

Esperamos que puedan acompañarnos.

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Fuente de imagen: Telefórmula Puebla

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Formas de Enseñar y de Aprender

Por.  F. Terrazas.

“Reconocimos que en esta odisea pedagógica más que crear conceptos había que crear consensos y construir inéditos viables”

Marín, R.

La educación promueve la libertad y la autonomía personal y genera importantes beneficios para el desarrollo (UNESCO), por lo tanto la labor docente es imprescindible para que los individuos adquieran los conocimientos necesarios para su desarrollo integral.

El docente es entonces la figura social que impulsa y motiva el aprendizaje en sus alumnos y debe elaborar una serie de instrumentos que le permitan transmitir la información necesaria éstos, para que éstos encuentren motivante su propio proceso de aprendizaje.

 Una frase popular dice: “Cada maestrito carga su librito”, si bien es cierto que en muchas instituciones existe la libertad de cátedra, es necesario que todos los involucrados en el proceso docente sigan ciertas pautas comunes para cubrir los perfiles de egreso que se hayan definido de forma institucional.

A lo largo de la historia se han desarrollado estilos de docencia de acuerdo a las necesidades de la sociedad, podemos entonces darnos cuenta de que éstos no se habían modificado demasiado desde la edad media, cuando iniciaron las primeras universidades.

La forma de enseñanza tradicional privilegiaba al docente en el sentido de considerarlo como el omnisapiente, aquél individuo con la autoridad suficiente para inocular en sus pupilos de forma directa el conocimiento absoluto.

El alumno, un ser pasivo, se dedicaba únicamente a filtrar la información que le proveía el catedrático, además de que tenía que desarrollar una impresionante capacidad mnemotécnica ya que el docente prefería como evidencia de su aprendizaje, casi una transcripción de todo aquello que él le había provisto con anterioridad.

Sin embargo todo evoluciona y como todo proceso social, surge la necesidad de modificar esta estructura rígida y esquemática. Así comienza una tendencia a la educación centrada en el alumno, en el cual el docente deja de ser el protagonista y le cede su sitio a los alumnos. Éstos tienen entonces que desarrollar su propio conocimiento a través de información que le provee una figura denominada facilitador, tutor o guía, también de otros estudiantes.

El alumno por lo tanto, asume un papel activo y el control absoluto de la incorporación de nuevo conocimiento. Además este tipo de metodología posee la flexibilidad para que el usuario defina incluso la forma en que desea ser evaluado.

Quizás esta nueva estructura de enseñanza en cierto período, parecía ser la más adecuada ya que rompía con la tradición que había venido deteniendo el desarrollo académico de las instituciones. Ofreciendo una forma más activa de participación de los alumnos. Sin embargo no todo resultó como se tenía pensado. Pero como pasa la mayoría de las veces, las teorías no embonan en las prácticas de la vida real.

Así mientras que en la primera forma de enseñanza, todo el proceso se centraba en el docente, el segundo se centraba en el alumno. Era necesario encontrar un equilibrio, en el cual tanto docentes como alumnos jugaran un papel activo.

Así se desarrolló una nueva concepción de la educación, entendida esta como un proceso, y éste a su vez, como un conjunto de actividades que se realizan con cierta secuencia y en el que todos los involucrados son parte importante.

La tendencia internacional, apunta a que los individuos deben adquirir las técnicas que les permitan lograr un aprendizaje a lo largo de la vida,  “aprender a aprender“. Con estas premisas podemos ver que la modalidad centrada en el aprendizaje resulta óptima.

Además de que a raíz de la introducción de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICS) las aulas institucionales dejaron de ser el único espacio para la enseñanza y ahora existe la posibilidad de ofrecer programas en modalidades a distancia. Que si bien, ya se utilizaban en el modelo de educación centrada en el alumno, ahora adquieren mayor importancia debido a la flexibilidad que ofrecen.

 Como lo menciona la UNESCO en su breve nota:  “El aprendizaje móvil, también llamado en inglés “m-learning” ofrece métodos modernos de apoyo al proceso de aprendizaje mediante el uso de instrumentos móviles, tales como los ordenadores portátiles y las tabletas informáticas, los lectores MP3, los teléfonos inteligentes(smartphones) y los teléfonos móviles.”

Entonces entramos a una etapa en la que la educación centrada en el aprendizaje no se limita por barreras físicas, mucho menos áulicas, si no que puede establecerse una actividad de aprendizaje desde cualquier sitio en el que el estudiante se encuentre.

Podemos esquematizar esos tres estilos de docencia en la siguiente tabla:

Escuela tradicional (centrada en el maestro): Nueva (centrada en el alumno)

 

Emergente (centrada en el aprendizaje)
Estructura rígida

Educación enciclopédica, se privilegia el acopio de información.

Docente como figura omnisapiente y activa.

Alumno como ser pasivo.

Educación fundamentalmente  individual

Estructura flexible.

Educación abierta, donde el análisis y uso de la información sirven para la adquisición de conocimiento.

Alumno como ente activo en su aprendizaje.

Docente como un ente guía.

Educación individual y colecti

Estructura flexible.

Educación abierta donde la transferencia, el análisis y el uso de la información son la base para crear conocimiento individual y conjunto.

Docente y alumno partícipes del aprendizaje en conjunto.

Aprendizaje colectivo.

Con todos estos antecedentes,  en el desarrollo de los programas de capacitación para usuarios que ofrece el Sistema Universitario de Bibliotecas Académicas y del desarrollo de la materia Tecnologías y Manejo de la Información (TyMI), se han tomado en cuenta únicamente las competencias básicas de Trabajo en Equipo y Comunicación, establecidas dentro de las diez competencias básicas para la docencia de acuerdo con el modelo educativo de la UACH, esto debido a la naturaleza de nuestras actividades como profesionales de la información.

También los lineamientos internacionales sobre Alfabetización Informacional, muy apegados al concepto de la UNESCO sobre el apoyo para el desarrollo de individuos que logren un aprendizaje a lo largo de la vida.

Esta estrategia surgió debido que el tiempo que generalmente se otorga a los cursos de inducción y capacitaciones es tan limitado que apenas les da a los bibliotecarios el tiempo suficiente para explicar de forma escueta los recursos que se tienen.

Sin embargo, aún nos situamos en una tendencia paradójicamente tradicional. Si bien se ha intentado que los docentes de la materia TyMI, sean partícipes en el desarrollo de habilidades informativas en los usuarios, aún estamos luchando con tendencias tradicionales de enseñanza. El reto consiste en capacitar a los docentes y sensibilizarlos a cerca de la importancia de que dejen a un lado los métodos tradicionales de enseñanza y que se conviertan verdaderamente en parte activa del proceso de aprendizaje.

Si logramos eso, seguramente enriqueceríamos enormemente la labor docente, fortaleceríamos el quehacer bibliotecario y favoreceríamos el aprendizaje significativo en los alumnos.

Referencias

Guevara, G. (2002) Las pedagogías del conocimiento. En: Lecturas para maestros. (pp. 73-75). México: Cal y arena.

Guzmán, I. (2007)  El papel y las funciones de la universidad en la producción y reproducción del conocimiento. En: Universidad y conocimiento (pp 7-17) Ed: Mc Graw Hill – UACH.

Marín, R. (2007)  El trabajo académico en el modelo educativo de la UACH En: 10 Competencias Básicas para la Docencia.

———————   Primera competencia. Eso es puro rollo: Identidad universitaria. En: Universidad y conocimiento (pp 7-17) Ed: Mc Graw Hill – UACH.

UNESCO (2003)  Desafíos de la Universidad en la Sociedad del Conocimiento, Cinco Años Después de la Conferencia Mundial sobre Educación. [En línea] Disponible en: http://unesdoc.unesco.org/images/0013/001344/134422so.pdf  [Consulta: 24/10/2011]

——————-     Derecho a la educación. [En línea] Disponible en: http://www.unesco.org/new/es/education/themes/leading-the-international-agenda/right-to-education/ [Consulta: 28/10/2011]

——————-     El aprendizaje móvil. [En línea] Disponible en: http://www.unesco.org/new/es/unesco/themes/icts/m4ed/ [Consulta: 28/10/2011]

Práctica docente y estilos de Docencia

La Autonomía Universitaria

Por. Daniel Galván

El Archivo Histórico Universitario preserva y difunde el patrimonio universitario.

A 14 años de fundarse la Universidad de Chihuahua, en 1968 le es concedida la autonomía, que se puede resumir en tres principios básicos.

1. Autonomía para designar sus propias autoridades. Anteriormente le eran presentadas las propuestas al gobernador del estado, casi siempre en ternas y uno de ellos era designado, ya fuera para rector o directores de escuelas.

2. Autonomía Académica para crear y suprimir carreras y darles la validez oficial, sin tener que someter a aprobación alguno de segundas instancias. Desde luego también aplica la capacidad de incorporación de estudios en otras instituciones, además de la libertad de cátedra.

3. Autonomía en la administración de los recursos financieros.

El 10 de Marzo de 1959, en el breve tiempo en que fue rector el Lic. José Fuentes Mares, planteó al Consejo Universitario, en el amplio documento, la convivencia de la autonomía universitaria.

Era el 22 de octubre de 1968, en medio de la efervescencia política y discusión de la reforma universitaria, sin que mediara presión de parte de los universitarios, el entonces gobernador Oscar Flores Sánchez decide conceder la autonomía, enviando la iniciativa al Congreso del Estado.

Esta información puede ser consultada en el libro:

Universidad Autónoma de Chihuahua 1954-2004.

Autor: Guillermo Hernández

Disponible en el Archivo Histórico Universitario.

Las bibliotecas como crisol del conocimiento en las instituciones educativas

Terrazas Guzmán, F.

Unidad de Servicios Bibliotecarios

Coordinación General del Sistema Universitario de Bibliotecas Académicas

Universidad Autónoma de Chihuahua

Resumen:

Las Instituciones de Educación, son socialmente las responsables de la generación, divulgación y transmisión del conocimiento, por lo tanto el desarrollo bibliotecario en las instituciones educativas va muy de la mano con el de la explosión de la información que se genera a nivel global y que permite interactuar con usuarios  que tienen una diversidad de necesidades informativas.

Éstas también se ven definidas por la cultura que impera en la zona geográfica donde se desenvuelve y los factores multiculturales, especialmente en las zonas fronterizas, por lo tanto, las bibliotecas enfrentan el reto de fortalecer a sus usuarios para que adquieran las competencias adecuadas de Alfabetización Informacional que les permita continuar su proceso de aprendizaje no sólo en su vida académica, si no a lo largo de la vida.

 “Bastaba pedirle una información, aunque fuese genérica, preguntarle por un personaje, una cita, un suceso y su memoria caminaba entre los estantes, soberana hasta encontrar el dato solicitado, como se saluda a una persona que descansa en otra estancia”

Siliato, M

Hablar de biblioteca, es hablar de un espacio en el cual se puede tener acceso a la información, a recursos tanto impresos como digitales, obtener asesoría para la evaluación de la información. Es adentrarnos en un espacio que socialmente es poco conocido, mucho menos reconocido.

Lemus, R. (2012), lo expresa más acertadamente diciendo: “Hay aquí un espacio de sociabilidad alterno, con sus propias normas de contacto e intercambio”

Estos espacios, están destinados a ofrecer un ambiente agradable que estimule el proceso de aprendizaje de la comunidad a la que pertenecen, es que la información es mas parecida a una actividad o relación, es un ente que evoluciona como una forma de vida.

Las bibliotecas dejaron de ser solamente un espacio físico que se reduce al manejo de material impreso o audiovisual, para competir en el ámbito de las tecnologías de la información, con lo cual se dispara la cantidad de material digital a disposición de los usuarios. Esto último, no implica la desaparición del material impreso, como a veces se ha dado por creer. Es necesario tener en cuenta que debe existir un equilibrio entre las colecciones ya que hay usuarios a los cuales favorece particularmente uno u otro formato. Las actividades dentro de las bibliotecas tienen un amplio abanico de servicios que van desde el fomento a la lectura hasta el uso efectivo de las tecnologías de la información.

Por lo tanto, las bibliotecas como centros de gestión informativa, son lugares activos, que conforman la base de todo un mecanismo educativo y de investigación, con ello se rompe el estereotipo de la biblioteca tradicional para dar paso a nuevos centros de administración de información.

En nuestro país, casi el noventa por ciento de las bibliotecas, se concentran en la zona centro-occidente. Pero, qué pasa con el norte.

Las tierras áridas, son afectadas no sólo debido a la baja precipitación pluvial, si no a la dificultad para acceder a información pertinente. Además del arraigado estereotipo de las bibliotecas, que las colocan entre los espacios menos socorridos por la población.

Además es necesario tomar en cuenta, que mientras que en los sectores productivos de la sociedad, el uso de sistemas y tecnologías de la información es muy frecuente, en el sector económico primario, éste es casi nulo, debido a que en el contexto latinoamericano se tienen problemas sociales básicos los cuales hacen que el abismo sea cada vez mayor.

Claramente se puede dividir la sociedad en dos estratos, uno en creciente progreso y uno marginal que carece de las estructuras básicas de supervivencia.

Pero no todo está perdido, son las Instituciones de Educación Superior, quienes dentro de sus funciones tienen la responsabilidad de generar información a través de su quehacer académico y de investigación, dentro de éstas, las bibliotecas juegan un papel fundamental, si las consideramos como el laboratorio donde se gestan las nuevas ideas y donde se les otorgan los fundamentos básicos para su desarrollo.

Además son éstas, las entidades mejor dotadas tecnológicamente para facilitar la generación de nueva información y la transformación de ésta en conocimiento.

El impacto de las tecnologías de la información en el mundo educativo

“Riesgos de apostarle de lleno a los libros digitales, sobre todo porque los soportes de hoy podrían no ser los de mañana y porque las leyes de derechos de autor obstaculizan por lo pronto, y quién sabe durante cuánto tiempo más, el libre acceso a ellos”

Lemus, R. (2012)

 La introducción de las tecnologías de información y comunicación (TICS) han fracturado los esquemas y paradigmas tradicionales de transmisión de información y creación de conocimiento, el mundo digital se sirve como un refugio ante una realidad hasta cierto punto hostil.

La explosión informativa y la diversidad de formatos en los que ésta se representa provocan un cambio radical en las estructuras sociales. Las sociedades cada vez marcan más sus diferencias socio-culturales ante otras, aunque,  paradójica y paralelamente también se estandarizan a través de nuevos lenguajes que son creados de forma simultánea con el desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación.

Indudablemente el mundo cambia y el cuidadano se convierte en una víctima de la información, debido a que ésta se encuentra en todos lados y llega a generar una aguda infoxicación.

La movilidad social y la globalización económica se encuentran enlazados a todos los procesos sociales, por lo que tambalean los pilares de los mismos tal y como los conocemos.

Claramente se observa una marcada tendencia a obtener la información como un insumo de primera necesidad. La tecnología se encuentra disponible al alcance de un “clic”, y es tan abundante que podemos recuperar documentos  prácticamente de cualquier tópico en una amplia diversidad de formatos.

Aun cuando esto no signifique la obtención de información adecuada para el desarrollo académico o la apropiación de información factible para ser transformada.

Puede decirse que la Era Industrial, como tal, ha llegado a su fin y ha cedido sus dominios ante el paradigma denominado “Era de la Información”.

Como lo han planteado Castell y Toffler, sus características principales son la ruptura en los conceptos de espacio-tiempo, continua movilidad social, la generación exponencial de conocimientos y la introducción de las tecnologías de la información como herramientas básicas de trabajo en todos los sectores.

Todos estos cambios tienen sus repercusiones también en el ámbito educativo. Sin embargo, la introducción de sistemas automatizados y computadoras en estos espacios no siempre ha fomentado la creación del conocimiento. La educación tradicional ha tenido, en algunos casos de forma forzosa, que ceder paso a la educación informal, aunque esto no necesariamente signifique un desarrollo intelectual del individuo.

Por ello surge la necesidad apremiante de modificar los procesos de enseñanza aprendizaje y ofrecer espacios mas versátiles que permitan a los individuos establecer procesos más activos en un modelo de autoaprendizaje, tomando en cuenta que la fragmentación de la información, su sesgo en la recuperación y la carente capacidad de sentido crítico han abierto vacíos que la tecnología, por si misma, no puede subsanar.

Basados en las premisas anteriores,  se comienzan a desarrollar en las IES, los modelos educativos basados en competencias, que como su nombre lo indica, tienen la consigna de dotar a los individuos de las habilidades y/o destrezas que les permitan establecer relaciones adecuadas de recuperación de información, generar estrategias de búsquedas eficaces, a la vez que los doten de un sentido crítico para discernir la cantidad y la calidad de la información que necesitan.

 

El infotecario: puente entre las tecnologías de la información y la sociedad.

“Soy de ese tipo de personas que no acaba de comprender las cosas hasta que las pone por escrito”

Murakami, H.

Se ha hablado ya de las Instituciones de Educación Superior, como las entidades adecuadas para el desarrollo y generación de conocimientos dentro de la sociedad, sin embargo, es necesario tomar en cuenta, que problema fundamental con el que éstas deben de lidiar, es la brecha digital que aún no es posible resolver.

Esta paradoja nos ofrece el panorama de una sociedad que por un lado se encuentra en un estado de aparente tecnocracia, en el que a los individuos se les dota de la capacidad de acceder a la información, mientras que la otra cara de la moneda refleja un estado complejo de supervivencia desde el cual no se tiene ni siquiera la idea del significado de acceso a la información.

Si bien es indudable que la tecnología ofrece nuevas alternativas de desarrollo, se vuelve necesario aclarar que esto será posible siempre y cuando se aprovechen éste tipo de recursos de manera más equitativa y favorezcan el tan esperado reconocimiento del derecho universal a la educación.

Las TICS nos rebasan, son avasallantes, dotan a los individuos de la capacidad de expresar sus ideas y no sólo eso, sino de traspasar fronteras que en décadas anteriores era imposible sortear.

Pero en las IES, existe un profesional que es capaz de establecer un vínculo entre estas tecnologías y los migrantes digitales,  quienes se encuentran en un estado de incertidumbre, ante el reto de enfrentarse a ellas, que son de uso casi innato en los individuos a los que pretenden apoyar en la construcción de su propio conocimiento.

Pero, ¿por qué precisamente la sociedad debe voltear sus ojos hacia las bibliotecas?

Quiénes, sino los profesionales de la información, son precisamente los adecuados, para fungir como un puente que sea lo menos estrepitoso y que a la vez, amortigüe los tumbos que los migrantes deben dar antes de lograr un dominio aceptable de las herramientas tecnológicas que están a nuestra disposición.

Morales (1997) insiste en que el profesional de la información está en permanente interacción dentro una sociedad plural, con una rica “infodiversidad” que debería servir y satisfacer a todos los gustos, todas las etnias y todas las clases socioeconómicas.

Esta premisa no hace más que advertirnos, que la infodiversidad se ha ampliado de tal manera que existen serios riesgos por parte de los usuarios de perderse dentro del caudal informativo que se genera a cada momento.

Dentro de éstas, los bibliotecarios, a quien podría denominarse ahora como “infotecarios” se convierten en esa vía adecuada de flujo, entre el caudal informativo existente y las necesidades particulares de los usuarios. Éste, puede fácilmente desenvolverse en múltiples actividades, que van desde ofrecer un breve apoyo para localizar material en estantería, hasta guiar al usuario en una estrategia de búsqueda eficaz por ese mar informacional que puede llegar en muchos casos, a un estado grave de infoxicación.

En este sentido los infotecarios tienen la responsabilidad, como administradores de la información, de ofrecer a los usuarios programas que les permitan desarrollar las habilidades necesarias para la selección de las fuentes de información, la evaluación de sus contenidos y la generación de nuevo conocimiento, además de capacitaciones permanentes, que van desde el uso de los materiales documentales impresos, de las bases de datos electrónicas de información, hasta la construcción de herramientas de la denominada Web 2.0, que les permite auto-difundir los resultados de su trabajo académico, docente y de investigación.

Hacia la sociedad del conocimiento

“La biblioteca es una necesidad social que exige profesionales con capacidad para gestionar instituciones, con habilidades comunicacionales, con formación tecnológica, entre otras.

Roggau, Z.

A lo largo del texto, se han desarrollado algunas reflexiones sobre el panorama de las TICS, también brevemente del profesional de la información como el vínculo entre ésta y la Sociedad de la Información, sin embargo, es momento de aclarar, que no es sinónimo de Sociedad del Conocimiento.

Este último, va más allá de la recuperación y uso de la información, está más enfocado a un grado relativo de apropiación de datos para transformarlos en conocimiento que a la vez sea aplicable y que a su vez sirva para la generación de nueva información. Un ciclo que avance en una espiral ascendente. La primera, claramente favorece el acopio, la preservación y la difusión de información, la otra implica la transformación de ésta en algo más.

Abramos entonces un paréntesis, en el cual se pueda dilucidar el papel de las Bibliotecas dentro de una sociedad, quizás utópica, en la cual ya no sólo es necesaria la adquisición de habilidades de recuperación de información en diversos formatos, tampoco la recopilación de datos aislados, sustraídos de fuentes informativas, sino el abrevar de esa fuente de fuentes, que nos permiten la restructuración de los constructos mentales y la factibilidad de hacer a otros partícipes de esa dinámica rica en diversidad cultural.

Quizás geográficamente, estemos en posibilidad de obtener un acercamiento mayor hacia el país vecino, que hacia el centro de nuestro país,  lo cual nos ofrece la posibilidad de enriquecernos con experiencias que han sido favorables, ante los retos que las TICS nos ofrecen. Sin perder de vista el contexto latinoamericano y mucho menos, la situación social que nos amplia cada vez más la brecha digital.

He aquí un punto que cabe destacar como oportunidad, ya que las Bibliotecas estarían en posibilidad de habilitar sus áreas, no sólo a los servicios tradicionales, sino ofrecer un extra dentro de la promoción cultural y la difusión de expresiones artísticas, en especial de las Artes Plásticas, a través de la apertura de otro tipo de actividades que atraigan no sólo a los usuarios regulares, sino también a otros sectores de la población.

El infotecario, entonces tendrá la tarea extra, de transformarse en un ávido constructor de nuevos conocimientos y habilidades que le permitan esa integración más eficaz en la sociedad.

Alfabetizar

 “La alfabetización informacional y el aprendizaje a lo largo de la vida son los faros de la Sociedad de la Información que iluminan las rutas hacia el desarrollo, la prosperidad y la libertad.”

IFLA (2005)

Siguiendo esa línea temática, el 9 de Noviembre del 2005, en Alejandría, se planteó la posibilidad de definir a las bibliotecas como los lugares idóneos a través de los cuales se pudiera favoreces el aprendizaje a lo largo de la vida, esto con el fin de dotar a la población en general, de las habilidades que les permitan hacer frente a estos nuevos retos que se presentan en la sociedad, en cuanto al uso indiscriminado de las tecnologías de la información, más como un mero divertimento, que como aliado indispensable en la mejora de la calidad de vida de los individuos.

En el ámbito bibliotecario ya se hablaba de la función docente del bibliotecario, por medio de una incipiente formación usuarios de bibliotecas, también de la importancia de la planeación de un programa permanente de capacitación.

Anteriormente López Yepes (2004) lo definía como: Programa de una biblioteca dedicado a capacitar a sus usuarios para que sepan aprovechar mejor los recursos puestos a sus disposición por el centro de información”.   A raíz de la explosión informativa, esta definición quedó muy estrecha, la diversidad de formatos y modalidades de acceso a la información es muy amplia, por lo tanto surge la necesidad implícita de ampliar también su espectro.

Ese es el gran reto, convencer, capacitar, promover, apoyar a los individuos y mostrarles que no porque algo esté publicado en la red, contiene información que es adecuada para resolver nuestras necesidades de información.

Alfabetizar, para poder hacer frente adecuadamente a los avances tecnológicos y servir de apoyo a los usuarios, que debido a la inercia educativa que tienen, carecen de los elementos básicos que les permitan no sólo navegar, sino discernir el nivel y la calidad la información que les es pertinente.

¿Cuál es el destino de las bibliotecas?

“La pérdida de la lectura se traduce en la erosión del lenguaje y la erosión del lenguaje en el despojo del pensamiento”

Proceso

Afortunadamente aún queda mucho por hacer, las Bibliotecas ofrecen un amplio panorama en el desarrollo no sólo de la Alfabetización Informacional, sino el establecimiento de programas holísticos de servicios, que poco a poco nos permitan cambiar el paradigma que se tiene de éstas.

Además, está comprobado que como tales, las Bibliotecas son entes que se adaptaron más fácilmente a los cambios tecnológicos y no sólo eso, sino que los adoptaron como parte fundamental en los procesos de gestión de la información.

El reto es dar ese salto cuántico, entre los servicios tradicionales que se siguen ofertando y la incorporación de nuevas metodologías que nos permitan abarcar un espectro más amplio de usuarios.

Esta dinámica en zonas cercanas a la frontera, nos ofrecen la oportunidad de establecer alianzas de colaboración, a través de las cuales no sólo se favorezca a la población que accede a las IES, sino también que permitan otorgar una mejora dentro de la dinámica social que se vive.

Las Bibliotecas Universitarias son crisoles del conocimiento, en los que la información fluye en todos los sentidos, en los que se amalgaman criterios informativos de grupos sociales multidisciplinarios, de diversos grupos sociales y étnicos que le permiten posteriormente convertirse en conocimiento.

REFERENCIAS

Bossié, F. (2009). Libros, Bibliotecas y Bibliotecarios una cuestión de memoria. (Español). Información, Cultura y Sociedad, (20), 13-40. [en línea] Disponible en: Academic Search Complete.

————-(2005). Los Bibliotecarios en la Sociedad de la Información. (Español). ACIMED, 13(3), 97-115. [en línea] Disponible en: Academic Search Complete.

Campos, D. (2007) ¿Google como herramienta alterna para los profesionales de “ciencias de información? [en línea] Disponible en: http://eprints.rclis.org/archive/00009838/ [Consulta: Junio, 02, 2010]

CONPAB-IES (2005) Normas para Bibliotecas de Instituciones de Educación Superior e Investigación.  México: CONPAB-IES.

García Ejarque, L. (2000) Diccionario del archivero-Bibliotecario   Terminología de la elaboración, tratamiento y utilización de los materiales propios de los centros documentales. España: Trea.

Hernández, F. (2000) El bibliotecólogo emprendedor: Un reto del siglo XXI. México: Colegio Nacional de Bibliotecarios

IFLA (2005) Faros para la Sociedad de la Información: Declaración de Alejandría sobre la Alfabetización Informacional y el aprendizaje a lo largo de la vida. [En línea]. Disponible en: http://archive.ifla.org/III/wsis/BeaconInfSoc-es.html [Consulta: 20 de Septiembre, 2012].

Lemus, R. (2012) En defensa de la Biblioteca Pública. [en línea] Disponible en: http://www.letraslibres.com/revista/letrillas/en-defensa-de-la-biblioteca-publica?page=full [Consulta: Octubre, 01, 2012]

López Yepes, J. (2004) Diccionario enciclopédico de ciencias de la documentación. España,   Síntesis

López Yepes, J. et al. (1996). Manual de información y documentación. España: Pirámide.

Morales, E. (1997) La función social del bibliotecólogo y la biblioteca. México: UNAM. Centro Universitario de Investigaciones Bibliotecológicas

Murakami, H. (2009) Tokio Blues: Norwegian wood. México: Maxi Tusquets Editores S.A. de C.V.

Proceso Letras Minúsculas: Nueva Edad Media Mexicana p.62 Núm 1789 13-Feb-2011 ISSN 1665-9309

Reitz, J (2006) Online Dictionary for Library and Information Science [en línea] Disponible en  http://lu.com/odlis [Consulta: Septiembre, 29, 2012]

Roggau, Z. (2006). Los Bibliotecarios, el estereotipo y la comunidad. (Español). Informacion, Cultura y Sociedad, (15), 13-34. [en línea] Disponible en: Academic Search Complete.

Siliato, M (2006) Calígula. España: Random House Mondadori S.A. de C.V.

Sousa, J. (2004) Diccionario de bibliología y ciencias afines. España; Trea.

ESTA INFORMACIÓN FUE PRESENTADA EN EL IX INSTITUTO TREJO FOSTER FOUNDATION REALIZADO LOS DÍAS 5 Y 6 DE OCTUBRE DE ESTE AÑO.

AQUÍ PUEDE CONSULTAR LA PRESENTACIÓN QUE SE REALIZÓ SOBRE ESTE DOCUMENTO: http://prezi.com/resy-mdpyedr/bibliotecas-crisol-del-conocimiento/

Programa Memoria del Mundo

Por. María Antonieta Hidalgo Muñoz

Biblioteca de la DES de Salud

El patrimonio documental histórico universal está expuesto por su naturaleza a gran cantidad de riesgos y peligros. Sin embargo hoy en día un número creciente de naciones se han sensibilizado ante las amenazas que el medio ambiente y el ser humano mismo representan. El personal de algunas bibliotecas y archivos consciente de la fragilidad de los materiales documentales, ha buscado de acuerdo a sus posibilidades, crear en conjunto con los sectores gubernamentales y empresariales, programas de conservación y planes de prevención para proteger la integridad de los documentos, aunque no siempre han tenido eco sus demandas.

Ante tal panorama, desde 1992 la UNESCO ha instituido y actualmente coordina el Programa Memoria del Mundo, con el propósito de concienciar a los países para que justiprecien su acervo cultural nacional, preserven su patrimonio documental y faciliten su acceso sin restricciones. El significado del término patrimonio documental, es aplicado a los manuscritos, documentos raros y preciosos, que por su valía inestimable son resguardados en archivos, bibliotecas y museos del mundo, en cualquier formato o soporte.

Este proyecto surge a partir de la toma de conciencia de quienes, vinculados a los documentos escritos, advierten las condiciones deplorables que en el mundo guardan un gran número de acervos históricos que están perdiéndose o volviéndose inaccesibles. Manuscritos, películas y periódicos constituyen un testimonio pluricultural que en numerosas ocasiones enfrenta constantes peligros. El tunecino Abdelaziz Abid, quien fuera el fundador y director del Programa Memoria del Mundo y además responsable del Proyecto de Rescate de la Memoria Digital de América Latina y el Caribe, expresa que éste es un proyecto internacional que a través de una secretaría general y comités internacionales, nacionales, regionales, involucra a los sectores gubernamentales, empresariales y profesionales con el fin de abarcar a todos los países y cumplir con el objetivo de conservar la memoria de la evolución humana sin distorsiones ni pérdidas. Expresa que cada dos años son inscritos en este Programa los manuscritos más distintivos de la historia de la humanidad. Agrega que además, se pretende impulsar planes para proteger y salvaguardar los documentos cuya demanda de cuidados es apremiante. Si bien la conservación no constituye el objetivo principal de este proyecto, si es una condición necesaria para que se le pueda garantizar al público el acceso a los contenidos.

México ya se ha incorporado y tiene registrados algunos de sus documentos: el Codex Techialoyan de Cuajimalpa; la Colección de Códices Mexicanos; los Códices del Marquesado del Valle; el negativo original de la película Los Olvidados de Buñuel; la Biblioteca Palafoxiana; la Colección de los siglos XV al XVIII; la Colección Hugo Brehme. También están inscritos los Incunables Americanos: libros impresos en México en el siglo XVI; la Colección Lafragua; Voz Viva de México; el Archivo Salvador Toscano y los Archivos de Porfirio Díaz y Manuel González, pertenecientes a diferentes instituciones como la Biblioteca Nacional de México, el Archivo General de la Nación, la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia y otras, que se han preocupado y ocupado de la preservación del patrimonio nacional para las futuras generaciones.

Referencias

Edmonton, R (2002). Memoria del Mundo. Directrices para la salvaguardia del patrimonio documental. [En línea] Disponible en: http://unesdoc.unesco.org/images/0012/001256/125637s.pdf  Recuperado 23 de agosto, 2012.

Escolar, H.  (1990). Historia de las Bibliotecas. España: Fundación Germán Sánchez Ruipérez.

Fisk, R. (2003). El capítulo final del saqueo de Bagdad. [En línea] Disponible en: http://pazhumana.info/article.php.article=266  Recuperado 2 de marzo de 2008

Matthews, G. (2005).  Manejo de Desastres y Bibliotecas; Planificación en Acción: una Perspectiva Institucional. En World Library and Information Congress: 69th IFLA General Conference and Council. [En línea] Disponible en:   http://www.ifla.org/IV/ifla69/papers/600s-Matthews.pdf Recuperado 23 de agosto, 2012.

Peña, R.  (1976). Historia del Arte. México: Salvat Mexicana Editores, S.A. de C.V.

Sánchez, A. (2000). Manual de planificación y prevención de desastres en archivos y bibliotecas. España: Fundación Histórica Tavera. Instituto de Seguridad Integral de la Fundación MAPFRE estudios.

El bibliotecario como puente hacia la sociedad de la información

Terrazas , F.

Unidad de Servicios Bibliotecarios

Coordinación General del Sistema Universitario de Bibliotecas Académicas

El impacto de las tecnologías de la información en el mundo educativo

La introducción de las tecnologías de información y comunicación han fracturado los esquemas y paradigmas tradicionales de transmisión de información y creación de conocimiento. Debido a la explosión informativa y la diversidad de formatos en los que ésta se representa se observa un cambio radical en las estructuras sociales. Las sociedades cada vez se polarizan, aunque,  paradójica y paralelamente se estandarizan. La movilidad social y la globalización económica se encuentran enlazados a todos los procesos sociales, y tambalean los pilares de los mismos tal y como los conocemos.

Claramente se define una tendencia a obtener la información como un insumo de primera necesidad. La tecnología está al alcance de un clic, y es tan abundante que podemos recuperar documentos  prácticamente de cualquier tópico en una amplia diversidad de formatos.

La era industrial ha llegado a su fin y sede sus dominios a una sociedad denominada “era de la información” cuyas características principales son la continua movilidad, la generación exponencial de conocimientos y la introducción de las tecnologías de la información como herramientas básicas de trabajo en todos los sectores.

Todos estos cambios tienen sus repercusiones obvias también en el ámbito educativo. Sin embargo, la introducción de sistemas automatizados y computadoras en estos espacios no siempre ha fomentado la creación del conocimiento. La educación tradicional ha cedido súbitamente paso a la educación informal, y no necesariamente al desarrollo intelectual del individuo.

Por ello surge la necesidad apremiante de modificar los procesos de enseñanza aprendizaje y ofrecer espacios mas versátiles que permitan a los individuos establecer procesos de capacitación permanente. La fragmentación de la información, su sesgo y la carente capacidad de sentido crítico han abierto vacíos que la tecnología por si misma no puede subsanar.

Basados en las premisas anteriores,  se comienzan a desarrollar los modelos educativos basados en competencias, que como su nombre lo indica, tienen la consigna de habilitar a los individuos con el desarrollo de destrezas que les permitan establecer relaciones adecuadas de recuperación de información, generar estrategias de búsquedas eficaces, a la vez que los doten de un sentido crítico para discernir la cantidad y la calidad de la información que necesitan.

Sin embargo, un problema fundamental de dichos modelos es la brecha digital que aún no es posible resolver. Mientras en los sectores productivos de la sociedad el uso de sistemas y tecnología de la información es muy frecuente. El contexto latinoamericano tiene problemas sociales básicos los cuales hacen que el abismo sea cada vez mayor. Claramente se puede dividir la sociedad en dos estratos, uno en creciente progreso y uno marginal que carece de las estructuras básicas de supervivencia.

Esta paradoja marca el advenimiento de una sociedad que por un lado se encuentra en un estado de aparente tecnocracia, mientras que la otra cara de la moneda refleja un estado complejo de supervivencia.

Si bien es indudable que la tecnología ofrece nuevas alternativas de desarrollo, se nace necesario aclarar que esto será posible siempre y cuando se aprovechen de la manera más equitativa y favorezcan el tan esperado reconocimiento del derecho universal a la educación.

Morales (1997) insiste en que el profesional de la información están en permanente interacción dentro una sociedad plural,  con una rica “infodiversidad” que debería servir y satisfacer a todos los gustos, todas las etnias y todas las clases socioeconómicas. A más de una década de esta premisa podemos constatar que la infodiversidad se ha ampliado de tal manera que existen serios riesgos por parte de los usuarios de perderse dentro del caudal informativo que se genera a cada momento.

El bibliotecario: puente entre las tecnologías de la información y la sociedad.

Debido al crecimiento explosivo y exponencial de los recursos en red es necesario cambiar el paradigma tradicional de formatos para entender los nuevos modelos que imperan en la actualidad. La cantidad de información representada en estos nuevos modelos es tan grande y tan diversa que los actuales sistemas de recuperación de información recurren a estrategias de búsqueda probabilística.

En el ámbito bibliotecario Svinicky y Schwartz (1991) ya hablaban de la función docente del bibliotecario, por medio de una incipiente formación usuarios de bibliotecas, a la vez que hablaban de la importancia de la planeación de un programa de capacitación.

Posteriormente, López Yepes (2004) lo define como: Programa de una biblioteca dedicado a capacitar a sus usuarios para que sepan aprovechar mejor los recursos puestos a sus disposición por el centro de información”.   A raíz de la explosión informativa, esta definición ha quedado muy estrecha, ahora la diversidad de formatos y modalidades de acceso a la información es muy amplia, por lo tanto surge la necesidad implícita de ampliar también su espectro.

En este sentido los bibliotecarios tienen la responsabilidad, como administradores de la información, de ofrecer a los usuarios programas que les permitan desarrollar las habilidades necesarias para la selección de las fuentes de información, la evaluación de sus contenidos y la generación de nuevo conocimiento. Como parte de estas metas los Bibliotecarios del SUBA, ofrecen capacitaciones permanentes a los usuarios, que van desde el uso de las bases de datos electrónicas de información, hasta la construcción de herramientas de la denominada Web 2.0, que les permite auto-difundir los resultados de su trabajo docente y de investigación.

23 de abril Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor

Por: MBCI María Antonieta Hidalgo Muñoz

Jefa de la Biblioteca DES de Salud

“Para los antiguos, la palabra escrita no era otra cosa que un sucedáneo de la palabra oral”

Jorge Luis Borges    

Durante siglos el libro fue el vehículo del conocimiento emanado de los monasterios medievales; el privilegio de los religiosos, de los elegidos o de los poderosos a los que llegaba la instrucción. Hoy en día se ha vuelto un objeto masivo que satisface las más variadas expectativas del ser humano.

Por fortuna para los lectores, el libro en cualquiera de sus formatos ya no le pertenece en exclusividad a nadie, ni al clero, ni al gobierno, ni a las clases pudientes. El libro nos pertenece a todos, siempre dispuesto para que quien lo tome, al  abrir sus páginas beba de él cual manantial de agua clara y se nutra de la ambrosía, del néctar de los dioses con fruición.

La Biblioteca DES de Salud en conmemoración de esta significativa fecha ha colocado un periódico mural que incluye una galería de fotografías de escritores representativos y sus frases alusivas al libro. También invita a sus usuarios a llenar el “árbol del conocimiento” escribiendo en las manzanas los títulos de los libros de literatura  que más les han gustado y los que recomendarían. También se incluye el texto “Porqué leer a los Clásicos” con reflexiones de Ítalo Calvino, tomado al igual que las frases de la página que edita el Departamento Editorial de la Dirección de Extensión y Difusión de la UACH.

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Procesos Técnicos de Material Documental

Por

Terrazas Guzmán, F.

Unidad de Servicios Bibliotecarios

Valdez Bustillos, F.

Unidad de Procesos Técnicos

Coordinación General del Sistema Universitario de Bibliotecas Académicas

Resumen

Los procesos técnicos comprenden la parte medular para la recuperación del material documental dentro de un centro de información, ya que es el departamento encargado de hacer que los materiales estén disponibles en estantería.

El intentar aplicar modelos bibliotecarios de Universidades desarrolladas, a otras donde el modelo educativo aún se centra en el profesor provoca malos servicios bibliotecario y, también, diferencias de fondo entre los bibliotecarios y las autoridades académicas.”

Souto (2004)

 Los centros de información tradicionalmente son los encargados de preservar las memorias de la humanidad, por lo tanto para que la recuperación de la información contenida en los documentos sea eficaz, es necesario darle un tratamiento que comprende desde la adquisición  del documento hasta que se coloca a disposición de los usuarios.

 Sousa (2004) define el tratamiento de la información como el proceso que sigue un documento desde que se registra hasta que se pone en disposición de los usuarios.

 López Yepes (2004) a su vez lo menciona como un método que construye una representación del contenido textual que incluye situaciones, personajes,  intenciones, fines o aspectos generales. (2002) dicho proceso está constituido por una serie de operaciones que se realizan en forma de cadena

1-Entrada: selección del documento

2-Tratamiento: análisis y búsqueda o recuperación del documento.

3-Salida: difusión del documento.

 Según el Consejo Nacional Para Asuntos Bibliotecarios  (CONPAB 2005)  son el conjunto de actividades mediante las cuales se crean las entradas para un catálogo. Incluye la descripción bibliográfica, análisis del tema, asignación de la clasificación, y toda actividad implícita en la preparación física del artículo (ítem) para que llegue al estante.

 En el Online Dictionary of Library and Information Science (2006)  se refiere a todas las actividades y procesos referentes a la adquisición, preparación, mantenimiento de las colecciones bibliotecarias. Incluye la catalogación y el proceso físico del libro, usualmente acompañado por el departamento de servicios técnicos.

  • Catalogación
  • Clasificación
  • Indización
  • Resumen
  • Captura en el sistema de automatización de bibliotecas

En algunos casos el proceso físico que consiste en el etiquetado del documento.

El proceso técnico esta relacionado también con las altas, bajas y modificaciones de los registros en el sistema, en el caso de la UACH se utiliza el sistema de automatización de bibliotecas llamado ALEPH

Las etapas de los procesos técnicos son las siguientes:

 CATALOGACIÓN

Es el proceso de rescatar los datos más importantes de un documento, o acceso de entrada al mismo que se constituyen por: Autor, título, país de edición, editorial, características físicas entre otros. Estos documentos se analizan según las Reglas Angloamericanas de Catalogación (RAAC) donde se definen los elementos y el nivel de catalogación requerido según las necesidades particulares de cada centro de información.

 SISTEMAS DE CLASIFICACIÓN

Con la finalidad de tener debidamente ordenada su colección, las bibliotecas utilizan sistemas de clasificación bibliográficos, ya que por medio de ellos se evita la dispersión y ubicación arbitraria de los materiales, permitiendo reunir y localizar en un mismo lugar de la estantería aquellos libros que tratan sobre un determinado asunto o tema.

Por lo anterior, podemos definir a la clasificación bibliográfica como la actividad consistente en asignar un lugar a cada libro dentro de una organización.

Las clasificaciones más utilizadas son:

Sistema de clasificación de la biblioteca del Congreso de los Estados Unidos (LC), que consiste en una combinación de letras (categorías) y números, correspondientes a cada rama del conocimiento.

Sistema de clasificación decimal  Dewey. (DDC) sistema numérico que se divide en 10 clases principales, ordenadas desde el 000 hasta el 999 que comprende todas las áreas del conocimiento.

Sistemas de clasificación propios.

Sin embargo existen otros métodos de clasificación, tales como el Decimal Universal y el Colon.

 INDICES

Instrumentos que permiten conocer o identificar publicaciones, documentos o artículos, existen varios tipos de índices, los más importantes son:

Índice de autor

Índice temático

Índice alfabético por materias

Los índices registran alfabética o analíticamente las entradas que se consideran apropiadas para acceder al contenido de los documentos.

 RESÚMENES

Parte de la descripción tradicional de un catálogo, es el documento secundario más valorado y utilizado por los usuarios por su selecta capacidad informativa, ya que presenta las ideas principales del documento original, evitando cualquier apreciación o juicio crítico.

En su conjunto los procesos técnicos concentran la información más relevante que describe a cada material documental, sin importar su soporte o formato. De tal manera que el usuario tenga diferentes puntos de acceso al material y sea de fácil recuperación tanto en el catálogo en línea, como en su ubicación física dentro del centro de información al que pertenece. El promedio de procesamiento en el departamento de procesos técnicos del SUBA, es de 15 documentos, pero esto depende del grado de dificultad en su análisis,  de la temática, formato del documento y por último de su captura dentro del sistema de automatización utilizado.

Las Instituciones de Educación Superior deben hacer énfasis en colocar en dichos departamentos personal preparado y suficiente, que garantice que el proceso se realice de una forma profesional dependiendo de la cantidad de material documental que se adquiere periódicamente y la cantidad de bibliotecas que pertenezcan a su sistema bibliotecario.

 REFERENCIAS

CONPAB-IES (2005) Normas para Bibliotecas de Instituciones de Educación Superior e Investigación.  México: CONPAB-IES.

García Ejarque, L. (2000) Diccionario del archivero-Bibliotecario   Terminología de la elaboración, tratamiento y utilización de los materiales propios de los centros documentales. España,   Trea.

López Yepes, J. (2004) Diccionario enciclopédico de ciencias de la documentación España,   Síntesis

Reitz, J (2006) Online Dictionary for Library and Information Science [en línea] Disponible en  http://lu.com/odlis Recuperado en Septiembre, 2007.

Sousa, J. (2004) Diccionario de bibliología y ciencias afines. España; Trea.

Herramienta para la construcción del aprendizaje y desarrollo de competencias en estudiantes

Por. Terrazas, F.

Unidad de Servicios Bibliotecarios

Coordinación General del SUBA

“La cultura del silencio de las pequeñas comunidades puede ser superada con la democratización del acceso y de la cultura digital”

Gómez, M.

“La educación es un derecho fundamental y esencial para el ejercicio de todos los derechos humanos”

UNESCO

Definir una pedagogía de la “virtualidad” implica el entendimiento de la diferencia entre las dimensiones tradicionales de la educación y la definición de nuevas estrategias educactivas ante la aparición de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICS).

Éstas últimas llegaron para transformar todos los ámbitos de la sociedad, por lo tanto la educación no queda al margen. Aunado a esto, los modelos educativos rígidos conductistas se ven desbancados por el constructivismo, el cual plantea que el individuo debe crear su propio conocimiento.

Combinación cuasi perfecta: herramientas flexibles, atemporales, variables, que permiten la interacción asíncrona entre los individuos que buscan crear su propio conocimiento.

Gómez, M. (2005) en su intento por establecer los parámetros de una pedagogía de la virtualidad,  propone entonces nueve dimensiones, a través de las cuales los individuos realizan contactos que les permiten compartir sus ideas y donde simultáneamente se reafirman ante sí mismos y a la vez dentro de un grupo aún más grande, pugnando por un espacio en el que se pueden compartir ideas independientemente del estatus sociocultural y geográfico en el que se encuentren físicamente, además que tengan posibilidad de ser ellos quienes se unan al engranaje colectivo que permita ser parte activa en una alteridad, en la cual sus ideas se convierten en la parte más importante, lo que lo define como el ser.

Sin embargo, esta idea no es del todo nueva, anteriormente Bruce, C (2003) planteó las denominadas siete caras de Alfabetización en Información.

En la que propone una concepción basada en las tecnologías de la información, las fuentes de información, la información como proceso, el control de la información, la construcción de conocimiento, la extensión del conocimiento y por último la concepción basada en el saber. Mismas que no difieren demasiado en la concepción de Gómez, si no que le dan un enfoque mucho más amplio ya que inician en el uso de las TICS como herramientas que al final del ciclo, son un medio para la creación de nuevo conocimiento.

También la Federación Internacional de Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias (IFLA 2005) retoma de la UNESCO como parte fundamental para facilitar a los individuos el aprendizaje a lo largo de la vida, los puntos clave de acceso, evaluación y uso de la información dentro de contextos sociales y culturales, potenciando a los individuos para que aprendan a aprender.

¿Qué podemos entender de esta serie de posturas que enfrenta la educación? Quizás, que aún cuando existen más dimensiones, categorías y etapas definidas para intentar comprender cuáles son los alcances que tienen las TICS en la educación, esto es un proyecto que aún tiene muchas aristas. Especialmente en un mundo en el cual si bien existe la posibilidad de llegar a más individuos a través de las TICS, de ofrecerles la posibilidad de interactuar con individuos distantes físicamente, también es necesario tener en cuenta que la brecha digital aún es muy profunda, especialmente en Latinoamérica.

Sirva como ejemplo el fallido proyecto del gobierno del presidente Vincente Fox denominado “Enciclomedia”, que fracasó en algunas localidades ya no del país, sino de nuestro mismo estado debido a la falta de infraestructura de comunicaciones. Así la herramienta tecnológica como tal, tenía un propósito noble y hubo un equipo de trabajo multidisciplinario tras él, sin embargo las barreras físicas, la falta de capacitación de los docentes y la dinámica tradicional de enseñanza se convirtieron en su propio verdugo. Así que habrá que realizar una síntesis de las posibilidades reales educativas que tienen las TICS e intentar definir parámetros más o menos viables que permitan a los docentes apoyar a los estudiantes en su propia construcción del conocimiento.

La denominada sociedad de la información ha impulsado a las comunidades a hacer un uso más amplio de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICS) en todos los ámbitos sociales, por lo tanto, las universidades se han visto en la necesitad de ofertar alternativas de estudio a una población cambiante y con necesidades de información muy variadas.

Como antecedente tenemos un estudio realizado en el 2005, para la Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (CEPAL) en donde se delimitaron algunas estrategias de países latinoamericanos para hacer frente a la denominada sociedad de la información. En el que se planteaba establecer los parámetros para la creación de una infraestructura en TIC, cuyas áreas temáticas de acción se centraba en varios puntos, a mi parecer los más relevantes eran:

  • Universalización del acceso, con énfasis en comunidades pobres.
  • Capacitación en las nuevas TIC a comunidades pobres o en situación de vulnerabilidad.

 A partir de ese año en nuestro país se realizaron inversiones fuertes para abastecer de conexiones a vastas regiones. En el 2009 surge la Coordinación de la Sociedad de la Información y el Conocimiento, según las atribuciones que le aplican en su reglamento interno en su cláusula X, deben “Promover y coordinar estudios, investigaciones y acciones que coadyuven al desarrollo y adopción de las tecnologías de la sociedad de la información y del conocimiento así como su alfabetización, adopción y apropiamiento, para su uso y culturización”.

Esta nueva tendencia ha llevado a los bibliotecarios, pedagogos y docentes a tratar de comprender las nuevas formas de enseñanza aprendizaje, a modificar los roles tradicionales y los modelos educativos en las instituciones educativas.

La Pedagogía de la Virtualidad surgiría entonces como una alternativa viable de apoyo a la educación, ya que las TICS han dotado a la ciudadanía de la posibilidad de expresar sus ideas a través de herramientas tecnológicas fáciles de utilizar, debido a que no se necesita ser un experto en sistemas computacionales para acceder a ellas.

 Así los ciudadanos estarían en la posibilidad de adquirir nuevas competencias ya que al conformarse por redes de trabajo colaborativo se amplia la democratización de la información y teóricamente todos los estudiantes tienen la posiblilidad de acceder a recursos que le permitan apoyarse en la generación de su propio conocimiento, quizás esto podría ser una vertiente de lo que se denomina “aula extendida”

Sin embargo habría que ver también las competencias previas que deben adquirir para utilizar estos nuevos sistemas ya que nos enfrentamos a una brecha digital muy amplia, especialmente cuando vemos que los que aspiran a acceder a estas nuevas alternativas son en su mayoría “migrantes digitales” que aún tienen reservas en cuanto al uso de las TICS.

Aún es largo el camino que debe explorarse, ya que éstas herramientas son tan diversas y avanzan tan rápidamente que sólo un sector privilegiado de la población puede encontrarse actualizado.  Sin embargo no se puede negar que son herramientas con las cuales vale la pena experimentar.

Bibliografía

Bruce, C. (2003) Las siete caras de la alfabetización en información en la enseñanza superior. Anales de la documentación [En línea]. Disponible en: http://revistas.um.es/analesdoc/article/view/3761/3661 [Consulta: 20 Septiembre, 2011].

Coordinación de la Sociedad de la Información y el Conocimiento (2010)  [En línea] Disponible en: http://www.e-mexico.gob.mx/web/que-es-e-mexico/coordinacion [Consulta: 23 de Septiembre, 2011]

Gómez, M. (2005) Educación en red. Una visión emancipadora para la formación. [En línea] Disponible en: https://decad.ev.uach.mx/mod/resource/view.php?inpopup=true&id=45493   [Consulta: 20/09/2011]

Garduño, R (2004) La sociedad de la información en México frente al uso de Internet [En línea] Disponible en:

http://www.revista.unam.mx/vol.5/num8/art50/art50-2.htm [Consulta 23 de Septiembre, 2011]

IFLA (2005) Faros para la Sociedad de la Información: Declaración de Alejandría sobre la Alfabetización Informacional y el aprendizaje a lo largo de la vida. [En línea]. Disponible en: http://archive.ifla.org/III/wsis/BeaconInfSoc-es.html [Consulta: 20 de Septiembre, 2011].

Terrazas, F. (2009) Las nuevas alfabetizaciones. [En línea] Disponible en:  http://wp.me/p2PWK-7L [Consulta 23 de Septiembre, 2011]

UNESCO. [En línea] Disponible en: http://www.unesco.org/new/en/education/themes/leading-the-international-agenda/right-to-education/ [Consulta: 23 de Septiembre, 2011]

Villatoro, P.; Silva, A. (2005) Estrategias, programas y experiencias de superación de la brecha digital y universalización del acceso a las nuevas tecnologías de información y comunicación (TIC) Un panorama regional. [En línea] Disponible en:  http://www.eclac.org/cgi-bin/getProd.asp?xml=/publicaciones/xml/6/20846/P20846.xml&xsl=/dds/tpl/p9f.xsl&base=/tpl/top-bottom.xslt [Consulta 23 de Septiembre, 2011]

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