Archivos

Voces

Esta etiqueta está asociada a 25 entradas

Entrevista con el Mtro. Josue Aranda Rojas

Imagen 34

EL COLEGIO DE MICHOACÁN A.C.

BIBLIOTECA LUIS GONZÁLEZ

Por. JULIO CÉSAR RAMÍREZ RODRÍGUEZ

???????????????????????????????

La formación de bibliotecólogos y bibliotecólogas mexicanos en el extranjero ha sido desde sus inicios una importante veta que ha permitido la reintegración de profesionales en el ámbito laboral, educativo y político de nuestro país. Basta mencionar por ejemplo a Juana Manrique de Lara como la primera bibliotecaria mexicana que incursionó en el extranjero a inicios de los años veinte y quien realizó importantes aportes a las bibliotecas públicas de nuestro país. Posteriormente, le seguirían no menos destacados personajes que de regreso al país hicieron aportes fundamentales para el desarrollo de las bibliotecas mexicanas.

Josue Aranda Rojas es uno de estos bibliotecarios mexicanos que lograron fructificar sus conocimientos adquiridos en el extranjero para coadyuvar con el desarrollo de la bibliotecología mexicana. Fue el primer bibliotecólogo mexicano que fundó los estudios de maestría en México en la Universidad de Guanajuato en los años ochenta. Por este logro y debido a su amplia trayectoria Josue Aranda fue reconocido en el 2009 con la medalla al Mérito Bibliotecario “Roberto Gordillo”.

ENTREVISTA

Inicio de los estudios preparatorios y universitarios.

La preparatoria la inicie en la capital del Estado en San Luis Potosi, ¡pero por razones económicas! no pude continuar con mis estudios ahí en la prepa, mi padre no podía ya sostenerme, mi padre era ferrocarrilero… entonces se me presentó la oportunidad, como a mí me atraía mucho el inglés, quería estudiar inglés y de hecho lo estuve estudiando en San Luis Potosí en el Instituto Mexico Americano de Relaciones Exteriores, ahí fue donde inicie mis primeros estudios de inglés. Dado que me gustaba el idioma, se presentó la oportunidad de ir a estudiar a Texas a una escuela donde ofrecen cursos de verano, exclusivamente de aprendizaje del inglés. Se dieron las circunstancias de tal manera que yo conseguí tanto de parte de mi padre como de la misma institución el apoyo para ir a estudiar a esa institución en Texas que se llama “Presbyterian Pan American School”.

Conocí de la oportunidad, como era una High School, de la posibilidad de estudiar y trabajar ahí, para terminar la preparatoria y por lo tanto decidí quedarme ya que me ofrecían beca trabajo. Ahí realicé tres años de High School, terminé la preparatoria e hice una solicitud para entrar a la Junior College en la Ciudad de Evanston Illinois, que se llamaba Kendall College y ahí fui a cursar en dos años la licenciatura en artes. Después de allí solicité ingreso a la Universidad de San Diego, ahí estuve un año o dos, no recuerdo exactamente, después pasé a otra institución que se llamaba Azusa Pacific College donde concluí mis estudios en sociología. Saliendo de ahí hubo la oportunidad de ingresar a la Universidad de California a estudiar el posgrado en Ciencia Bibliotecaria, donde me gradué en 1971.

Después trabajé por, dos o tres años en las bibliotecas públicas en el condado de los Ángeles. El condado de los Ángeles me ofreció formalizar mis papeles de migrante para trabajar con ellos ya que en ese momento se requería de, personal que fuera bilingüe y bicultural dado que en esos años el movimiento chicano en esos años estaba muy activo y se requerían bibliotecarios de habla hispana en las bibliotecas públicas de los Ángeles. Traté de arreglar mis papeles de migración pero hubo algo de oposición por algunos grupos también de chicanos que se oponían a que se contratara gente originaría de México; querían que fueran todos mexicanos o Mexico-Americanos nacidos allá, en Estado Unidos.

Su regreso a México

Al regresar a México busqué trabajo como bibliotecario ¡sabía muy poco acerca de las bibliotecas en México! En primera instancia lo que se me ocurrió fue ir a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Allí fue donde yo conocí a la licenciada Medellín y ¡pues le dio mucho gusto que hubiera un bibliotecario que fuera a buscar trabajo! pero después de hacer las indagaciones pertinentes para ver la posibilidad de contratación pues le dijeron que no, que no podían contratarme. Ya una vez que me dijo que no podía contratarme me dediqué a buscar trabajo en la Ciudad de México. Presenté mi solicitud en el consulado americano y traté de contactarme con la maestra Guadalupe Carrión, que creo en ese entonces era la presidenta de la AMBAC. No hubo respuesta de parte de ella, no sé si no le llegó mi carta ¡no supe qué paso!

Después recibí una llamada de parte del consulado americano donde me invitaban  a una entrevista, asistí a la entrevista. La bibliotecaria que era la responsable de la biblioteca Benjamin Franklin  me comentó que de todos los candidatos que tenían para el puesto que ofrecían yo era el candidato que cumplía con todos los requisitos pero me sugirió que conociera la bibliotecología mexicana. Me puso en contacto con la maestra Guadalupe Carrión, en ese entonces ella estaba en el CONACYT. Esa misma tarde me recibió la maestra y me dijo que las oportunidades para trabajar en bibliotecas en la Ciudad de México eran abundantes pero que le gustaría que yo conociera el proyecto que había en la Universidad de Guanajuato. Le dije que sí, que yo andaba buscando trabajo y estaba revisando todas las posibilidades que había para decidir donde trabajar. En ese momento se puso en contacto con la directora de bibliotecas de la Universidad, la licenciada Susana Franco Villaseñor e hicimos la cita para presentarme a la semana siguiente en Guanajuato. Esto fue allá por el mes de octubre del setenta y cinco cuando se hizo esta entrevista.

Viajé a la Universidad de Guanajuato para entrevistarme con ella y, me dijo pues que ¡que sí le gustaría que me quedara, que sí tenía la necesidad…! en ese entonces estaban apenas todo el proceso de catalogación y clasificación de los acervos de la Universidad y yo le manifesté que no era mi fuerte la catalogación ¡verdad!, de hecho cuando estudié no me atraía mucho (risas). Y bueno, le dije no sé si vaya a poder con lo que usted ofrece y me dijo, ¡no, yo tengo confianza que sí puede usted! Quedé de resolverle, ella quería que yo iniciara el primero de noviembre de 1975. Regresé a San Luis y pues bueno, estuve pensándolo bien, las posibilidades… México era una ciudad grande, yo estaba acostumbrado a los Ángeles California otra ciudad grande entonces me atraía mucho que fuera algo igual ¡verdad! pero yo sentía que al ir a la Ciudad de México iba a ser parte de… como un engranaje, que nada más iba ser parte de una maquinaría y Guanajuato ofrecía la posibilidad de desarrollar un proyecto que estaba iniciándose en la Universidad. Y pues gracias a Dios opté por esta última y decidí llamarle y decirle que aceptaba, que el día primero estaría por allá. Mi mente pensaba “que voy a hacer en Guanajuato que es un ranchito bien chiquito (risas)” porque sí, cuando vine a la ciudad a la entrevista se veía algo muy chico comparado con los Ángeles de donde yo venía.

Los motivos de estudiar bibliotecología

Casi toda mi carrera desde la preparatoria estuve trabajando de tiempo parcial y de tiempo completo durante las vacaciones. En Azusa Pacific College donde termine el grado de sociólogo los trabajos normalmente era manuales y cuando fui a una entrevista en el último año yo les dije: “ya no quiero trabajos manuales quiero algo más intelectual”. Entonces me asignaron a la biblioteca; al principio era nada más acomodar libros en la biblioteca pero, el bibliotecario de consulta pues como que, se interesó en mí, y a veces, cuando había una consulta me llamaba y me mostraba las obras de consulta cuando estaba ayudando algún usuario y, eso me llamó mucho la atención porque él me mostraba las obras y me decía para que eran esas obras. De ahí nació mí interés por la biblioteca por ver lo que se podía hacer con los libros y cómo se podía ayudar a los estudiantes a buscar la información que requerían. Él fue el que también me dijo: “hay posibilidades en la Universidad de California de que puedas ingresar y obtener una beca para estudiar ahí”. Yo quería estudiar psicología social después de la sociología pero ahí fue donde cambié mi elección.

Al entrar a la carrera me abre todo un panorama, de lo que son en realidad las bibliotecas, todo lo que conlleva organizar una biblioteca y ofrecer el servicio a los usuarios, el aprender en serio la catalogación y la clasificación. De hecho, antes tuve la oportunidad, mientras estudiaba el posgrado allá en la Universidad de California, de haber trabajado en el escritorio de consulta de la research library donde tuve la oportunidad de platicar y ver cómo los bibliotecarios profesionales ofrecían el servicio de consulta a estudiantes, profesores y público en general.

Entonces, mi idea de lo que eran las bibliotecas, al trabajar simplemente acomodando libros y dar consulta cambió, porque de hecho en las noches había turno de estar en la biblioteca, y el bibliotecario me propuso que yo me quedara a dar consulta, así es que vamos a decir que unos meses antes de concluir mi licenciatura en sociología yo trabajé ahí de bibliotecario de consulta. Entonces tenía una idea de lo que era pero al tener los estudios formales y haber colaborado con un bibliotecario me cambia por completo el panorama, y el respeto que investigadores y estudiantes tienen hacia el bibliotecario profesional, no como el concepto que se le tiene todavía lamentablemente en nuestro país al bibliotecario en general.

Las bibliotecas como crisol del conocimiento en las instituciones educativas

Terrazas Guzmán, F.

Unidad de Servicios Bibliotecarios

Coordinación General del Sistema Universitario de Bibliotecas Académicas

Universidad Autónoma de Chihuahua

Resumen:

Las Instituciones de Educación, son socialmente las responsables de la generación, divulgación y transmisión del conocimiento, por lo tanto el desarrollo bibliotecario en las instituciones educativas va muy de la mano con el de la explosión de la información que se genera a nivel global y que permite interactuar con usuarios  que tienen una diversidad de necesidades informativas.

Éstas también se ven definidas por la cultura que impera en la zona geográfica donde se desenvuelve y los factores multiculturales, especialmente en las zonas fronterizas, por lo tanto, las bibliotecas enfrentan el reto de fortalecer a sus usuarios para que adquieran las competencias adecuadas de Alfabetización Informacional que les permita continuar su proceso de aprendizaje no sólo en su vida académica, si no a lo largo de la vida.

 “Bastaba pedirle una información, aunque fuese genérica, preguntarle por un personaje, una cita, un suceso y su memoria caminaba entre los estantes, soberana hasta encontrar el dato solicitado, como se saluda a una persona que descansa en otra estancia”

Siliato, M

Hablar de biblioteca, es hablar de un espacio en el cual se puede tener acceso a la información, a recursos tanto impresos como digitales, obtener asesoría para la evaluación de la información. Es adentrarnos en un espacio que socialmente es poco conocido, mucho menos reconocido.

Lemus, R. (2012), lo expresa más acertadamente diciendo: “Hay aquí un espacio de sociabilidad alterno, con sus propias normas de contacto e intercambio”

Estos espacios, están destinados a ofrecer un ambiente agradable que estimule el proceso de aprendizaje de la comunidad a la que pertenecen, es que la información es mas parecida a una actividad o relación, es un ente que evoluciona como una forma de vida.

Las bibliotecas dejaron de ser solamente un espacio físico que se reduce al manejo de material impreso o audiovisual, para competir en el ámbito de las tecnologías de la información, con lo cual se dispara la cantidad de material digital a disposición de los usuarios. Esto último, no implica la desaparición del material impreso, como a veces se ha dado por creer. Es necesario tener en cuenta que debe existir un equilibrio entre las colecciones ya que hay usuarios a los cuales favorece particularmente uno u otro formato. Las actividades dentro de las bibliotecas tienen un amplio abanico de servicios que van desde el fomento a la lectura hasta el uso efectivo de las tecnologías de la información.

Por lo tanto, las bibliotecas como centros de gestión informativa, son lugares activos, que conforman la base de todo un mecanismo educativo y de investigación, con ello se rompe el estereotipo de la biblioteca tradicional para dar paso a nuevos centros de administración de información.

En nuestro país, casi el noventa por ciento de las bibliotecas, se concentran en la zona centro-occidente. Pero, qué pasa con el norte.

Las tierras áridas, son afectadas no sólo debido a la baja precipitación pluvial, si no a la dificultad para acceder a información pertinente. Además del arraigado estereotipo de las bibliotecas, que las colocan entre los espacios menos socorridos por la población.

Además es necesario tomar en cuenta, que mientras que en los sectores productivos de la sociedad, el uso de sistemas y tecnologías de la información es muy frecuente, en el sector económico primario, éste es casi nulo, debido a que en el contexto latinoamericano se tienen problemas sociales básicos los cuales hacen que el abismo sea cada vez mayor.

Claramente se puede dividir la sociedad en dos estratos, uno en creciente progreso y uno marginal que carece de las estructuras básicas de supervivencia.

Pero no todo está perdido, son las Instituciones de Educación Superior, quienes dentro de sus funciones tienen la responsabilidad de generar información a través de su quehacer académico y de investigación, dentro de éstas, las bibliotecas juegan un papel fundamental, si las consideramos como el laboratorio donde se gestan las nuevas ideas y donde se les otorgan los fundamentos básicos para su desarrollo.

Además son éstas, las entidades mejor dotadas tecnológicamente para facilitar la generación de nueva información y la transformación de ésta en conocimiento.

El impacto de las tecnologías de la información en el mundo educativo

“Riesgos de apostarle de lleno a los libros digitales, sobre todo porque los soportes de hoy podrían no ser los de mañana y porque las leyes de derechos de autor obstaculizan por lo pronto, y quién sabe durante cuánto tiempo más, el libre acceso a ellos”

Lemus, R. (2012)

 La introducción de las tecnologías de información y comunicación (TICS) han fracturado los esquemas y paradigmas tradicionales de transmisión de información y creación de conocimiento, el mundo digital se sirve como un refugio ante una realidad hasta cierto punto hostil.

La explosión informativa y la diversidad de formatos en los que ésta se representa provocan un cambio radical en las estructuras sociales. Las sociedades cada vez marcan más sus diferencias socio-culturales ante otras, aunque,  paradójica y paralelamente también se estandarizan a través de nuevos lenguajes que son creados de forma simultánea con el desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación.

Indudablemente el mundo cambia y el cuidadano se convierte en una víctima de la información, debido a que ésta se encuentra en todos lados y llega a generar una aguda infoxicación.

La movilidad social y la globalización económica se encuentran enlazados a todos los procesos sociales, por lo que tambalean los pilares de los mismos tal y como los conocemos.

Claramente se observa una marcada tendencia a obtener la información como un insumo de primera necesidad. La tecnología se encuentra disponible al alcance de un “clic”, y es tan abundante que podemos recuperar documentos  prácticamente de cualquier tópico en una amplia diversidad de formatos.

Aun cuando esto no signifique la obtención de información adecuada para el desarrollo académico o la apropiación de información factible para ser transformada.

Puede decirse que la Era Industrial, como tal, ha llegado a su fin y ha cedido sus dominios ante el paradigma denominado “Era de la Información”.

Como lo han planteado Castell y Toffler, sus características principales son la ruptura en los conceptos de espacio-tiempo, continua movilidad social, la generación exponencial de conocimientos y la introducción de las tecnologías de la información como herramientas básicas de trabajo en todos los sectores.

Todos estos cambios tienen sus repercusiones también en el ámbito educativo. Sin embargo, la introducción de sistemas automatizados y computadoras en estos espacios no siempre ha fomentado la creación del conocimiento. La educación tradicional ha tenido, en algunos casos de forma forzosa, que ceder paso a la educación informal, aunque esto no necesariamente signifique un desarrollo intelectual del individuo.

Por ello surge la necesidad apremiante de modificar los procesos de enseñanza aprendizaje y ofrecer espacios mas versátiles que permitan a los individuos establecer procesos más activos en un modelo de autoaprendizaje, tomando en cuenta que la fragmentación de la información, su sesgo en la recuperación y la carente capacidad de sentido crítico han abierto vacíos que la tecnología, por si misma, no puede subsanar.

Basados en las premisas anteriores,  se comienzan a desarrollar en las IES, los modelos educativos basados en competencias, que como su nombre lo indica, tienen la consigna de dotar a los individuos de las habilidades y/o destrezas que les permitan establecer relaciones adecuadas de recuperación de información, generar estrategias de búsquedas eficaces, a la vez que los doten de un sentido crítico para discernir la cantidad y la calidad de la información que necesitan.

 

El infotecario: puente entre las tecnologías de la información y la sociedad.

“Soy de ese tipo de personas que no acaba de comprender las cosas hasta que las pone por escrito”

Murakami, H.

Se ha hablado ya de las Instituciones de Educación Superior, como las entidades adecuadas para el desarrollo y generación de conocimientos dentro de la sociedad, sin embargo, es necesario tomar en cuenta, que problema fundamental con el que éstas deben de lidiar, es la brecha digital que aún no es posible resolver.

Esta paradoja nos ofrece el panorama de una sociedad que por un lado se encuentra en un estado de aparente tecnocracia, en el que a los individuos se les dota de la capacidad de acceder a la información, mientras que la otra cara de la moneda refleja un estado complejo de supervivencia desde el cual no se tiene ni siquiera la idea del significado de acceso a la información.

Si bien es indudable que la tecnología ofrece nuevas alternativas de desarrollo, se vuelve necesario aclarar que esto será posible siempre y cuando se aprovechen éste tipo de recursos de manera más equitativa y favorezcan el tan esperado reconocimiento del derecho universal a la educación.

Las TICS nos rebasan, son avasallantes, dotan a los individuos de la capacidad de expresar sus ideas y no sólo eso, sino de traspasar fronteras que en décadas anteriores era imposible sortear.

Pero en las IES, existe un profesional que es capaz de establecer un vínculo entre estas tecnologías y los migrantes digitales,  quienes se encuentran en un estado de incertidumbre, ante el reto de enfrentarse a ellas, que son de uso casi innato en los individuos a los que pretenden apoyar en la construcción de su propio conocimiento.

Pero, ¿por qué precisamente la sociedad debe voltear sus ojos hacia las bibliotecas?

Quiénes, sino los profesionales de la información, son precisamente los adecuados, para fungir como un puente que sea lo menos estrepitoso y que a la vez, amortigüe los tumbos que los migrantes deben dar antes de lograr un dominio aceptable de las herramientas tecnológicas que están a nuestra disposición.

Morales (1997) insiste en que el profesional de la información está en permanente interacción dentro una sociedad plural, con una rica “infodiversidad” que debería servir y satisfacer a todos los gustos, todas las etnias y todas las clases socioeconómicas.

Esta premisa no hace más que advertirnos, que la infodiversidad se ha ampliado de tal manera que existen serios riesgos por parte de los usuarios de perderse dentro del caudal informativo que se genera a cada momento.

Dentro de éstas, los bibliotecarios, a quien podría denominarse ahora como “infotecarios” se convierten en esa vía adecuada de flujo, entre el caudal informativo existente y las necesidades particulares de los usuarios. Éste, puede fácilmente desenvolverse en múltiples actividades, que van desde ofrecer un breve apoyo para localizar material en estantería, hasta guiar al usuario en una estrategia de búsqueda eficaz por ese mar informacional que puede llegar en muchos casos, a un estado grave de infoxicación.

En este sentido los infotecarios tienen la responsabilidad, como administradores de la información, de ofrecer a los usuarios programas que les permitan desarrollar las habilidades necesarias para la selección de las fuentes de información, la evaluación de sus contenidos y la generación de nuevo conocimiento, además de capacitaciones permanentes, que van desde el uso de los materiales documentales impresos, de las bases de datos electrónicas de información, hasta la construcción de herramientas de la denominada Web 2.0, que les permite auto-difundir los resultados de su trabajo académico, docente y de investigación.

Hacia la sociedad del conocimiento

“La biblioteca es una necesidad social que exige profesionales con capacidad para gestionar instituciones, con habilidades comunicacionales, con formación tecnológica, entre otras.

Roggau, Z.

A lo largo del texto, se han desarrollado algunas reflexiones sobre el panorama de las TICS, también brevemente del profesional de la información como el vínculo entre ésta y la Sociedad de la Información, sin embargo, es momento de aclarar, que no es sinónimo de Sociedad del Conocimiento.

Este último, va más allá de la recuperación y uso de la información, está más enfocado a un grado relativo de apropiación de datos para transformarlos en conocimiento que a la vez sea aplicable y que a su vez sirva para la generación de nueva información. Un ciclo que avance en una espiral ascendente. La primera, claramente favorece el acopio, la preservación y la difusión de información, la otra implica la transformación de ésta en algo más.

Abramos entonces un paréntesis, en el cual se pueda dilucidar el papel de las Bibliotecas dentro de una sociedad, quizás utópica, en la cual ya no sólo es necesaria la adquisición de habilidades de recuperación de información en diversos formatos, tampoco la recopilación de datos aislados, sustraídos de fuentes informativas, sino el abrevar de esa fuente de fuentes, que nos permiten la restructuración de los constructos mentales y la factibilidad de hacer a otros partícipes de esa dinámica rica en diversidad cultural.

Quizás geográficamente, estemos en posibilidad de obtener un acercamiento mayor hacia el país vecino, que hacia el centro de nuestro país,  lo cual nos ofrece la posibilidad de enriquecernos con experiencias que han sido favorables, ante los retos que las TICS nos ofrecen. Sin perder de vista el contexto latinoamericano y mucho menos, la situación social que nos amplia cada vez más la brecha digital.

He aquí un punto que cabe destacar como oportunidad, ya que las Bibliotecas estarían en posibilidad de habilitar sus áreas, no sólo a los servicios tradicionales, sino ofrecer un extra dentro de la promoción cultural y la difusión de expresiones artísticas, en especial de las Artes Plásticas, a través de la apertura de otro tipo de actividades que atraigan no sólo a los usuarios regulares, sino también a otros sectores de la población.

El infotecario, entonces tendrá la tarea extra, de transformarse en un ávido constructor de nuevos conocimientos y habilidades que le permitan esa integración más eficaz en la sociedad.

Alfabetizar

 “La alfabetización informacional y el aprendizaje a lo largo de la vida son los faros de la Sociedad de la Información que iluminan las rutas hacia el desarrollo, la prosperidad y la libertad.”

IFLA (2005)

Siguiendo esa línea temática, el 9 de Noviembre del 2005, en Alejandría, se planteó la posibilidad de definir a las bibliotecas como los lugares idóneos a través de los cuales se pudiera favoreces el aprendizaje a lo largo de la vida, esto con el fin de dotar a la población en general, de las habilidades que les permitan hacer frente a estos nuevos retos que se presentan en la sociedad, en cuanto al uso indiscriminado de las tecnologías de la información, más como un mero divertimento, que como aliado indispensable en la mejora de la calidad de vida de los individuos.

En el ámbito bibliotecario ya se hablaba de la función docente del bibliotecario, por medio de una incipiente formación usuarios de bibliotecas, también de la importancia de la planeación de un programa permanente de capacitación.

Anteriormente López Yepes (2004) lo definía como: Programa de una biblioteca dedicado a capacitar a sus usuarios para que sepan aprovechar mejor los recursos puestos a sus disposición por el centro de información”.   A raíz de la explosión informativa, esta definición quedó muy estrecha, la diversidad de formatos y modalidades de acceso a la información es muy amplia, por lo tanto surge la necesidad implícita de ampliar también su espectro.

Ese es el gran reto, convencer, capacitar, promover, apoyar a los individuos y mostrarles que no porque algo esté publicado en la red, contiene información que es adecuada para resolver nuestras necesidades de información.

Alfabetizar, para poder hacer frente adecuadamente a los avances tecnológicos y servir de apoyo a los usuarios, que debido a la inercia educativa que tienen, carecen de los elementos básicos que les permitan no sólo navegar, sino discernir el nivel y la calidad la información que les es pertinente.

¿Cuál es el destino de las bibliotecas?

“La pérdida de la lectura se traduce en la erosión del lenguaje y la erosión del lenguaje en el despojo del pensamiento”

Proceso

Afortunadamente aún queda mucho por hacer, las Bibliotecas ofrecen un amplio panorama en el desarrollo no sólo de la Alfabetización Informacional, sino el establecimiento de programas holísticos de servicios, que poco a poco nos permitan cambiar el paradigma que se tiene de éstas.

Además, está comprobado que como tales, las Bibliotecas son entes que se adaptaron más fácilmente a los cambios tecnológicos y no sólo eso, sino que los adoptaron como parte fundamental en los procesos de gestión de la información.

El reto es dar ese salto cuántico, entre los servicios tradicionales que se siguen ofertando y la incorporación de nuevas metodologías que nos permitan abarcar un espectro más amplio de usuarios.

Esta dinámica en zonas cercanas a la frontera, nos ofrecen la oportunidad de establecer alianzas de colaboración, a través de las cuales no sólo se favorezca a la población que accede a las IES, sino también que permitan otorgar una mejora dentro de la dinámica social que se vive.

Las Bibliotecas Universitarias son crisoles del conocimiento, en los que la información fluye en todos los sentidos, en los que se amalgaman criterios informativos de grupos sociales multidisciplinarios, de diversos grupos sociales y étnicos que le permiten posteriormente convertirse en conocimiento.

REFERENCIAS

Bossié, F. (2009). Libros, Bibliotecas y Bibliotecarios una cuestión de memoria. (Español). Información, Cultura y Sociedad, (20), 13-40. [en línea] Disponible en: Academic Search Complete.

————-(2005). Los Bibliotecarios en la Sociedad de la Información. (Español). ACIMED, 13(3), 97-115. [en línea] Disponible en: Academic Search Complete.

Campos, D. (2007) ¿Google como herramienta alterna para los profesionales de “ciencias de información? [en línea] Disponible en: http://eprints.rclis.org/archive/00009838/ [Consulta: Junio, 02, 2010]

CONPAB-IES (2005) Normas para Bibliotecas de Instituciones de Educación Superior e Investigación.  México: CONPAB-IES.

García Ejarque, L. (2000) Diccionario del archivero-Bibliotecario   Terminología de la elaboración, tratamiento y utilización de los materiales propios de los centros documentales. España: Trea.

Hernández, F. (2000) El bibliotecólogo emprendedor: Un reto del siglo XXI. México: Colegio Nacional de Bibliotecarios

IFLA (2005) Faros para la Sociedad de la Información: Declaración de Alejandría sobre la Alfabetización Informacional y el aprendizaje a lo largo de la vida. [En línea]. Disponible en: http://archive.ifla.org/III/wsis/BeaconInfSoc-es.html [Consulta: 20 de Septiembre, 2012].

Lemus, R. (2012) En defensa de la Biblioteca Pública. [en línea] Disponible en: http://www.letraslibres.com/revista/letrillas/en-defensa-de-la-biblioteca-publica?page=full [Consulta: Octubre, 01, 2012]

López Yepes, J. (2004) Diccionario enciclopédico de ciencias de la documentación. España,   Síntesis

López Yepes, J. et al. (1996). Manual de información y documentación. España: Pirámide.

Morales, E. (1997) La función social del bibliotecólogo y la biblioteca. México: UNAM. Centro Universitario de Investigaciones Bibliotecológicas

Murakami, H. (2009) Tokio Blues: Norwegian wood. México: Maxi Tusquets Editores S.A. de C.V.

Proceso Letras Minúsculas: Nueva Edad Media Mexicana p.62 Núm 1789 13-Feb-2011 ISSN 1665-9309

Reitz, J (2006) Online Dictionary for Library and Information Science [en línea] Disponible en  http://lu.com/odlis [Consulta: Septiembre, 29, 2012]

Roggau, Z. (2006). Los Bibliotecarios, el estereotipo y la comunidad. (Español). Informacion, Cultura y Sociedad, (15), 13-34. [en línea] Disponible en: Academic Search Complete.

Siliato, M (2006) Calígula. España: Random House Mondadori S.A. de C.V.

Sousa, J. (2004) Diccionario de bibliología y ciencias afines. España; Trea.

ESTA INFORMACIÓN FUE PRESENTADA EN EL IX INSTITUTO TREJO FOSTER FOUNDATION REALIZADO LOS DÍAS 5 Y 6 DE OCTUBRE DE ESTE AÑO.

AQUÍ PUEDE CONSULTAR LA PRESENTACIÓN QUE SE REALIZÓ SOBRE ESTE DOCUMENTO: http://prezi.com/resy-mdpyedr/bibliotecas-crisol-del-conocimiento/

Programa Memoria del Mundo

Por. María Antonieta Hidalgo Muñoz

Biblioteca de la DES de Salud

El patrimonio documental histórico universal está expuesto por su naturaleza a gran cantidad de riesgos y peligros. Sin embargo hoy en día un número creciente de naciones se han sensibilizado ante las amenazas que el medio ambiente y el ser humano mismo representan. El personal de algunas bibliotecas y archivos consciente de la fragilidad de los materiales documentales, ha buscado de acuerdo a sus posibilidades, crear en conjunto con los sectores gubernamentales y empresariales, programas de conservación y planes de prevención para proteger la integridad de los documentos, aunque no siempre han tenido eco sus demandas.

Ante tal panorama, desde 1992 la UNESCO ha instituido y actualmente coordina el Programa Memoria del Mundo, con el propósito de concienciar a los países para que justiprecien su acervo cultural nacional, preserven su patrimonio documental y faciliten su acceso sin restricciones. El significado del término patrimonio documental, es aplicado a los manuscritos, documentos raros y preciosos, que por su valía inestimable son resguardados en archivos, bibliotecas y museos del mundo, en cualquier formato o soporte.

Este proyecto surge a partir de la toma de conciencia de quienes, vinculados a los documentos escritos, advierten las condiciones deplorables que en el mundo guardan un gran número de acervos históricos que están perdiéndose o volviéndose inaccesibles. Manuscritos, películas y periódicos constituyen un testimonio pluricultural que en numerosas ocasiones enfrenta constantes peligros. El tunecino Abdelaziz Abid, quien fuera el fundador y director del Programa Memoria del Mundo y además responsable del Proyecto de Rescate de la Memoria Digital de América Latina y el Caribe, expresa que éste es un proyecto internacional que a través de una secretaría general y comités internacionales, nacionales, regionales, involucra a los sectores gubernamentales, empresariales y profesionales con el fin de abarcar a todos los países y cumplir con el objetivo de conservar la memoria de la evolución humana sin distorsiones ni pérdidas. Expresa que cada dos años son inscritos en este Programa los manuscritos más distintivos de la historia de la humanidad. Agrega que además, se pretende impulsar planes para proteger y salvaguardar los documentos cuya demanda de cuidados es apremiante. Si bien la conservación no constituye el objetivo principal de este proyecto, si es una condición necesaria para que se le pueda garantizar al público el acceso a los contenidos.

México ya se ha incorporado y tiene registrados algunos de sus documentos: el Codex Techialoyan de Cuajimalpa; la Colección de Códices Mexicanos; los Códices del Marquesado del Valle; el negativo original de la película Los Olvidados de Buñuel; la Biblioteca Palafoxiana; la Colección de los siglos XV al XVIII; la Colección Hugo Brehme. También están inscritos los Incunables Americanos: libros impresos en México en el siglo XVI; la Colección Lafragua; Voz Viva de México; el Archivo Salvador Toscano y los Archivos de Porfirio Díaz y Manuel González, pertenecientes a diferentes instituciones como la Biblioteca Nacional de México, el Archivo General de la Nación, la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia y otras, que se han preocupado y ocupado de la preservación del patrimonio nacional para las futuras generaciones.

Referencias

Edmonton, R (2002). Memoria del Mundo. Directrices para la salvaguardia del patrimonio documental. [En línea] Disponible en: http://unesdoc.unesco.org/images/0012/001256/125637s.pdf  Recuperado 23 de agosto, 2012.

Escolar, H.  (1990). Historia de las Bibliotecas. España: Fundación Germán Sánchez Ruipérez.

Fisk, R. (2003). El capítulo final del saqueo de Bagdad. [En línea] Disponible en: http://pazhumana.info/article.php.article=266  Recuperado 2 de marzo de 2008

Matthews, G. (2005).  Manejo de Desastres y Bibliotecas; Planificación en Acción: una Perspectiva Institucional. En World Library and Information Congress: 69th IFLA General Conference and Council. [En línea] Disponible en:   http://www.ifla.org/IV/ifla69/papers/600s-Matthews.pdf Recuperado 23 de agosto, 2012.

Peña, R.  (1976). Historia del Arte. México: Salvat Mexicana Editores, S.A. de C.V.

Sánchez, A. (2000). Manual de planificación y prevención de desastres en archivos y bibliotecas. España: Fundación Histórica Tavera. Instituto de Seguridad Integral de la Fundación MAPFRE estudios.

Celebremos

“Bastaba pedirle una información, aunque fuese genérica, preguntarle por un personaje, una cita, un suceso y su memoria caminaba entre los estantes, soberana hasta encontrar el dato solicitado, como se saluda a una persona que descansa en otra estancia”.

Siliato, M. (2006) Calígula. Random House Mondadori. S.A de C.V.

Por. Fabiola Terrazas.

El 12 de Noviembre se ha establecido en nuestro país como Día Nacional del Libro y por ende de los Bibliotecarios, con motivo del natalicio de Sor Juana Inés de la Cruz.

Día a día, estos profesionales de la información se dedican no sólo a custodiar el Material Documental, si no a atender la diversidad de demandas de información de los usuarios.

Si bien el oficio de bibliotecario está asociado con caracterísiticas monacales, de pasividad y tranquilidad, en la actualidad esta profesión se ha diversificado.

Ahora el bibliotecario juega un papel decisivo en el acceso, evaluación y uso de la información tanto impresa como electrónica. Además la misma dinámica de las sociedad permite a los bibliotecarios ampliar sus campos de acción que van desde el servicio de préstamo de material documental, hasta desarrollo de investigación que le permita mejorar continuamente los servicios que se ofrecen en las bibliotecas.

Dentro de los servicios que se ofrecen en las bibliotecas que conforman el SUBA se encuentran:

Formación de usuarios

Catálogo en Línea

Préstamo interno y externo

Préstamo interbibliotecario

Consulta y Referencia

Acceso a Recursos Electrónicos de Información

Club de Lectura

Reprografía

Hoy a las 15:00hrs, estaremos platicando un poco más sobre los bibliotecarios en Radio Universidad, acompañenos.  http://ru.uach.mx/

A nombre de la MBCI Claudia Pérez Aguilar Coordinadora General del SUBA, felicitamos a todos los bibliotecarios que diariamente realizan sus labores con profesionalismo para que nuestro sistema siga mejorando.

Cursos de Inducción en Contaduría y Administración Chihuahua, Delicias.

Colaboradores:

Mónica Aguilar y José Carlos Pedroza.

Las bibliotecas de la Facultad de Contaduría y Administración Chihuahua y Unidad Delicias también realizaron cursos de inducción para los alumnos de nuevo ingreso.

Esto como parte de la necesaria formación de usuarios en la que se les explican los puntos básicos para hacer uso de los servicios bibliotecarios, también se realizan recorridos a través de la biblioteca con el fin de que conozcan las áreas y puedan ubicar el material documental en las estanterías.

Siempre es un reto gestionar los espacios pertinentes para ofrecer la información del SUBA a los alumnos, así que en horabuena por los compañeros.

Capacitación a alumnos de nuevo ingreso FCA unidad Delicias.

Continuando con la capacitación

Visita guiada para alumnos de nuevo ingreso FCA.

Recibiendo capacitación sobre los puntos básicos del SUBA.

Cursos de Inducción Biblioteca DES de Salud

El jueves 18 y viernes 19 de agosto se efectuaron los Cursos de Inducción a Biblioteca para los alumnos de nuevo ingreso de  la Facultad de Enfermería y Nutriología, en el Salón de Seminarios de la Facultad de Contaduría y Administración.

Estos cursos fueron impartidos por la MBCI. María Antonieta Hidalgo Muñoz y por la bibliotecaria Claudia Frescas Montes, quienes destacaron el trascendente papel que tiene la biblioteca en la vida universitaria, a la vez que enfatizaron la importancia de crear cultura para el buen uso del material documental y el aprovechamiento óptimo de los recursos informativos con que cuenta el SUBA.


Más allá de las Bibliotecas

Fabiola Terrazas

Unidad de Servicios Bibliotecarios

Coordinación General del SUBA

Definitivamente en alguna ocasión nos habremos percatado de que las bibliotecas son lugares poco valorados en nuestro país, tal vez sea un fenómeno aún más amplio y podríamos aventurarnos a pensar que en otros países latinoamericanos existe ese mismo paradigma acerca de las bibliotecas como espacios pasivos.

Sin embargo las bibliotecas son parte de la comunidad y no sólo eso, si no que son espacios vivos en constante movimiento. Tal vez no nos hemos percatado, pero en algunas películas o series televisivas, ocasionalmente se presentan espacios bibliotecarios.

En el fenómeno mediático de la serie televisiva Los Simpson, Lisa es un personaje deseoso de aprender que hace un uso regular de la Biblioteca Pública de Springfield.

Fuente de imagen: Fan Pop

También en la película infantil Matilda, basada en el libro de Roald Dahl, la protagonista acude a la biblioteca y es precisamente de esa manera en la que adquiere conocimientos aún antes de haber pasado por la educación formal que ofrece la escuela elemental.

Fuente de Imagen: Giuliana Vistalli

Siguiendo esta tendencia, se encuentran la película Estadounidense City of Angels (Un ángel enamorado) y la alemana Der Himmel Über Berlin (Las alas del deseo) del director Wim Wenders.

En éstas, los protagonistas son ángeles que viven en las bibliotecas, en ambos casos estas imágenes tienen un significado muy singular al asociarlos con los guardas y custodias no sólo de las personas, si no de los libros, después de todo no está mal pensar en los bibliotecarios como los ángeles de la guarda del material documental.

Fuente de imagen: Films in america

Fuente de imagen: Libros JAMillan

En el caso de la cultura Japonesa, existe una OVA y una serie basadas totalmente en aspectos bibliotecarios, tal sería el caso de Read or Die y de Toshokan Sensou (Library War)

En las que toda la historia gira alrededor de las bibliotecas y el quehacer de los bibliotecarios que trabajan en ellas, llevándo esta labor incluso al extremo de tener que prepararse militarmente para defender el material del que son depositarias. Estas bibliotecas poseen una autonomía que les permite mantener un grupo de profesionales que están dispuestos a todo con tal de ofrecer los servicios de la mejor manera y custodiar los documentos que se adquieren bajo licencias especializadas.

Lo interesante en la serie de Read or Die es que todo comienza cuando hay un asalto a The Library of Congress y sustraen 600 documentos, por lo que piden ayuda al equipo especializado de The British Library para que juntos puedan recuperar ese material documental.

Fuente de imagen: El blog informativo de Cloud

En Toshokan Sensou, el grupo de Bibliotecarios, deben recuperar documentos que no están autorizados a publicarse por la Comisión de Comunicaciones, dependencia gubernamental, por lo cual los bibliotecarios se encargan de mantener siempre un registro de los libros importantes que aún se encuentran en las librerías, para enviar grupos especializados a “rescatar” el material.  Incluso tienen una identificación con la insignia en forma de libro, del que se puede ver una flor de Manzanilla (Matricaria Chamomilla) en honor a la esposa del fundador de ese sistema bibliotecario.

Fuente de Imágenes: Anime Chronicle

Así la labor de los bibliotecarios no sólo se vive dentro de las bibliotecas, si no que va más allá, hasta quedar representada dentro del Séptimo Arte. Esperamos que disfruten de esta serie de recomendaciones en donde de nuevo los bibliotecarios estamos presentes.

El bibliotecario: la poco celebrada labor del bibliotecario.

Hace unos días nuestra compañera Nora Rascón, Jefa de la Biblioteca de la DES de Ingenierías me envió este cuento a mi correo electrónico, donde de forma graciosa hace énfasis en aquellos detalles que nos hemos olvidado sobre nuestra maravillosa labor. Es un buen tema para reflexionar, por que entre los preceptos del código de Ética del Colegio Nacional de Bibliotecarios, que hemos tomado como  nuestro se menciona:

RESPETO Y ORGULLO POR  LA PROFESIÓN

PROFESIONALIZACIÓN DE LA DISCIPLINA

FORTALECIMIENTO DE LA PROFESIÓN

En algunos artículos publicados en este blog y  también en la columna publicada mensualmente en el períodico El Universitario, se ha manifestado la inquietud de fortalecer la imagen del Bibliotecario, especialmente dentro del ambiente académico.

Este cuento es de la autoría de Ana María Martínez Tamayo(2008) titulado La poco celebrada labor del bibliotecario, fue publicado en el Blog de la Biblioteca Popular Manuel Belgrano, esperamos que lo disfruten.

En la fecha del nacimiento de Mariano Moreno,  por haber sido éste el creador de la primera Biblioteca Pública, se celebra en todo el país el Día del Bibliotecario.

Ardua tarea la de estos profesionales que ya destacamos en el articulo La poco celebrada labor de los bibliotecarios. Hoy rescatamos este cuento en su honor.

Dijo Dios: “funda bibliotecas por todo el mundo, selecciona los documentos de mayor calidad, organiza la información, presta servicios de excelencia y vela por el interés de los usuarios.
Mantén actualizado el catálogo y confortable la sala de lectura, pero no escuches la Voz de las Tinieblas, porque si lo haces te confundirás y desaparecerás como profesional”.

El bibliotecario hizo todo cuanto Dios le pidió. Levantó bibliotecas en bellos edificios e incorporó en ellas todo tipo de documento creado por el hombre para registrar la información: tabletas de arcilla, rollos de papiro o pergamino, códices de pergamino o papel, libros, revistas, diarios y boletines impresos y toda la gama de documentos icónicos, audiovisuales, tridimensionales y legibles por computadora, incluyendo aquellos disponibles en Internet.

Inventó y reinventó el catálogo (y con él la recuperación de información), que evolucionó desde las antiguas bibliotecas sumerias hasta las bibliotecas ciberespaciales. Lo mismo sucedió con múltiples herramientas y métodos de trabajo: normas de catalogación, sistemas de clasificación, vocabularios controlados, el análisis por facetas y la indización pre y poscoordinada, el servicio de referencia y el de circulación, incluyendo el préstamo interbibliotecario y la conmutación bibliográfica. Capacitó a las personas en todo lo necesario para acceder a la información. Adoptó normas de calidad y definió indicadores de desempeño específicos para las bibliotecas con el fin de evaluar y mejorar sus procesos, productos y servicios. Para todo ello utilizó la tecnología de punta disponible en cada época y en cada lugar, desde el punzón requerido para la escritura cuneiforme hasta la computadora y las telecomunicaciones del siglo XXI. Alzó su voz en contra de la censura y en defensa del derecho de todos a la información.
Elevó su carrera a los más altos niveles universitarios, convirtiéndola en una profesión útil, noble y digna.

Pero una mañana, mientras el bibliotecario realizaba sus tareas habituales, sintió una voz ronca y tenebrosa que le llamaba: “Ven, acércate”. El bibliotecario giró la cabeza y observó, entre incrédulo y sorprendido, la visión de un árbol seco y retorcido, de negro tronco y negras ramas.

La voz insistió: “Ven, acércate”.

Temeroso, pero lleno de curiosidad, el bibliotecario se acercó con precaución. Una sensación sobrenatural se apoderó de él y el lúgubre manto de la noche cubrió la zona, en pleno día.

“Pero acércate, no tengas miedo” – volvió a escucharse.

“¿Eres la Voz de las Tinieblas?” – preguntó el bibliotecario con ingenuidad. “Dios me ha recomendado que no te escuche”.

“Pero no digas tonterías; dialoguemos y verás que esta conversación te conviene” – contestó la Voz.

El bibliotecario se acercó a la extraña planta, lo suficiente para ver las víboras que arrastrándose por el suelo comenzaban a enroscarse en el tronco.

“¿Quién eres?” – preguntó intrigante la Víbora Primera, al tiempo que mostraba su venenosa lengua de dos puntas.

“Soy el bibliotecario” – contestó éste con seguridad.

“¡Ja, ja, ja! … Pobre … ¿Pero en qué mundo vives? ¿No sabes que ahora te llamas documentalista?”.

“¿Qué estás diciendo?” – intervino la Víbora Segunda – “lo correcto es especialista de la información o científico de la información”.

“Gestor de información, nena, los otros términos ya fueron” – interrumpió la Víbora Tercera.

“Mejor en inglés, information manager” – opinó la Víbora Cuarta – ” si eres el jefe chief information officer o CIO”.

“Yo prefiero gestor del conocimiento, knowledge manager o chief knowledge officer” – agregó la Víbora Quinta con aires de sabelotodo.

“Pero con esos títulos, nadie va a saber quién soy ni qué hago” – reaccionó el bibliotecario”.

“Precisamente, de eso se trata” – le informó la Víbora Sexta – “todo el mundo se preguntará qué es y qué hace esa persona, pero como a nadie le gusta pasar por ignorante, se limitarán a decir …
¡Ahhh qué interesante!”.

“¡Bibliotecario!” – recalcó con desprecio la Víbora Séptima – “¡no existes! ¡Desapareciste con el meteorito que extinguió a los dinosaurios!”.

Todavía resonaban en su mente las risas de burla de los reptiles interlocutores, cuando el bibliotecario se dio cuenta de que, repentinamente, la visión había desaparecido. Invadido por el temor, se ocultó entre los estantes del depósito. Desde allí escuchó la voz de Dios que le llamaba:

“Bibliotecarioooooo, ¿dónde estás? … ¿Qué haces ahí? … ¿por qué te escondes?”.
“Porque me da vergüenza que los demás me vean con esta profesión de murundanga que tengo” – contestó el bibliotecario, sin atreverse a levantar la mirada del suelo.

“¿Quién te ha hecho pensar que es una profesión de murundanga? ¿Acaso le has prestado atención a la Voz de las Tinieblas?” – preguntó Dios.

“Las víboras me llamaron con insistencia y no pude evitarlo…” – lloriqueó cobardemente.
Entonces Dios se enfureció con el bibliotecario y pronunció su severo castigo:

“Por haber escuchado la Voz de las Tinieblas vivirás para siempre en la confusión y la falta de identidad. Te echaré de la Dirección de la Biblioteca que será ocupada por otros profesionales, aunque no sepan nada al respecto, mientras el público será atendido por un empleado administrativo que ganará más que tú. Te ocuparás de los procesos técnicos, pero todos te harán sentir que “sólo sirves para hacer fichas”. Cuando solicites un ayudante catalogador, te asignarán personal de maestranza bajo tratamiento psiquiátrico y nunca te comprarán un tesauro actualizado. En promedio ganarás dos sueldos mínimos al mes y nunca lograrás un estatuto profesional que te proteja”.

“Cualquiera vendrá y te dirá “no se dice usuario, sino cliente” y tú lo repetirás como un loro, aunque hayas dejado la vida para satisfacer al usuario. O te dirán: “el paradigma de la biblioteca ya no es la conservación sino el acceso” y tú te impresionarás con la frase, aunque hayas pasado siglos facilitando el acceso. Tu lugar de trabajo será llamado centro de documentación, centro de materiales didácticos, centro de información o centro de gestión del conocimiento, y cuando la confusión entre todas estas organizaciones -que en definitiva hacen lo mismo- sea inmanejable, entonces las llamarás unidades de información o UI. Por supuesto, la sociedad no será capaz de diferenciar entre ellas y las seguirá llamando biblioteca”.

“Víboras nacionales y extranjeras dictarán cursos inútiles en los que sólo aprenderás que catalogación se dice descripción bibliográfica y que la clasificación ha pasado a ser organización del conocimiento; términos desconocidos para cosas que tú mismo inventaste. Además de confundirte, pagarás estos cursos a precio de oro y saldrás de ellos sabiendo lo mismo que sabías antes de inscribirte”.

“Pondré enemistad entre los bibliotecarios universitarios y no universitarios y haré proliferar títulos en Bibliotecología con uno a cinco años de estudios, pero todos accederán a los mismos cargos y salarios; así permanecerán eternamente divididos y frustrados. Jamás te pondrás de acuerdo con otro bibliotecario”.

“Hasta que llegue el día en que revalores en serio tu profesión y tu propia terminología, te revalores a ti mismo y a los numerosos bibliotecarios que han ofrecido su creativo aporte para que, ¡durante milenios!, los seres humanos hayan podido acceder a la información. Entonces, si todavía estás a tiempo, te perdonaré”.

No es un adiós, es un hasta luego

Por. Fabiola Terrazas

Unidad de Servicios Bibliotecarios

“No es la misma persona la que lee una novela policiaca que la lee poesía o la que lee historia. Son personas distintas dentro de uno y la suma de todas esas individualidades poderosas o fugaces es lo que constituye una zona muy fuerte de la personalidad”

Monsivais, C.

Triste es dar una despedida, especialmente cuando se trata de personas que han marcado con sus letras la vida de muchas personas, más allá de las barreras del lenguaje. Aquellos que se atrevieron no sólo a dar la cara, si no a plasmar sus ideas, mismas que perdurarán en la memoria colectiva del mundo.

De Saramago me ha quedado la fijación por los techos que son sabios, también la inclemente incertidumbre de las interminables estanterías llenas de archivos que guardan las historias de las personas.

José Saramago (1922-2010)

Fuente de imagen: La memoria viva

De Monsivais, me queda su estilo mordaz y la frase aquella de: “Ser en una misma imagen San Sebastian y los arqueros paganos”

Carlos Monsivais (1938-2010)

Fuente de imagen: Lenguaje Freinet

Por lo pronto, comparto con ustedes una entrevista que le hicieron a Monsivais en Diciembre del 2009, en una sala que lleva su nombre del Programa Nacional de Salas de Lectura .

Mucho se puede decir sobre ambos autores, tanto de sus textos como de sus vidas.  En cambio me duele la idea de las palabras que nunca serán escritas por ellos.

Mejor los invitamos a leer sus textos que pueden encontrar en diversas bibliotecas de la Universidad, así ustedes mismos podrán darse una idea clara de la diversidad de las obras de estos escritores a los que les llegó el momento de partir de este lugar, pero que nos dejaron un rico legado que perdurará por siempre.

Recomendaciones:

Saramago, J. Ensayo sobre la Ceguera.

Disponible en Biblioteca Central, Economía Internacional, Filosofía y Letras.

Monsivais, C. Escenas de pudor y liviandad.

Disponible en: Filosofía y Letras

Fuera estereotipos

En horabuena por los bibliotecarios que dedicaron toda su capacidad creativa para elaborar este video, que de forma muy graciosa pudieron llegar a sus usuarios utilizando aquellos recursos que les son familiares.

Un ejemplo más de que los bibliotecarios se renuevan, rompen con el estereotipo de la pasividad, para llenar de música los pasillos de su biblioteca.

Disfruten el video.

lvolando2

Registros de Entrada

  • 210,799 hits

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 49 seguidores

septiembre 2014
D L M X J V S
« ago    
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
282930  

Sigue los eventos del Club de Lectura

Comunidad

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 49 seguidores