El bibliotecario como puente hacia la sociedad de la información

Terrazas , F.

Unidad de Servicios Bibliotecarios

Coordinación General del Sistema Universitario de Bibliotecas Académicas

El impacto de las tecnologías de la información en el mundo educativo

La introducción de las tecnologías de información y comunicación han fracturado los esquemas y paradigmas tradicionales de transmisión de información y creación de conocimiento. Debido a la explosión informativa y la diversidad de formatos en los que ésta se representa se observa un cambio radical en las estructuras sociales. Las sociedades cada vez se polarizan, aunque,  paradójica y paralelamente se estandarizan. La movilidad social y la globalización económica se encuentran enlazados a todos los procesos sociales, y tambalean los pilares de los mismos tal y como los conocemos.

Claramente se define una tendencia a obtener la información como un insumo de primera necesidad. La tecnología está al alcance de un clic, y es tan abundante que podemos recuperar documentos  prácticamente de cualquier tópico en una amplia diversidad de formatos.

La era industrial ha llegado a su fin y sede sus dominios a una sociedad denominada “era de la información” cuyas características principales son la continua movilidad, la generación exponencial de conocimientos y la introducción de las tecnologías de la información como herramientas básicas de trabajo en todos los sectores.

Todos estos cambios tienen sus repercusiones obvias también en el ámbito educativo. Sin embargo, la introducción de sistemas automatizados y computadoras en estos espacios no siempre ha fomentado la creación del conocimiento. La educación tradicional ha cedido súbitamente paso a la educación informal, y no necesariamente al desarrollo intelectual del individuo.

Por ello surge la necesidad apremiante de modificar los procesos de enseñanza aprendizaje y ofrecer espacios mas versátiles que permitan a los individuos establecer procesos de capacitación permanente. La fragmentación de la información, su sesgo y la carente capacidad de sentido crítico han abierto vacíos que la tecnología por si misma no puede subsanar.

Basados en las premisas anteriores,  se comienzan a desarrollar los modelos educativos basados en competencias, que como su nombre lo indica, tienen la consigna de habilitar a los individuos con el desarrollo de destrezas que les permitan establecer relaciones adecuadas de recuperación de información, generar estrategias de búsquedas eficaces, a la vez que los doten de un sentido crítico para discernir la cantidad y la calidad de la información que necesitan.

Sin embargo, un problema fundamental de dichos modelos es la brecha digital que aún no es posible resolver. Mientras en los sectores productivos de la sociedad el uso de sistemas y tecnología de la información es muy frecuente. El contexto latinoamericano tiene problemas sociales básicos los cuales hacen que el abismo sea cada vez mayor. Claramente se puede dividir la sociedad en dos estratos, uno en creciente progreso y uno marginal que carece de las estructuras básicas de supervivencia.

Esta paradoja marca el advenimiento de una sociedad que por un lado se encuentra en un estado de aparente tecnocracia, mientras que la otra cara de la moneda refleja un estado complejo de supervivencia.

Si bien es indudable que la tecnología ofrece nuevas alternativas de desarrollo, se nace necesario aclarar que esto será posible siempre y cuando se aprovechen de la manera más equitativa y favorezcan el tan esperado reconocimiento del derecho universal a la educación.

Morales (1997) insiste en que el profesional de la información están en permanente interacción dentro una sociedad plural,  con una rica “infodiversidad” que debería servir y satisfacer a todos los gustos, todas las etnias y todas las clases socioeconómicas. A más de una década de esta premisa podemos constatar que la infodiversidad se ha ampliado de tal manera que existen serios riesgos por parte de los usuarios de perderse dentro del caudal informativo que se genera a cada momento.

El bibliotecario: puente entre las tecnologías de la información y la sociedad.

Debido al crecimiento explosivo y exponencial de los recursos en red es necesario cambiar el paradigma tradicional de formatos para entender los nuevos modelos que imperan en la actualidad. La cantidad de información representada en estos nuevos modelos es tan grande y tan diversa que los actuales sistemas de recuperación de información recurren a estrategias de búsqueda probabilística.

En el ámbito bibliotecario Svinicky y Schwartz (1991) ya hablaban de la función docente del bibliotecario, por medio de una incipiente formación usuarios de bibliotecas, a la vez que hablaban de la importancia de la planeación de un programa de capacitación.

Posteriormente, López Yepes (2004) lo define como: Programa de una biblioteca dedicado a capacitar a sus usuarios para que sepan aprovechar mejor los recursos puestos a sus disposición por el centro de información”.   A raíz de la explosión informativa, esta definición ha quedado muy estrecha, ahora la diversidad de formatos y modalidades de acceso a la información es muy amplia, por lo tanto surge la necesidad implícita de ampliar también su espectro.

En este sentido los bibliotecarios tienen la responsabilidad, como administradores de la información, de ofrecer a los usuarios programas que les permitan desarrollar las habilidades necesarias para la selección de las fuentes de información, la evaluación de sus contenidos y la generación de nuevo conocimiento. Como parte de estas metas los Bibliotecarios del SUBA, ofrecen capacitaciones permanentes a los usuarios, que van desde el uso de las bases de datos electrónicas de información, hasta la construcción de herramientas de la denominada Web 2.0, que les permite auto-difundir los resultados de su trabajo docente y de investigación.

  1. Victoria Hernández

    ¿Qué tan grande, si se le puede medir, ha de ser nuestra responsabilidad para con los usuarios, sobre todo cuando son adultos (por lo menos de más de 18 años) y con respecto al uso o no uso de la información? Parto del argumento que dice que, por ley (en México) cumplidos los 18 años de edad cada persona que resida o transite por territorio mexicano ha de asumir la responsabilidad de sus actos. Que si comete una falta al reglamento de tránsito, se hace acreedor de una sanción…etc.
    Dicho de otro modo, ¿qué tan irresponsable soy si sólo respondo a quien me pregunta y sin salir a “cazar” usuarios?…por aquello de que ¿”Cuándo se ha visto a un médico por la calle ofreciendo lo que sabe hacer”?…y que más bien, se acude al médico cuando uno en verdad considera que lo requiere…¿Por ello dejo de cumplir con mi función de “puente” entre…?

  2. Jorge Flores Avila (@JorgeFloresAvil)

    Si se debe ser un guardian, pero critico y espectante ante el usuario de la información, pues es lo que suelo hacer como informático y trato de obtener toda la información posible de un usuario para determinar su problema, lo espeluznante de hoy es que existe una enorme, enorme variedad de informaciónes sobre un mismo tema o problema.
    En base a la observación y aplicación del método científico podemos determinar que información es la reelevante, pero el usuario muchas veces no tiene ni la menor idea de que es lo que quiere buscar.
    Ahora me enteré este fin de semana que Google esta tras el algoritmo de búsqueda definitivo que sea capaz de entender al usuario y darle la información que el requiere casí leyendole la mente, este si es un reto, pero no creo que lo alcancen en el corto plazo.

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