Etiquetado: lector

Fomento de la lectura como una labor del bibliotecario

logouach2011                                                                                                                                                                                                       escudo_original

26 Feria Universitaria del Libro

III Jornadas Universitarias de Biblioteconomía.

Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.

Universidad Autónoma de Chihuahua

Sistema Universitario de Bibliotecas Académicas

Unidad de Servicios Bibliotecarios

Fomento de la lectura como una labor del bibliotecario

Terrazas, F.

Pachuca, Hidalgo.

Agosto, 2013.

“La literatura y la historia son ramas de la memoria humana,

son la memoria registrada”

Lessing, D.

“El libro y las bibliotecas nunca han sido objeto de antagonismos”

Roggau

biblioteca

A pesar del estereotipo tan arraigado sobre los bibliotecarios, como entes pasivos, poco a poco se ha ido avanzando y por lo tanto la labor bibliotecaria se diversifica, especialmente con el desarrollo constante de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICS) que han cambiado radicalmente algunos paradigmas en todos los ámbitos, incluyendo por supuesto el educativo.

Sin embargo hay labores sociales inherentes a esta profesión, que aun cuando pudiera considerárseles tradicionales, siguen siendo muy necesarias y que quizás en el ámbito de las Instituciones de Educación Superior no ha tenido gran resonancia, me refiero a ese término denominado Fomento a la lectura.

En el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, el verbo Leer se define como:

1. tr. Pasar la vista por lo escrito o impreso comprendiendo la significación de los caracteres empleados.

3. tr. Entender o interpretar un texto de determinado modo.

El punto clave en ambas es comprender, entender o interpretar.

En las Instituciones de Educación Superior, tiende a asumirse que los estudiantes son lectores per se, sin embargo hay una marcada diferencia entre leer, escribir, y en ser lector. Además de que en el panorama nacional la mayoría, por no decir todas, las iniciativas para esa actividad, están dirigidas a educación básica.

Pero, ¿Por qué de una década a la fecha, la lectura se ha convertido en un eje temático para la educación?

En mayo del 2011, bajo auspicios de la UNESCO, nace el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC), organismo intergubernamental, que trabaja en la creación de condiciones para el desarrollo de sociedades lectoras. Este organismo ha venido trabajando desde entonces con los diferentes países que son parte del proyecto.

En el pasado mes de Julio, en la ciudad de Bogotá en Colombia, el CERLALC y la Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe (OREALC/UNESCO Santiago), se reunieron para elaborar la Agenda de Educación del 2015 y entre los temas que quedaron en la mesa se incluyen los siguientes:

  1. La lectura, la escritura y la literatura como herramientas vitales para la integración y el desarrollo social.
  2. El papel de los creadores, las editoriales y las librerías, los mediadores (bibliotecas y escuelas) y el Estado frente a las transformaciones que está produciendo este cambio de paradigma.

Esto detona una serie de herramientas a nivel mundial, que permitan a las sociedades establecer parámetros de medición para las habilidades en comprensión lectora.

También en PISA

El Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), tiene por objeto evaluar la educación en los países que la integran, y hasta qué punto los alumnos cercanos al final de la educación obligatoria han adquirido algunos de los conocimientos y habilidades necesarios para la participación plena en la sociedad, además de determinar si los estudiantes adquieren las competencias básicas de aprendizaje para lo largo de la vida en la sociedad.

Este instrumento se ha aplicado desde el año 2000 en nuestro país, a través del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, cada tres años, y además de las competencias Matemáticas y Ciencias,  incluye el área comprensión lectora.

Ésta mide la capacidad para comprender, emplear, reflexionar, interesarse en textos escritos con el fin de lograr metas, desarrollar conocimientos y participar en la sociedad.

Las escalas son:

Escala global / subescalas: Acceder y recuperar información, Integrar e interpretar, reflexionar y evaluar.

De acuerdo con los resultados del 2009, nuestro país obtuvo el general de 425, lo cual lo sitúa en el nivel 2, cuyo máximo esperado, es alcanzar el nivel 5 con un rango de más de 625 puntos. Se espera que los resultados de la aplicación 2012, se tengan disponibles a finales de este año.

Los resultados de PISA nos dan un panorama para saber en qué punto de comprensión lectora nos encontramos a nivel educación básica, sin embargo hay otros puntos interesantes que se deben tomar en consideración, por ejemplo, la legislación y los programas gubernamentales que sobre este tema están disponibles actualmente en nuestro país.

Por el momento contamos con los Estándares Nacionales de Habilidad Lectora establecidos por la Secretaría de Educación Pública (SEP) en el 2010, que se plantean como objetivo, propiciar que la lectura se convierta en una práctica cotidiana entre los estudiantes que cursan la educación básica.

Es necesario puntualizar, que las iniciativas que surgen como resultado de todos estos objetivos que derivan de la UNESCO – CERLALC en el ámbito de la lectura, no podrían realizarse sin una debida legislación que regule lo que a ésta se refiera, así tenemos que, el Artículo 5 la Ley de Fomento para  la lectura y el Libro decretado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), el 24 de Julio del 2008, Capítulo I, Artículo 4, dice:

La presente Ley tiene por objeto:
I. Propiciar la generación de políticas, programas, proyectos y acciones dirigidas al fomento y promoción de la lectura.

Capítulo II, Artículo 10, fracción VII. Promover el acceso y distribución de libros, fortaleciendo el vínculo entre escuelas y bibliotecas públicas, en colaboración con las autoridades educativas locales, las Instituciones de Educación Superior e Investigación, la iniciativa privada y otros actores interesados.

Dos años después, el 23 de abril del 2010, en el DOF se publicó el Reglamento de la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro.

En su Capítulo III, Del fomento para la lectura y el libro, Artículo 5 estipula:

I. Situar a la lectura y el libro como elementos fundamentales para el desarrollo integral de la población.

Así la legislación cumple con establecer los lineamientos para el acceso a la lectura a través de los libros, apuntándole a una educación más integral para los individuos.

Pero eso, ¿de qué manera va relacionado con las bibliotecas?

En el mes de Junio del 2013, se llevó a cabo la Mesa de trabajo del Foro Nacional de Armonización Legislativa Bibliotecaria (FNALB), organizada por el Colegio Nacional de Bibliotecarios, la Asociación Mexicana de Bibliotecarios A.C. (AMBAC) y el Consejo Nacional para Asuntos Bibliotecarios de las Instituciones de Educación Superior (CONPAB-IES), con el fin de realizar propuestas de reforma a la Ley General de Bibliotecas, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 23 de junio del 2009.

Esta ley únicamente en su Capítulo II, artículo 7, fracción XV, menciona: “Llevar a cabo o patrocinar investigaciones encaminadas a fomentar el uso de los servicios bibliotecarios, tanto impresos como digitales, así como el hábito de la lectura”.

Referencia bastante pobre en contraste con los programas que se derivan de la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro. Sin embargo esto es un antecedente para los profesionales de la información, quienes deben involucrarse de forma más activa en el diseño de programas para favorecer la lectura.

Desde otra perspectiva y siendo optimistas, puede considerarse como una ventaja, que a raíz de esta cadena de influencias internacionales y la legislación nacional, se detona la creación del Programa Nacional de Lectura y Escritura, el programa México Lee y el Programa Nacional de Salas de Lectura.

Aquí, tres ambiciosos e interesantes sobre los objetivos del Programa Nacional de Lectura son:

  1. Identificamos y discutimos los retos y las necesidades para formar lectores.
  2. Diversificamos las formas y espacios de lectura.
  3. Conversamos acerca de lo que leemos.

Aun cuando el programa va enfocado a la educación básica, el programa menciona el fortalecimiento de las bibliotecas de aula y el mejoramiento constante de los acervos.

Ahondando un poco sobre el programa Salas de Lectura, que inicia con la publicación de la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro, en donde se define a como:

“Espacios alternos a las escuelas y bibliotecas, coordinadas por voluntarios de la sociedad civil, donde la comunidad tiene acceso gratuito al libro y otros materiales impresos, así como a diversas actividades encaminadas al fomento a la lectura”

Este programa ofrece a personas voluntarias a hacerse responsables de una Sala de Lectura, en el lugar que le parezca más conveniente, CONACULTA le ofrece capacitación y una cantidad de volúmenes con textos para una diversidad de población que va desde preescolar hasta educación superior. Si bien en un inicio, se acotaba la creación de Salas al ámbito civil, ahora se plantea la posibilidad de ampliar su alcance e involucrar directamente a personal bibliotecario de instituciones que lo deseen.

Es necesario también tomar en cuenta que desde la iniciativa privada se han gestado proyectos con un fin similar, que se concretan en el programa Diviértete leyendo, impulsado por el Consejo de la Comunicación, quienes apelando a la mejora de la educación, con base en las propuestas de la OCDE y los resultados de PISA, han generado una intensa campaña mediática en el que se propone que los niños y jóvenes le dediquen a la lectura 20 minutos al día.

Si tenemos todos estos soportes y programas, entonces ¿Qué pasa con las IES?

Como podemos observar, todos estos programas y leyes, apuntan educación básica, como base para la formación de ciudadanos más integrales. Sin embargo, volvemos a la premisa de que al considerar a los estudiantes de nivel superior, como lectores per se, nos estamos olvidando que todos esos programas apenas tienen una década y que a la población que actualmente estudia en las IES, recibió de manera menos insistente, el beneficio de éstos.

Para cubrir un poco esas carencia, existen algunos casos en donde las Instituciones de Educación Superior, han desarrollado programas que han sido más insistentes, involucrando a las autoridades de todos los niveles, tal es el caso de la Universidad Veracruzana, quien realizó incluso concursos entre los estudiantes de las áreas de diseño, para elaborar las portadas de los libros que su propia editorial imprime y que además forman parte de los Clubes de Lectura que se organizan en las diferentes bibliotecas. Así mismo involucró al personal docente, administrativo y bibliotecario ofreciéndoles capacitación como formadores de Lectores.

En el norte del país, Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, a través de la Dirección General de Difusión Cultural y Divulgación Científica, en el 2009, impulsó la creación de talleres de los cuales se obtuvieron actividades interesantes e incluso atractivas para la comunidad en general, tal es el caso de la elaboración de pequeñas lonas con citas de los textos que más les habían llamado la atención a los asistentes de los eventos de lectura que se realizaron en esta Institución.

Estos son grandes esfuerzos, sin embargo, atomizados y su influencia se limita al área geográfica cercana a donde se desarrollan.

Existen universidades que incluso llevan programas de Fomento a la lectura hacia su comunidad, tal es el caso de la Universidad de Baja California, quienes apoyan a una escuela primaria y le ofrecen acceso a libros.

Aquí las iniciativas son abundantes, pero lo importante sería que se generara un programa que involucrara directamente a las IES. El Foro Nacional de Armonización Legislativa Bibliotecaria, tiene la consigna de llevar las propuestas en estos temas para que se contemplen en la Ley Federal de Biblioteca, que como ya se ha mencionado, es demasiado escueta.

Lectura: formato impreso o digital

Un componente que no podemos dejar a un lado, si de lectura se trata, es esa idea del libro en formato digital como una panacea.

Tanto se ha dado difusión a la maravilla de leer en una pantalla y el hecho de asumir que los jóvenes de hoy prefieren lo digital y no pueden sobrevivir sin la tecnología, que existen posturas encontradas que no acaban de encontrar su punto de equilibrio.

En primera instancia, la idea no suena nada mal, bajo el argumento de la facilidad de transportar una cantidad enorme de libros en un dispositivo relativamente pequeño, el ahorro de hojas de papel, de tintas y otros agregados, sin contar con la simplificación del proceso editorial.

Sin embargo no podemos asumir que las Instituciones educativas, por lo menos en Universidades Públicas puedan garantizar que todos los alumnos posean un equipo de cómputo, tampoco el hecho de que sepan acceder a esa tecnología para proveerse de libros, el grado de alfabetización informacional de los estudiantes es un factor para tomar en cuenta.

Quizás en ciertos sectores de la población el uso de este tipo de herramientas sea mayor, pero no hay que perder de vista que algo tan simple como un fallo de batería te arruina hasta la más hermosa lectura.

La experiencia de leer un libro impreso y uno electrónico son diferentes, además es importantísimo hacer énfasis en que se debe considerar el hecho de no trasgredir los derechos de autor al momento de acceder a un libro digital, lo cual es un punto que rara vez preocupa a los estudiantes.

La lectura y las TICS no están peleadas. Existen alternativas que ofrecen apoyo y que pueden hacer más atractiva la labor de fomento a la lectura, una de ellas es a través del involucramiento de los bibliotecarios en las redes sociales, con el fin de publicar los avisos o difundir citas bibliográficas de los textos que se tengan disponibles.

De esa manera los estudiantes pueden poco a poco ir interesándose en algún texto en particular, estar enterados de las actividades programadas, compartir datos interesantes sobre autores. Si bien son herramientas sobre las cuales no se tiene un control, su informalidad resulta atractiva y es de fácil acceso.

Como ejemplos están las cuentas de Twitter de @Diviértete_Lee, @Salasdelectura, @Toda_la_UNAM, quienes además utilizan redes para publicación de fotografías, accesos a Facebook y hasta blogs.

Los bibliotecarios como formadores de lectores

En materia de capacitación, y por fortuna, los bibliotecarios no están solos, ya que con el fin de ampliar las posibilidades del proyecto Salas de Lectura, el CONACULTA cuenta con un Aula virtual de Formación y Actualización en colaboración con Universidad del Claustro de Sor Juana. En la cual ofrecen cuatro cursos básicos:

“Yo mismo” como creador y gestor

Proyectos culturales

Ortografía y redacción

Escritura creativa

Que al poder cursarse a distancia amplían las posibilidades de acceder y volverse también una amena experiencia, ya que no sólo se comparten las actividades con colegas, sino con voluntarios que aspiran iniciar con su proyecto.

Combinando lo formal con lo informal

El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA, 2004), realiza la propuesta de promover las posibilidades de colaboración entre la academia y la biblioteca para que los estudiantes encuentren, a través de los libros y de la lectura, la llave para, de manera personal y permanente, abrir las puertas al aprendizaje en todas sus formas.

Esto también va acorde con los programas de la UNESCO-IFLA sobre el aprendizaje para lo largo de la vida y por lo tanto un involucramiento de las Bibliotecas para lograr estos fines.

Partimos entonces de la premisa, que no es lo mismo aprender a leer, que desarrollar el gusto por lo que añaden a la experiencia personal los libros y la lectura.

Aquí el cuestionamiento es ¿Cómo puede alguien contagiar ese gusto por la lectura si al final, es un acto íntimo entre el lector y el libro?

 

Podríamos encontrar una pista en las XLIV Jornadas Mexicanas de Biblioteconomía, organizadas por la Asociación Mexicana de Bibliotecarios, realizada en el mes de Mayo en la ciudad de Morelia, Michoacán, quien a través de su Sección de Fomento para la Lectura, presentó algunos proyectos en los que los bibliotecarios con apoyo del CONACULTA con sus Salas de Lectura se han involucrado en esta labor, desarrollando habilidades y programas sencillos que aplican en sus instituciones.

Pero esta búsqueda de capacitación sobre fomento a la lectura no está generalizada, sino que en la mayoría de las ocasiones surge a raíz de una iniciativa muy particular que poco a poco se va consolidando.

También hay que tomar en cuenta que además del programa de la encuesta sobre prácticas lectoras en la Universidad Veracruzana, no se tienen datos que nos muestren la realidad en cifras de los resultados.

 Es innegable que lograr la consolidación y permanencia de un programa de esta índole, es todo un reto, especialmente ante la diversidad de necesidades de capacitación para estudiantes de Educación Superior, quienes requieren estrategias de involucramiento diferentes a las utilizadas en los programas gubernamentales.

Es por tanto una falacia, aplicar las mismas estrategias utilizadas para Educación Básica y Bibliotecas Públicas, que para los estudiantes de las IES.

Sin embargo, son rescatables algunas actividades que comparten y han dado buenos resultados  como los Círculos / Clubes de lectura, los Cine debates y las Lecturas gratuitas. Éstas propician una holgura bastante aceptada debido a que mientras más académico, formal o rígido sea el programa de actividades, menos placentero suele parecer.

Consideremos entonces como enemigos acérrimos, tanto la apatía de los estudiantes, lo cual es lamentablemente una queja recurrente y un conflicto para los docentes de las IES, y por qué no decirlo, también el bibliotecario no lector.

Es que, tanto se ha juzgado y hasta ridiculizado mediáticamente a los políticos al ser cuestionados sobre los libros que han leído o los más significativos, que quizás sería aún más trágico si esas mismas dudas, tribulaciones y expresiones que denotan su falta de hábitos lectores, se replicaran en los rostros de aquellos que somos guardas y custodios de la información que se genera a través de diversos formatos.

No hay que perder de vista que si el mismo bibliotecario no está habituado a leer, pocas serán las posibilidades de que pueda llevar con éxito su meta de fomentar la lectura.

“Un lector se hace, no nace”, insiste Garrido. No es necesario ser demasiado exigentes con los incipientes lectores, existen tantos títulos como gustos. Satanizar ciertos autores, a quien por primera vez se le ofrece la oportunidad de elegir lo que desee leer, lo único que logrará es auyentar y sofocar los primeros tintes de curiosidad del lector en potencia.

Se debe fomentar el gusto por la lectura desde diversas perspectivas, quizás al principio sus lecturas sean sumamente sencillas, quizás hasta podrían parecernos simples, pero conforme él mismo va definiendo sus gustos, se irán refinando sus elecciones.

Si bien las colecciones de las Bibliotecas Universitarias, tienen como prioridad cubrir la bibliografía establecida en las currículas, siempre existen alternativas para adquirir títulos de diversos temas, no es tan complicado hacerse de una colección de libros de novela, cuento, poesía, ensayo, incluso pueden solicitarse como obsequio a los mismos alumnos al finalizar el semestre.

Meta: Leer por placer

Es que leer, ese acto tan simple e íntimo, en el que a través de las letras se van formando universos, es el espacio propicio para vivir muchas vidas, para experimentar nuevas emociones, para enamorarse y hasta para morir.

Según Roggau (2006) “La concepción de la lectura que tenga una comunidad no puede disociarse de la imagen que tenga de las bibliotecas y por ende de los bibliotecarios”

Castro, C, Jarvio, O, Garrido, F, Ojeda, M. (2008) proponen la práctica de lectura con un propósito encaminado más allá de fines utilitarios.  Lo cual nos ofrece un panorama muy amplio para los bibliotecarios – infotecarios.

Porque ¿Dónde más que en las bibliotecas, que son un crisol del conocimiento y un espacio multicultural, además de ser los responsables de la guarda y custodia del material documental en el que está contenida la información, sería el espacio idóneo para favorecer a los lectores?

Así, una vez que se ha planteado todo este panorama amplísimo, podemos concluir que hoy más que nunca y aunque pareciera un servicio arcaico, el bibliotecario juega un papel decisivo en el fomento a la lectura, en un país donde se lee poco, debido a múltiples factores.

Primero, porque las bibliotecas poseen colecciones de literatura, las cuales son susceptibles a ser difundidas entre la comunidad de usuarios.

Segundo, porque como profesionales de la información tenemos en nuestras manos la posibilidad de poner nuestro granito de arena para invitar a los usuarios a que se lleven en préstamo libros de Cuentos, Novela, Poesía, entre otros, que les sirvan para pasar un rato agradable.

Hay que pensar de nuevo en el lector como usuario pleno de la cultura escrita y en sus necesidades, considerando a los diversos mediadores en cada espacio y actividad.

Replantearnos la idea de la lectura, partiendo de la premisa de que, nuestra personalidad también se construye con base en todo aquello que leemos, y me atrevo a decir que no únicamente lo que leemos, sino todo lo que de esas lecturas puede convertirse en información significativa. Ahí la gran labor que tenemos los bibliotecarios, quienes deberíamos en primera instancia desarrollar ese gusto.

Enfrentemos ese reto, sembrar quizás la semilla de la curiosidad, por eso, leamos; no de manera obligada, sino como una forma de aprehender otras vidas, otros espacios y otros lugares. Una vez que hayamos hecho esto, quizás triunfaremos transmitiendo ese sentimiento en otro individuo.

Referencias:

Cámara de Diputados (2008) Ley de Fomento para la Lectura y el Libro. [En línea] Disponible en: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LFLL.pdf  [Consulta: 06/08/2013]

Cámara de Diputados (2010) Reglamento de la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro. [En línea] Disponible en: http://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5140516&fecha=23/04/2010  [Consulta: 06/08/2013]

Castro, C; Garrido, F; Jarvio, O; Ojeda, M. (2008) Prácticas Lectoras en la Universidad Veracruzana: Una encuesta. México: Universidad Veracruzana. Dirección de Planeación Institucional.

Dirección General de Bibliotecas (2004) La lectura: Clave del Aprendizaje Permanente. México: CONACULTA.

Garrido, F. (1999) El buen lector se hace, no nace: Reflexiones sobre la lectura y formación de lectores. México: Ed. Planeta Mexican S.A. de C.V.

Grafólego (2013) La metamorfosis de Fran K. (2:04). En. Letras Libres. [En línea]  Disponible en: http://www.letraslibres.com/blogs/el-grafolego/la-metamorfosis-de-fran-k-204  [Consulta: 18/08/2013]

Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (2012) ¿Qué es PISA? [En línea] Disponible en: http://www.inee.edu.mx/index.php/servicios/pisa [Consulta: 22/08/2013]

Manea, N. (2012) Otra genealogía. Letras Libres. [En línea] Disponible en:

http://www.letraslibres.com/revista/convivio/otra-genealogia?page=full  [Consulta: 14/08/2013]

Roggau, Z. (2006). Los bibliotecarios, el estereotipo y la comunidad. (Español). Información, Cultura y Sociedad, (15), 13-34. Recuperado de la Base de datos Academic Search Complete. [Consulta: 14/08/2013]

Terrazas, F. (2009) Te invito a leer. [En línea] Disponible en: http://wp.me/p2PWK-b8 [Consulta: 14/08/2013]

Aquí podrá encontrar el resumen de este artículo: El fomento de la lectura como una labor social del bibliotecario

Celebración del Día Internacional del Libro y los Derechos de Autor

Por:

M. Hidalgo

N. Sandoval

F. Terrazas

En el “Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor” la UNESCO celebra la importancia de la palabra escrita en el contexto de la comunicación entre los hombres como un vehículo para el desarrollo intelectual del ser humano y el intercambio del saber, de la democracia y de la paz.

El 23 de abril es una fecha simbólica para el mundo de la literatura. En ese día, en 1616, murió Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el poeta Garcilaso de la Vega.

Como parte de las actividades que realizamos en el Sistema Universitario de Bibliotecas Académicas, en la Biblioteca de la DES de Salud, se ha colocado un un mural denominado “Los Caminos de la Información a través del tiempo”, que muestra por una parte la historia del libro desde la prehistoria, hasta los formatos electrónicos, y por otra, algunos principios de la Declaratoria de la UNESCO.

En coordinación con el Instituto Chihuahuense de la Cultura, en la Biblioteca Central, se realizaron lecturas de textos como homenaje al poeta Rubén Bonifaz Nuño, en el cual participaron como lectores, Víctoria Montemayor y Luis Zamora.

Además tenemos libros para “Echar a volar” ¿Eso que significa? Que pueden tomar uno de los libros, leerlo y luego prestarselo a alguien más, para que siga circulando.

Gracias a todos los que han acudido y les recordamos que aún tenemos más actividades el día de mañana.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Día Internacional del Libro

logouach2011

  Fich06-Logo Ichicult

 

 

 La UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE CHIHUAHUA 

En colaboración con el

Instituto Chihuahuense de la Cultura,

se unen a los festejos del

DÍA INTERNACIONAL DEL LIBRO

Entre las actividades que se llevarán a cabo, se realizará un  Homenaje al poeta Rubén Bonifaz Nuño  el martes 23  a las 11:30hrs, en las instalaciones de la Biblioteca Central de la UACh.

Nos acompañaran como lectores:

Víctoria Montemayor y  Luis Zamora

Además se realizarán Lecturas públicas y liberación de libros en varios puntos de la ciudad.

Personal de la Coordinación General del SUBA, estará el martes 23 a las 11:00hrs en las instalaciones del Centro comercial Fuentes Mares, en el que se leerán fragmentos de “Los Relámpagos de Agosto” del guanajuatense Jorge Ibargüengoitia.

El día 24 a las 18:00hrs en las Instalaciones de la Biblioteca “Carlos Montemayor” y como parte de Club de Lectura, tendremos la presentación del libro “Milagro en Los Alamitos” del escritor de Cd. Cuauhtémoc Fernando Suárez Estrada

Esperamos que puedan acompañarnos.

Ruben-bonifaz-nuno

Fuente de imagen: Telefórmula Puebla

Jorge-Ibargüengoitia

XIX Coloquio Internacional de Bibliotecarios

Este evento permite la vinculación entre los profesionales de la información de América Latina, Europa, Estados Unidos y Canadá. El Coloquio internacional de bibliotecarios en su XIX edición lleva por título Yo leo, tú lees…leyendo en la biblioteca. Tiene como propósito:

  • Mostrar a la biblioteca como uno de los espacios que han permitido a los usuarios, a través de la lectura, crea, recrear y disfrutar del conocimiento.
  • Conocer los proyectos, programas y experiencias relacionadas con la promoción del “arte de leer en las bibliotecas”.

En cuatro enfoques se orientará la discusión del evento, uno por cada una de las siguientes mesas de trabajo:

  1. La biblioteca, espacio de lectura.
  2. Bibliotecas y lectores, una historia de amor.
  3. La lectura en los tiempos digitales.
  4. La biblioteca y el lector, perspectivas futuras.

Para mayor información consulte http://www.rebiudg.udg.mx/coloquio/