Las bibliotecas, paz y cohesión social.

encuentro 2017-06-02

 Terrazas, F.

Sistema Universitario de Bibliotecas Académicas

Universidad Autónoma de Chihuahua

Chihuahua, Chih. Junio, 2017

Resumen

Como entes multiculturales, las bibliotecas juegan un factor determinante como agentes de paz. Dado que el acceso a la información es un derecho, permite el desarrollo a lo largo de la vida, son precisamente en éstos espacios, donde se pueden establecer estrategias que permitan el desarrollo de individuos más plenos, con mayores y mejores recursos informativos, que les permitan lograr cambios en su entorno, con el fin de promover igualdad de oportunidades y condiciones en un ambiente de paz.

 

 

El conocimiento y la información tienen un impacto significativo en las vidas de las personas, (UNESCO, 2017).

En el año 2015, se dieron por concluidas las actividades para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, declarados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU, por sus siglas en inglés), los resultados obtenidos, dieron como resultado la ampliación y redefinición de objetivos, por lo que a partir de enero 2016, surgen los 17 Objetivos del Desarrollo Sostenible vigentes hasta el 2030.

El objetivo 16, decreta la promoción de sociedades justas, pacíficas e inclusivas. Dentro de sus metas, se establece lo siguiente:

 “Garantizar el acceso público a la información y proteger las libertades fundamentales, de conformidad con las leyes nacionales y los acuerdos internacionales” (ONU, 2016).

A través de su cumplimiento, se pretende que se reduzcan sustancialmente todas las formas de violencia. Además trabajan con los gobiernos y las comunidades para encontrar soluciones duraderas a los conflictos e inseguridad, imperantes en las sociedades actualmente.

Sin paz, estabilidad, derechos humanos y gobernabilidad efectiva basada en el Estado de derecho, no es posible alcanzar el desarrollo sostenible.

Es importante señalar que dichos objetivos, tienen la característica de incluir de forma trasversal en sus metas, aspectos relacionados con el acceso información.

De forma paralela, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura  (UNESCO, por sus siglas en inglés) establece los siguientes Pilares de las Sociedades del conocimiento (2016):

-Libertad de expresión

-Acceso universal a la información y al conocimiento

-Respeto a la diversidad cultural y lingüística

-Educación de calidad para todos.

Tanto las metas del objetivo 16, como estos cuatro pilares, van totalmente vinculados con el quehacer bibliotecario, donde la información permite la inclusión social, así como convivencia armónica de individuos diversos con necesidades de información diversas.

Este marco general, nos permite reflexionar sobre las nuevas estructuras sociales, en las que la dinámica acelerada y la ficticia necesidad de la inmediatez, han llegado a provocar una sensación de rapidez, que combinada con factores como el crecimiento de la violencia, abren brechas que impiden el desarrollo armónico y el disfrute de la paz.

Aunado a esto, el crecimiento acelerado e incontrolable, de recursos de información y herramientas de la web 2.0, que no siempre son utilizados para el bien común, incluso en actividades muy inocuas, pueden llegar a reflejar un comportamiento inusual que llama la atención, o que afecta la reputación de las personas.

Así mismo los grupos minoritarios, generalmente son señalados y vigilados de forma más cercana. (Ekholm, K., Karhula, P., 2013)

Pareciera contradictorio, que mientras las tecnologías se hacen cada vez más sofisticadas, son más utilizadas para controlar a los ciudadanos, incluso para justificar la criminalización de la libertad de expresión y la adopción de legislaciones restrictivas.

Agreguemos el factor de altos niveles de violencia armada e inseguridad, que tienen consecuencias destructivas para el desarrollo de un país, afectan el crecimiento económico y redundan a menudo en efectos negativos que pueden extenderse por generaciones.

Esto es palpable en nuestro contexto nacional, donde es lamentable ver cada vez, con más frecuencia, los estragos de las oleadas de violencia que dañan todos los niveles de la sociedad, no se diga del ámbito estatal, donde existen zonas de acceso restringidos.

Es precisamente en esos contextos donde se hace más necesario el fortalecimiento de las bibliotecas, en las que la diversidad de servicios que permitan a la población tener espacios armónicos, tranquilos, agradables, donde lo importante sea desarrollarse como individuo, donde tenga oportunidades de acceder a la información que le sea útil, que le nutra.

Las bibliotecas y los derechos humanos

La legislación máxima a nivel internacional es la Declaración internacional de los derechos humanos. Lo mínimo que necesitamos para vivir de forma “civilizada” es su seguimiento.

El Artículo 19, establece que “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”

Nuevamente, las bibliotecas son partícipes de esta distribución de la información, ya que son las encargadas de la organización, preservación, conservación de la información, para poblaciones con necesidades muy diversas, que ahora se ven fortalecidas con los recursos electrónicos y la capacidad para desarrollar habilidades de acceso, evaluación y uso de la información.

Desde esa visión, la UNESCO (1994), en su Manifiesto de la UNESCO en favor de las Bibliotecas Públicas, impulsa a ésta “como fuerza viva de educación, cultura e información y como agente esencial de fomento de la paz y los valores espirituales en la mente del ser humano”

Por lo que no la limita a aspectos educativos, sino que amplía su actuar social, al darle un valor de justicia, ecuanimidad y respeto que permite su actuación en el fortalecimiento del desarrollo armónico de la sociedad.

Es este actuar, donde las bibliotecas como entidades sociales juegan un papel muy importante, ya que son no sólo las que custodian la información, como tradicionalmente se concibe, sino que promueven la generación del conocimiento, así mismo como entes de vinculación entre la sociedad y la información.

Ponce, J. (2016), a su vez concibe “Las bibliotecas, como institución educativa y cultural, tienen la tarea de promover espacios que sean pertinentes para la construcción de conocimiento y el fomento de valores culturales de un grupo humano determinado”

Así desde el derecho al acceso a la información, las bibliotecas abren sus puertas y ofrecen lo más valioso que poseen, sus colecciones.

Pero para que su actuar se vuelva una realidad y sea parte de la estructura de un país, debe soportarse en aspectos legales que enmarquen su quehacer y garanticen su permanencia.

En nuestro país, la ley general de bibliotecas, (2015), en su artículo 2, segundo párrafo, establece que la finalidad de la biblioteca pública es ofrecer en forma democrática el acceso a los servicios de consulta de libros, impresos y digitales, y otros servicios culturales complementarios como orientación e información que permitan a la población adquirir, transmitir, acrecentar y conservar en forma libre el conocimiento en todas las ramas del saber.

Una vez más en su concepción más amplia de acceso al libre conocimiento, sin limitarlo a una rama o contexto específico.

Otro ejemplo se encuentra claramente establecido en la misión de la Dirección General de Bibliotecas de la Secretaría de Cultura, enfocada en “facilitar el acceso equitativo, libre y gratuito de los mexicanos al conocimiento y la cultura, y fomentar la lectura en las bibliotecas públicas de la Red Nacional”

Todas estas estructuras permiten a las Bibliotecas adoptar el papel que le fue otorgado históricamente y sobre el que recae una labor social desde una visión humanista y cálida, a pesar de lo tecnificado que pueda volverse la labor operativa dentro de ellas.

Factor de cambio

Existen quienes creen que las bibliotecas tienden a desaparecer, una concepción paradógica, dada la multiplicación exponencial de la información, los inequívocos avances de la sociedad de la información, hacia la sociedad del conocimiento. Es precisamente en por eso que las bibliotecas como institución no solo son vigentes, sino necesarias.

Las bibliotecas forman parte inherente del desarrollo social, en entornos diversos, a veces son refugios de personas que encuentran ahí un lugar donde se les trata dignamente, además mejoran la calidad de vida de las personas.

Una respuesta positiva a estas necesidades sociales, tan laceradas por la violencia, radica en la forma en la que los diversos tipos de bibliotecas, logren establecer alianzas de colaboración, en el que se compartan buenas prácticas y actuares, que les permitan fortalecer sus servicios, colecciones e infraestructura y que abarquen poblaciones cada vez más amplias.

Además de ser espacios donde se difunda también la cultura, a través del apoyo a manifestaciones artísticas y culturales, así como la tan necesaria promoción de la lectura.

La creación y fortalecimiento de las redes bibliotecarias, crea sinergias que provocan cambios en el entorno.

Es que hablar de biblioteca, es hablar de un espacio en el cual se puede tener acceso a la información, a recursos tanto impresos como digitales, obtener asesoría para la evaluación de la información. Es adentrarnos en un espacio que socialmente es poco conocido, mucho menos reconocido.

Lemus, R. (2012), lo expresa más acertadamente diciendo: “Hay aquí un espacio de sociabilidad alterno, con sus propias normas de contacto e intercambio”

Estos espacios, están destinados a ofrecer un ambiente agradable que estimula  el proceso de aprendizaje de la comunidad a la que pertenecen, es que la información es más parecida a una actividad o relación, es un ente que evoluciona como una forma de vida.

Las bibliotecas dejaron de ser solamente un espacio físico que se reduce al manejo de material impreso o audiovisual, para competir en el ámbito de las tecnologías de la información, con lo cual se dispara la cantidad de material digital a disposición de los usuarios.

Las actividades dentro de las bibliotecas tienen un amplio abanico de servicios que van desde la animación a la lectura, hasta el uso efectivo de las tecnologías de la información, por lo que como centros de gestión informativa, son lugares activos, que conforman la base de todo un mecanismo educativo, social, cultural, artístico, y con ello se rompe el estereotipo de la biblioteca tradicional.

Dentro de estos espacios, es más fácil lograr que los individuos encuentren esparcimiento, información y espacios inclusivos y de tranquilidad para su desarrollo personal

Los bibliotecarios y su labor social en la construcción de la paz

Dentro del estas instituciones nobles, como son las bibliotecas, no podemos dejar de lado a quien hace posible que éstas sean entes vivos, dinámicos e innovadores, el bibliotecario.

Éste se vuelve una pieza clave en este mundo donde el insumo de la información es cada vez más abundante y donde las tecnologías de la información y la comunicación avanzan a pasos inalcanzables.

Pareciera paradógico que los cybernautas-nativos digitales consideren que saben todo en la red y acaben conformándose con información que no es la más adecuada para la toma de decisiones, con lo más elemental, lo menos profesional.

En estos escenarios de inclusión y paz, también son tierra fértil para el desarrollo de las competencias en el manejo de la información, aun cuando existen labores sociales inherentes a esa profesión, que aun cuando pudiera considerárseles tradicionales, siguen siendo muy necesarias, por lo que la preparación y colaboración entre los bibliotecarios deberá tener un apoyo más amplio para poder ser ese factor de cambio que impacte positivamente en el entorno bibliotecario y por ende, de la sociedad.

Conclusiones

Las bibliotecas, como espacios multiculturales, permiten que los individuos desarrollen habilidades para el manejo de la información, por lo tanto para una toma de decisiones más adecuadas.

Existen organismos internacionales que buscan realizar acciones que permitan a los individuos desarrollarse de forma armónica, en espacios que proporcionen igualdad de oportunidades en espacios armónicos y en paz.

Los diferentes tipos de bibliotecas y la diversidad de usuarios a los que atienden, hacen aún más necesaria la creación de programas colaborativos, de intercambios de información, de desarrollo conjunto de servicios inclusivos, que permitan a todo tipo de usuarios, el acceso equitativo a los recursos de información.

Afortunadamente aún queda mucho por hacer, las Bibliotecas ofrecen un amplio panorama en el desarrollo en el establecimiento de programas holísticos de servicios, que poco a poco nos permitan cambiar el paradigma que se tiene de éstas.

Además, está comprobado que como tales, las Bibliotecas son entes que se adaptaron más fácilmente a los cambios tecnológicos. El reto es dar ese salto cuántico, entre los servicios tradicionales y la incorporación de nuevas metodologías que nos permitan abarcar un espectro más amplio de usuarios, así como la oportunidad de establecer alianzas de colaboración, que permitan otorgar una mejora dentro de la dinámica social que se vive.

Las Bibliotecas, por sí mismas, son crisoles del conocimiento, en los que la información fluye en todos los sentidos, en los que se amalgaman criterios informativos de grupos sociales multidisciplinarios, de diversos grupos sociales y étnicos que le permiten posteriormente convertirse en conocimiento.

El desafío consiste en ser un pilar en la construcción de una sociedad, capaz de promover oportunidades e igualdad de condiciones, de forma armónica y en un contexto de paz, tal como lo promueven los organismos internacionales.

Referencias

Ekholm, K., Karhula, P. (2013) Sleepwalking toward a control society? Then must-know trends. IFLA. [en línea] Disponible en: https://www.ifla.org/ES/publications/sleepwalking-toward-a-control-society-ten-must-know-trends Consulta: [26/05/2017]

Lemus, R. (2012) En defensa de la Biblioteca Pública. [en línea] Disponible en: http://www.letraslibres.com/revista/letrillas/en-defensa-de-la-biblioteca-publica?page=full   Consulta: [26/05/2017]

ONU (1948) Declaración universal de los derechos humanos. [en línea]  Disponible en: http://www.un.org/es/universal-declaration-human-rights/ Consulta: [26/05/2017]

—-    (2016) Objetivos de desarrollo sostenible: 17 objetivos para transformar nuestro mundo. [en línea] Disponible en: http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/ Consulta: [26/05/2017]

Ponce, J. (2016) Cambio cultural a través de las bibliotecas: inclusión para todos y todas. En: Bibliotecas e inclusión social. (p35-48) Comp. Morán, A., López, S. Universidad Autónoma de Guadalajara.

Rivera, M.A. (2008) Memoria del XVI Coloquio de Bibliotecarios Infodiversidad: La Biblioteca como centro multicultural. Universidad de Guadalajara. Coordinación de Bibliotecas.

Secretaría de cultura (2017) Dirección General de Bibliotecas. [en línea] Disponible en: http://dgb.cultura.gob.mx/ [29/05/2017]

UNESCO (2017) Construir sociedades del conocimiento. [en línea] Disponible en: http://es.unesco.org/themes/construir-sociedades-del-conocimiento. Consulta: [26/05/2017]

—–    (1994) Manifiesto de la UNESCO en favor de las Bibliotecas Públicas. [en línea] Disponible en:  http://www.unesco.org/webworld/libraries/manifestos/libraman_es.html Consulta: [26/05/2017]

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s